El centro de asesoría jurídica Cubalex denunció el viernes la muerte bajo custodia estatal del recluso Yales Mir Rodríguez Machado, de 52 años, que pone de manifiesto la desnutrición y la falta de atención médica en las cárceles de Cuba.
Rodríguez Machado, natural de Jobabo, Las Tunas, falleció el 11 de octubre en el campamento de régimen abierto Tunas 2. Había sido trasladado con urgencia días antes desde la prisión provincial conocida como "El Típico", ubicada junto al campamento, según la información obtenida por Cubalex y publicada en su página de Facebook.
La ONG explicó que la salud del preso se había deteriorado progresivamente debido a la desnutrición que padecía, sin que las autoridades del penal adoptaran medidas para preservar su vida. Otros reclusos habían informado sobre el estado de Rodríguez Machado a la jefatura de la prisión tunera.
Él mismo describió su situación a una tía en una llamada telefónica de la que supo Cubalex. Le contó que estaba pasando hambre y le pidió que fuera a visitarlo, pues tenía miedo de morirse de hambre. Murió dos días después de la llamada.
"Esta llamada evidencia la gravedad de su situación y el abandono al que estaba sometido por parte de las autoridades penitenciarias", recalcó Cubalex.
La ONG también supo que el cadáver de Rodríguez Machado fue trasladado en una carreta de bueyes hasta la jefatura de El Típico. La frase con la que comunicaron su muerte a las autoridades fue: "este se murió de hambre allá abajo".
Cubalex recordó que el Estado cubano "tiene la obligación de proteger la vida, la salud y la integridad de todas las personas bajo su custodia".
Asimismo, señaló que las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos, conocidas como Reglas Mandela, "establecen estándares mínimos de alimentación adecuada, atención médica oportuna y condiciones dignas de reclusión".
"Su incumplimiento pone en peligro a la población penitenciaria y puede generar responsabilidad estatal por las muertes ocurridas bajo custodia", recalcó Cubalex y exigió esclarecer con urgencia los fallecimientos, así como determinar las responsabilidades correspondientes y adoptar "medidas efectivas para proteger a la población penitenciaria".
La organización también alertó sobre "la persistencia de un patrón de desnutrición, negligencia y falta de atención médica en las prisiones cubanas que amenaza la vida de las personas privadas de libertad".
Esas circunstancias están entre las principales causas de las 115 muertes documentadas por Cubalex entre el 1 de febrero de 2024 y el 30 de junio de 2026.
En agosto, la ONG reportó tres decesos en El Típico, en un contexto que calificó como de desnutrición severa.
Fuentes internas del penal tunero denunciaron a la organización que, ante las reiteradas quejas por el hambre, los oficiales penitenciarios responden a los presos que "tomen bastante agua". Además de la suspensión de alimentos complementarios, la dieta principal reportada consiste en una pasta de harina que "contiene gusanos y desprende un fuerte mal olor".
En septiembre murieron al menos 12 cubanos bajo custodia estatal, diez de esas muertes estuvieron vinculadas a centros penitenciarios, según el informe mensual de Cubalex. Se trata de la mayor cifra reportada por la organización desde febrero.
Esa llamada Regla Mandela no aplica a Cuba, las Naciones Unidas protegen al régimen y cualquier violacion de sus “reglas” por parte de la Dictadura será premiada con los aplausos de la gran mayoría comuñanga de esta organización de extrema izquierda.