El grupo de asesoría jurídica Cubalex documentó 115 muertes en relacionadas con el sistema penitenciario de Cuba entre el 1 de febrero de 2024 y el 30 de junio de 2026, en un informe especial publicado el viernes.
El documento contradice el supuesto "clima de estabilidad y orden" de los centros de reclusión cubanos exaltado por el dictador Raúl Castro recientemente en una carta por el aniversario 65 del sistema carcelario del régimen.
Aunque el texto solo refleja 11 meses de 2024, ese es el año con más muertes documentadas por Cubalex (49). En 2025, la ONG documentó 39, mientras en los seis primeros meses de 2026 recogió 28.
El informe incluye los casos de siete personas privadas de libertad a las que se les concedió la excarcelación o la licencia extrapenal cuando el fallecimiento era inminente.
Al explicar la inclusión de esas muertes, ocurridas realmente fuera de las prisiones, la ONG señala que "en estos supuestos, la excarcelación no interrumpe el nexo causal entre las condiciones de custodia y el resultado letal, ni extingue la responsabilidad del Estado como garante".
Según el informe, al menos 80 de los 115 decesos —aproximadamente el 70%— se debieron a la negligencia o la negación de atención médica.
Para ilustrar el grado de la desidia de la que fueron víctimas varios de los fallecidos, Cubalex destaca varios casos: "un recluso de 59 años esperó más de 12 horas en el puesto médico del penal El Típico Nuevo (Las Tunas) para ser trasladado a un hospital tras sufrir un derrame cerebral; un paciente oncológico de la tercera edad permaneció alrededor de un mes con una sonda sin bolsa colectora en el Típico Viejo hasta fallecer; un recluso con epilepsia diagnosticada en Boniato fue dejado tendido en el piso, sin asistencia ni vigilancia, tras sufrir un nuevo ataque; y un recluso de 69 años en Granma, golpeado un mes antes con una tabla con clavos, murió luego de que las heridas y la fractura resultantes se complicaran sin recibir atención médica".
Asimismo, el informe recoge al menos 21 muertes que Cubalex atribuye directamente a desnutrición severa o inanición, "incluyendo cuadros de coma metabólico por inanición y desnutrición de grado 3 sin atención médica ni modificación del régimen alimentario".
El grupo de asesoría jurídica subraya que "la existencia misma, en la prisión de Boniato, de destacamentos destinados a personas 'desnutridas' o 'bajo peso' —en los que se registraron varios de estos fallecimientos— constituye un reconocimiento institucional de la magnitud del problema y de su carácter previsible".
Entre los muertos por desnutrición figura el preso político Ernesto BrievaSempé, condenado por participar en las protestas de julio de 2021 y fallecido en el Combinado del Este, "en un contexto de desnutrición severa y complicaciones renales que, según sus familiares, no fueron atendidas adecuadamente", apunta Cubalex.
La mayor parte de las muertes asociadas a la desnutrición se produjeron en el Combinado de Guantánamo, donde se documentaron cinco, y en la prisión de Boniato, de Santiago de Cuba.
En ese subpatrón de fallecimientos vinculados al sistema penitenciario Cubalex incluye tres ocurridos en el curso de huelgas de hambre. Uno de ellos fue el del preso político Yan Carlos González González, "quien mantenía la huelga desde hacía meses en protesta por el proceso y condena en su contra, sin que las autoridades adoptaran medidas efectivas de protección de su vida".
Doce de las muertes registradas en las prisiones se debieron a tuberculosis. Para Cubalex, la recurrencia fallecimientos por esta causa en los mismos centros penitenciarios "plantea la necesidad de esclarecer las condiciones de detección, tratamiento, aislamiento sanitario y prevención de contagios, así como la posible incidencia del hacinamiento y otras deficiencias materiales".
En el informe, al menos nueve muertes —aproximadamente el 8%— son atribuidas al uso directo de la fuerza letal por parte de las autoridades penitenciarias y son calificadas como "ejecuciones extrajudiciales".
"Se documentan golpizas con resultado de muerte infligidas por guardias penitenciarios —como las que costaron la vida a un recluso de la cárcel de Melena 2, a un recluso de 73 años en el penal Kilo 8 de Camagüey y a un preso común en el Combinado del Este—, el caso del preso político Manuel de Jesús Guillén Esplugas, golpeado por los guardias del Combinado del Este tras ser recapturado luego de una fuga y cuya muerte fue presentada oficialmente como suicidio, y la muerte de un recluso del destacamento 18 de la prisión de Boniato a manos de los guardias durante un intento de fuga nocturno", señala Cubalex.
Además, la ONG registra tres muertes que considera sospechosas, que las versiones oficiales presentaron como suicidios, aunque existían "indicios significativos de violencia estatal previa o concomitante".
Las recomendaciones de Cubalex al Estado cubano incluyen "garantizar atención sanitaria oportuna y continuidad de los tratamientos" en las prisiones, prevenir la desnutrición, prevenir la violencia de agentes carcelarios y establecer una respuesta efectiva frente al riesgo de suicidio o autolesión.