El hostigamiento del régimen cubano contra los presos políticos lleva semanas recrudeciéndose. En tal sentido, el grupo de asesoría legal Cubalex denunció las represalias que sufren los presos políticos en la prisión Kilo 8, en Camagüey, por sus denuncias, así como las "graves deficiencias en la atención médica y la alimentación de la población penal".
Así, "los presos políticos Ediolvis Marín Mora y Fausto René Ramos Ramírez, quienes permanecen en celdas de castigo, fueron amenazados de muerte por funcionarios penitenciarios", indicó la organización, al tiempo que señaló al capitán Yasmany Fuentes Leyva, segundo jefe de la unidad, y Daniel Brisney Calas, segundo jefe de Orden Interior, como los responsables de las amenazas.
Los oficiales les advirtieron que en cualquier momento podían aparecer "ahorcados" y, según Cubalex, "reforzaron la amenaza al hacer referencia a casos de reclusos encontrados en esas circunstancias dentro de sus celdas y advertirles que 'no tengan dudas' de que podrían ser los próximos".
En el mismo penal, el preso político Alejandro Camejo Paumier tuvo un reciente altercado con los reos llamados "disciplina", quienes colaboran con las autoridades represivas e intentaron impedirle acceder al teléfono para realizar denuncias. "Tras manifestarse contra el régimen, fue trasladado por orden de la jefatura al puesto médico del penal, donde permanece a la espera de ser reubicado, ante las amenazas en su contra y el riesgo de sufrir una agresión si es devuelto al mismo destacamento", detalló la organización.
De igual forma, el preso político Danisbel Morales Labrada padece una úlcera estomacal y no recibe los medicamentos que necesita, mientras "su situación se agrava por el mal estado de los alimentos, que no puede consumir porque empeoran sus síntomas", así como por la "persistente" falta de atención médica en el penal. "Aunque tiene indicada una dieta médica, las autoridades se la niegan en represalia por sus denuncias", agregó Cubalex.
Además, el estado de salud del recluso Yunior Blas Timoteo, quien padece tuberculosis, "ha empeorado y ahora también presenta hepatitis, fiebres intensas, desnutrición y una visible coloración amarillenta en todo el cuerpo", dijo la organización y denunció que, "aunque está ingresado en el puesto médico, no recibe tratamiento".
Estas condiciones de reclusión, que no son exclusivas de Kilo 8, "ponen en riesgo la vida y la integridad de toda la población penal", advirtió Cubalex y añadió: "Los presos políticos enfrentan, además, hostigamiento y represalias por denunciar lo que ocurre dentro de la prisión. Las amenazas de muerte, la negación deliberada de atención médica, la falta de medicamentos y la alimentación en mal estado agravan una situación ya crítica".
Recientemente, al denunciar que al menos 19 personas han muerto en lo que va de 2026 mientras se encontraban bajo custodia del Estado cubano, como consecuencia directa de la falta de atención médica o de una gestión facultativa negligente, Cubalex resaltó que la falta de transparencia y la denegación de auxilio médico "perpetúan un escenario de impunidad sobre las poblaciones más vulnerables del sistema penal cubano".
En declaraciones a DIARIO DE CUBA, la directora del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, Camila Rodríguez, enfatizó que "el sistema penitenciario cubano es hoy un espacio de degradación humana y represión política. No se trata de fallas aisladas, sino de una política estructural de castigo y silencio que requiere una respuesta internacional firme".