La académica cubana Alina Bárbara López Hernández fue reportada como desaparecida este viernes por familiares, allegados y organizaciones de derechos humanos, después de ser detenida por agentes de la Seguridad del Estado cuando se dirigía a realizar su habitual protesta cívica mensual.
Según publicaciones las redes sociales de la historiadora, López Hernández salió de su vivienda rumbo al parque donde acostumbra manifestarse de forma pacífica cada día 18 y, desde entonces, se perdió todo contacto con ella.
Horas más tarde, desde su propio perfil se denunció que la intelectual había sido trasladada inicialmente a una estación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), pero posteriormente fue sacada del lugar por agentes de la Seguridad del Estado.
"(La) Seguridad del Estado ha secuestrado a Alina y se encuentra en paradero desconocido", señala el mensaje, que añade que las autoridades se niegan a confirmar si permanece bajo custodia. "¿Dónde está Alina Bárbara? Tienen una hora para que aparezca sin un rasguño", reclamaron quienes administran temporalmente sus redes sociales.
El Observatorio de Libertad Académica (OLA) emitió una alerta por la desaparición de la investigadora y llamó a la solidaridad internacional, además de instar a las representaciones diplomáticas acreditadas en La Habana, la UNESCO, la Unión Europea, Scholars at Risk y Amnistía Internacional a seguir el caso.
La organización subrayó que la detención ocurrió precisamente el 18 de julio, Día Internacional de Nelson Mandela, fecha proclamada por Naciones Unidas para promover la paz, la justicia y la democracia.
Un día antes de su desaparición, López Hernández había anunciado públicamente que volvería a salir a protestar, pese a prever que sería detenida.
"Es casi seguro que me impidan hacerlo, que me detengan y que pase muchas horas en la estación de policía", escribió.
En ese mensaje defendió la desobediencia civil como herramienta para conquistar derechos y denunció que el principal instrumento de control del régimen no es la fuerza represiva, sino "nuestra obediencia, nuestra apatía".
La académica también reveló que, durante una detención anterior, un oficial de la Seguridad del Estado llegó a sugerirle abandonar la protesta pacífica y recurrir a la lucha armada.
"Con papelitos esto no se tumba", aseguró que le dijo el agente, quien incluso la instó a "subir a la Sierra a pelear mediante las armas", una propuesta que López Hernández rechazó reivindicando la protesta cívica y no violenta.
Desde hace más de tres años, la historiadora realiza una acción de protesta cada día 18 de mes para exigir el respeto de los derechos fundamentales y la liberación de los presos políticos. En prácticamente todas esas ocasiones ha sido interceptada por agentes de la Seguridad del Estado y trasladada a estaciones policiales o retenida durante varias horas.
Ella es la proxima que viene con parole. Los yankees no permiten ninguna oposición a los Castros.
¿La van a desterrar también?