La historiadora e intelectual cubana Alina Bárbara López Hernández consiguió realizar su protesta cívica mensual en el parque de la Libertad, en Matanzas, antes de ser detenida durante diez horas por la Seguridad del Estado y la Policía.
En una publicación en Facebook, López Hernández explicó que por primera vez coincidieron dos hechos: "pude realizar el acto de protesta cívica y fui detenida durante diez horas en la estación de la Policía".
La activista había anunciado previamente que permanecería entre las 11:00 de la mañana y el mediodía en el parque con un cartel que reclamaba la amnistía para los presos políticos. Sin embargo, decidió modificar sus planes para evitar el operativo represivo.
"Había publicado que estaría en el parque de la Libertad entre las 11 y las 12 del mediodía; sin embargo, como el cerdito que engañaba al lobo para recoger manzanas en 'Había una vez', salí al amanecer y llegué al parque a las 7:30 de la mañana. No me esperaban", relató.
Según explicó, aunque dos patrullas vigilaban la sede del Partido Comunista Provincial —"como es usual desde los sucesos de Morón"— pudo desplegar el cartel en el que exigía la liberación de los presos políticos y sentarse junto a la estatua de José Martí.
La intelectual aseguró que varios transeúntes reaccionaron favorablemente a la protesta. "Varias personas que pasaban mostraron simpatía con la petición. Algunas, a través de una sonrisa; otras, con palabras. Hubo quienes desviaban la mirada sobresaltados", afirmó.
Posteriormente comenzó a recorrer el parque con el cartel. Según narró, los policías "miraron desconcertados, hablaron entre ellos y a sus wolki-tolkis, evidentemente pidiendo instrucciones", antes de retirarse momentáneamente del lugar.
López Hernández aprovechó entonces para situarse frente a la sede provincial del Partido Comunista, de cara a la transitada calle Milanés.
"Los choferes y pasajeros de vehículos, motos y carros eléctricos miraban con atención. En ciertos casos disminuyeron la velocidad para mirar. Algunos pasajeros indicaban a sus compañeros de viaje que miraran", señaló.
"Que todos sepan que no olvidamos a quienes guardan injusta prisión, que en la conciencia de la gente cale esa demanda, y eso es muy importante, porque este sistema ha condicionado al olvido, a la memoria de corto plazo", escribió.
En ese mismo pasaje lanzó una crítica al rumbo político del régimen tras el reciente anuncio de reformas económicas.
"Ahora pretenderán que olvidemos que defendieron una dictadura socialista y para establecer una dictadura capitalista", sostuvo.
Denuncia un intento de provocación
Uno de los episodios más llamativos del relato es la descripción de lo que considera un intento de provocación por parte de la Seguridad del Estado.
Según explicó, un automóvil de alta gama se detuvo junto a ella y un hombre le aseguró apoyar la petición de amnistía antes de preguntarle: "¿usted conoce a gente que quiera unirse para tumbar esto?; es que yo vivo en Estados Unidos y entré una pila de 'escafandras' para crear grupos y organizarnos".
López Hernández respondió con ironía: "¿La lucha será en otro planeta?, por lo de las escafandras".
Después aseguró al supuesto interlocutor que conocía "a muchísima gente dispuesta a luchar, pero no con el rostro cubierto" y defendió las estrategias de resistencia pacífica.
"Esas personas creen en la importancia de la lucha mediante estrategias de no violencia", le respondió.
Cuando el hombre insistió en que "así no se tumba al sistema", la intelectual replicó que "en la historia sí hay regímenes que han cedido ante estrategias no violentas" y recordó que "en Cuba tenemos el ejemplo de cómo la violencia para derrotar a una dictadura no trajo la democracia de la mano".
Finalmente lo desafió a poner en práctica su propuesta: "Si vive en Estados Unidos, organice una expedición armada y venga a probar su tesis".
Antes de que el automóvil abandonara el lugar, añadió un consejo: "Tenga cuidado con esas propuestas, en Cuba, por cada metro cuadrado puede haber dos agentes de la seguridad del estado".
Para la intelectual, el episodio demuestra "que la Contrainteligencia está sobrevalorada" y que sus agentes "consideran que el resto de nosotros tiene el mismo coeficiente intelectual limitado que ellos".
Diez horas retenida
Cinco minutos después del incidente regresó una de las patrullas. Un policía le comunicó que debía acompañarlos porque estaba incumpliendo la medida cautelar de reclusión domiciliaria que pesa sobre ella mientras continúa paralizado el proceso penal iniciado tras su violenta detención de marzo de 2024.
"Pregunté la razón, siempre lo hago, y me dijo que yo estaba violando la medida cautelar de reclusión domiciliaria. Como eso es cierto, me monté en el patrullero sin problema", escribió.
Ya en la estación policial, inicialmente comenzaron a inventariar sus pertenencias como si fuera a ser encerrada en un calabozo, pero posteriormente recibió otra orden y fue trasladada al salón de reuniones de la unidad.
Allí permaneció durante diez horas.
"Me llevaron al mismo local que usan como salón de reuniones, con asientos incómodos y paredes llenas de propaganda y fragmentos de discursos de Fidel, Raúl y Díaz-Canel que ahora, tras las últimas medidas, deberán actualizar para que no funcionen como 'propaganda ilegal contra el orden constitucional'", ironizó.
Finalmente, explicó, las autoridades reprodujeron el procedimiento habitual.
"Los que le ordenan a la Policía llamaron para autorizar la puesta en escena de siempre: ponerme un acta de advertencia que jamás firmo, e incautar un cartel que volveré a hacer", dijo.
Exige que avance el proceso judicial
López Hernández denunció que las autoridades mantienen paralizado deliberadamente el proceso judicial abierto tanto contra ella como contra la activista y antropóloga Jenny Pantoja.
"Es muy cómodo echar mano a la medida de reclusión domiciliaria cuando lo necesitan. Pero eso debe terminar", afirmó.
Anunció además que en los próximos días exigirá al Tribunal Municipal de Matanzas que impulse la causa: "me encargaré de recordarle que existimos".
La historiadora agradeció finalmente las muestras de solidaridad recibidas tras conocerse su detención y reafirmó su decisión de continuar con sus acciones de protesta. "Gracias a todas las personas y medios que han mostrado preocupación y solidaridad. Seguimos".