El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este martes al menos 1.949 acciones represivas contra los ciudadanos en Cuba en el primer semestre de 2026.
En el período se produjeron 257 detenciones arbitrarias y 488 retenciones ilegales en viviendas. La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba, Matanzas y Villa Clara fueron las provincias más afectadas. En al menos 50 casos existió empleo de violencia por parte del régimen. Enero, abril y mayo fueron los más represivos, precisó el OCDH en una nota de prensa.
De acuerdo con el informe, el 36,5% de las acciones represivas en el semestre fueron contra mujeres, mientras que el 63,5% fueron contra hombres.
Igualmente, el OCDH documentó al menos 300 acciones en el ámbito carcelario, mayoritariamente contra presos políticos y de conciencia, al mismo tiempo que recibió 50 denuncias de actuaciones en contra de familiares.
Uno de los sectores más afectados por la represión fue el de los periodistas independientes con 91 casos, añadió la nota.
Solo en junio, la red de observadores del OCDH documentó al menos 299 acciones represivas, de las cuales 47 fueron detenciones arbitrarias y 252, otros abusos.
El mes pasado sobresalieron 60 violaciones contra presos políticos, comunes y sus familiares, además de cercos ilegales de viviendas, citaciones policiales, amenazas, hostigamientos y juicios.
La mayoría de los arrestos estuvieron relacionados con protestas pacíficas motivadas por los prolongados apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida, así como con el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, de prensa, de religión y de reunión.
"Entre los casos más relevantes se encuentran las detenciones de manifestantes en La Habana y Santiago de Cuba, incluidos adolescentes y menores de edad; los operativos masivos en Contramaestre tras las protestas ocurridas en esa localidad; el arresto de varios periodistas independientes, creadores de contenido y activistas; y el hostigamiento contra líderes religiosos, varios de ellos detenidos mientras desarrollaban actividades de culto. Asimismo, se documentaron múltiples denuncias de uso excesivo de la fuerza, golpizas, incomunicación, desapariciones de corta duración y amenazas posteriores a la liberación", añadió el OCDH.
"A punto de cumplirse cinco años de las masivas protestas del 11 de julio en Cuba, denunciamos la grave situación represiva en el país y en especial el ensañamiento contra los presos políticos: los están matando lentamente. Los datos recopilados, que siempre representan un subregistro, demuestran que el régimen cubano persiste en la represión contra la población y no tiene intenciones de implementar cambios en materia política y de derechos humanos. Mientras los personeros oficiales y oficiosos del régimen dicen que quieren dialogar con Estados Unidos, para el pueblo lo que hay es hambre y represión", advirtió el OCDH.