La represión del régimen cubano contra la influencer y activista Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes sociales como Anna Bensi, escaló este lunes un nuevo peldaño, cuando las autoridades judiciales de La Habana —en una nueva muestra de su papel como instrumento del castrismo contra la disidencia— le informaron de la reapertura de un caso en su contra que había sido archivado el pasado 13 de abril, denunció la joven en sus redes sociales.
El proceso fue reabierto, explicó, porque "el policía 'ofendido' supuestamente presentó la querella". En marzo, la madre de Anna Bensi, Caridad Silvente, había sido acusada de exponer a un agente tras grabar al oficial que le entregó una citación para un interrogatorio. Aunque el régimen impuso a ambas una medida de prisión domiciliaria, el caso fue archivado en abril, pero este lunes volvió a activarse, en medio de una nueva escalada de hostigamiento contra la joven.
"Ahora mi mamá y yo volvemos a estar bajo el mismo proceso", dijo Anna Bensi, quien la semana pasada fue sometida a un interrogatorio de más de ocho horas por agentes de la Seguridad del Estado.
Anna Bensi y su madre habían sido imputadas por el supuesto delito de "actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos", detalló el grupo de asesoría legal Cubalex.
Según la información del caso a la que tuvo acceso la organización, el oficial alega que la grabación vulneró su "derecho a la intimidad" y que se siente "amenazado" tras la difusión de su identidad en redes sociales.
"Sin embargo, tanto la legislación cubana vigente como los estándares internacionales de derechos humanos son claros: estos argumentos carecen de base legal y se utilizan para garantizar la impunidad de los agentes del Estado", resaltó Cubalex.
A raíz de la reapertura del caso y del recrudecimiento de la represión contra Anna Bensi, la organización subrayó que "grabar a un policía en ejercicio de sus funciones no viola su intimidad. Tampoco constituye una amenaza. Es una forma legítima de exigir transparencia y proteger derechos".
En ese sentido, enfatizó que "lo que sí es ilegal es utilizar el sistema penal para intimidar, silenciar y castigar a quienes ejercen control ciudadano".
La joven, que el pasado jueves abandonó entre lágrimas una unidad policial tras las amenazas recibidas de parte de la Seguridad del Estado durante el largo interrogatorio, había sido citada inicialmente para recibir una "advertencia", después de polemizar en Facebook con el exespía del régimen y actual coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), Gerardo Hernández.
En ese intercambio, que incluyó varias publicaciones de Hernández dirigidas contra la activista, Anna Bensi le respondió: "Tú tienes todas las de perder y lo sabes. En el fondo de tu corazón sabes que tu tiempo está llegando".
En otra publicación, añadió: "Dice Gerardo, el de los cinco espías, que ahora cualquiera cobra en dólares por decir mentiras. ¿Esos mentirosos están entre nosotros? Porque, que yo sepa, los mentirosos que cobran en dólares son todos ellos. Los dirigentes. Los mismos que acusan, pero fueron quienes dolarizaron el país". Y remató: "La Revolución de pocos y para el bien de pocos".
Con la reapertura del proceso, la Seguridad del Estado vuelve a demostrar que mantiene bajo constante acoso a Anna Bensi y a su entorno por los pronunciamientos políticos de la joven.
En ese contexto, después de que la activista se reuniera en abril con el jefe de la misión diplomática de EEUU en Cuba, Mike Hammer, el régimen incrementó las presiones contra ella, una campaña de hostigamiento que no ha dejado de intensificarse desde entonces.