La vida de la poeta, activista y presa política cubana María Cristina Garrido es cada vez más insostenible en la prisión de mujeres de Guatao, donde es hostigada frecuentemente y los represores muestran con ella su ensañamiento. En tal sentido, la activista Magdelivia Hidalgo, de la sección cubana de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) denunció a la presa común Imirsis Caballer como "la encargada de hacerle la vida un infierno a nuestra María Cristina Garrido", siendo "un títere de la Seguridad del Estado".
Este miércoles, indicó Hidalgo, Garrido se hartó del hostigamiento y comenzó a gritar, situación ante la cual, "toda la guarnición se presentó en la galera y la llevaron a la dirección del penal y le pusieron un reporte, cosa que a ella le importa muy poco", dijo.
Además, con clara vocación intimidatoria, a Garrido la visitó un coronel y habló con ella. "En definitiva, todo es un montaje. Mari lo sabe, mas todo tiene un límite y ella explotó", subrayó Hidalgo.
La denuncia formal frente a estos hechos será realizada por la ex presa política Angelica Garrido, hermana de María Cristina. Sin embargo, Hidalgo apuntó: "Quizás, hasta el tirano lo que desea es precisamente eso, que esto se haga viral para así expandir el miedo. No obstante, y por encima de esta consideración, creo que es necesaria la denuncia".
Garrido, quien es integrante del Partido Republicano de Cuba, delegada de FLAMUR y de la Fundación Vuelta Abajo por Cuba, fue detenida de forma violenta el 12 de julio de 2021, tras participar en las manifestaciones del 11J en Quivicán, y estuvo incomunicada durante 18 días. Con una petición fiscal de 15 años de privación de libertad, en marzo de 2022 el Tribunal Provincial de Mayabeque entregó la sentencia firme de Garrido, quien cumple una condena de siete años por "desórdenes públicos", "agresión", "instigación a delinquir", "desacato" y "resistencia".
En la cárcel, Garrido "ha sido sometida a tratos crueles, inhumanos o degradantes, como aislamiento y golpizas, y se le han negado alimentos, agua y condiciones sanitarias adecuadas, así como visitas y llamadas de familiares en algunos momentos", denunció en 2023 la asociación mundial de escritores PEN Internacional.
Asimismo, tras ser excarcelada a finales de 2024, Angélica Garrido describió las condiciones del penal en el que estuvo recluida con su hermana: "Las torturas más graves que sufrimos fueron psicológicas. En la segunda huelga de hambre, cuando nos separaron y me pusieron en una celda de castigo, no me dejaron dormir. Cada dos horas me cambiaban de celda, lo que me afectó enormemente. La celda era extremadamente pequeña, oscura, sin condiciones sanitarias. El agua que nos daban para beber era sucia, y el baño era un asco".
Además, sobre el libro de poema Voz cautiva (Ediciones Deslinde, 2023), escrito por María Cristina Garrido en prisión, dijo: "Me leía los borradores, y para mí era muy emotivo. En su libro, incluyó poemas muy hermosos, algunos dedicados a mí y a nuestros padres. Aunque las condiciones eran muy difíciles, ella nunca dejó de luchar y de seguir compartiendo su mensaje de resistencia".
Asi mismo Carlos Loveira. El indio Batista fue una dictablanda! por eso llegaron al poder estos descaraos y ladrones. El cagandante vivio en prision mejor que nadie; contado por el mismo. Sin embargo; estar preso en Cauba ahora es casi enviarte a morir de hambre, enfermedades, o te mandan a matar con otro delincuente que le dan de premio un pabellon con la mujer.
Se imaginan al innombrable en la Isla de Pinos sin cocina, biblioteca refrigerador,comida encargada en la fonda.Pero encima de eso que" Añaña" un mulaton de 6 pies lo golpeé y sodomize a instancia del gobierno de Batista.....nah el Indio era demasiado flojo con el engendro de Birán y eso le costó el poder.