La salud de la presa política cubana Yilian Oramas García, paciente de VIH y con múltiples enfermedades crónicas, se deteriora gravemente en la prisión "Cuba-Panamá", sin acceso a los medicamentos ni a la dieta médica que necesita, denunció el grupo de asesoría legal Cubalex en su perfil de Facebook.
Si bien en estos momentos Oramas García está de pase en su hogar, en Santa Clara, se encuentra "en un estado de salud crítico: presenta la presión arterial descompensada, diabetes descontrolada y una carga viral alarmantemente alta", indicaron los juristas.
Asimismo, subrayaron que "se sospecha que padece una cardiopatía isquémica y presenta una hemoglobina peligrosamente baja", por lo cual esta previsto que, en el trascurso de la próxima semana, sea trasladada al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), en La Habana, para realizarle exámenes médicos, sin embargo las autoridades represivas pudieran revertir este traslado, como parte de la negación sistemática de atención médica especializada a los presos políticos.
"Su situación es consecuencia directa de las condiciones de reclusión en la prisión 'Cuba-Panamá' para personas con VIH-SIDA, donde hay un déficit de retrovirales, la alimentación es inadecuada y prevalece un entorno de insalubridad. Esta realidad constituye una grave violación de sus derechos a la salud y a la vida", denunció Cubalex.
Oramas García fue condenada a seis años de prisión por ejercer pacíficamente su derecho a protestar. "Es una de las cientos de mujeres cubanas que siguen encarceladas por motivos políticos, reprimidas por alzar su voz frente a la injusticia", concluyó el grupo de asesoría legal.
En su estancia en prisión, Oramas García ha sido hostigada de forma recurrente y, por ejemplo, fue la presa política con más acciones en su contra durante el mes de agosto de 2024, según el informe del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas.
El documento explicó que la reclusa debió recurrir "a una huelga de hambre que puso en riesgo su vida para impedir que le revocaran el régimen de menor severidad, como castigo por una llegada tarde al retorno al pase debido a la pésima situación del transporte interprovincial y que había informado previamente a las autoridades del penal".
Sin embargo, este no es un caso aislado, toda vez que, según el informe mensual de Cubalex correspondiente a junio último, "en las cárceles la situación es cada vez más alarmante. Se denunciaron torturas, falta de atención médica, hambre y trabajos forzados, mientras el Gobierno niega la existencia de presos políticos. Hubo al menos cinco muertes bajo custodia, tres de ellas en prisiones, con indicios de encubrimiento estatal".
Mientras aumenta la represión y las condenas severas, con la intención de mantener el orden y el poder a base de intimidación, el régimen se desentiende de las vidas de aquellos a quienes encarcela. En tal sentido, el preso político Virgilio Mantilla Arango afirmó la semana pasada que, debido a las deplorables condiciones en los centros penitenciarios, la falta de alimentación y de atención médica, los reos están "condenados a muerte".