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Poesía

La transformación

'Saber que quedan partes sólidas,/ abruptas, groseras,/ que debes derrocar/ con una pequeña hacha de hielo'.

La Habana
Escarabajo de cuernos largos.
Escarabajo de cuernos largos. Pexel

 

Los laterales…
derecho,
izquierdo,
líneas untadas en sebo 
para que la velocidad apadrine 
el escape como búho,
garras a esculturas;
que nada manche la hierba
ni el pavimento.

¿Cómo alienar a la memoria?
(expulsarla, excluirla, disminuirla),
pensar que  es una ardilla, 
una araña tejedora
o venenosa;
escarabajo magnificado 
por brillo de betún
con cuernos que lo exponen  
a ser el más minimalista 
de los toros.
Volverse cómplice de ella.
Llevar el poema por ambas vertientes.
Los laterales no tienen segundas pretensiones
son fértiles a la fantasía
no repiten fórmulas 
se adhieren 
sin parecerse 
a la impertinencia vegetal, 
logran que un centro se manifieste.
Todo va hacia el centro,
este genera
la transformación, evita el desastre,
la repugnancia.

Una línea de espinas,
gajos de cerezos
colocados de manera que puedan
quebrar el soma 
en su vigilia.

La memoria pone su lámina oxidada,
luz de azufre que dinamita. 
Sobre esos restos
debes instalar las nuevas pretensiones,
lo que el espejo te ha secreteado
en las penumbras.
Saber que quedan partes sólidas,
abruptas, groseras,
que debes derrocar 
con una pequeña hacha de hielo.
Tiene que haber heridas,
zanjas sin compasión,
ligaduras partidas
que suelden en el esfuerzo
y el nuevo relieve
quede orgulloso
del dolor atravesado. 
Otras las fustas se activan, 
otra la piel que se ofrece
a la exploración,
celebra el oboe.

Si escuchas Mahler,
puedes ir más allá de lo que escuchas
clavar la banderilla
como si el toro fuera ese sonido
en cuerpo y alma.
Las obsesiones de Mahler 
hundiendo la mano hasta el tuétano
de lo que quiero transformar,
todo lo que se desgarra
del deseo
cae como una pulpa,
una recia ilustración, 
la tinta decorosa
que el plomo ha reactivado. 

 


Ricardo Alberto Pérez nació en Arroyo Naranjo en 1963. Sus libros de poemas más recientes son ¿Para qué el cine? (Unión, La Habana, 2011) y Vengan a ver las palomas de Varsovia (Letras Cubanas, La Habana, 2013). Publicó una antología personal, Los tuberculosos y otros poemas (Torre de Letras, La Habana, 2008). Ha traducido a Paulo Leminski y otros poetas brasileños. Este poema pertenece a un libro en preparación.
 

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