1
Lascas de mantequilla desvaneciéndose.
Mermelada digna de paleontólogos
donde la plata pesca
fósiles de naranjas.
Cangrejos y cuernos de harina
en burla zodiacal sobre la mesa.
Díganle al día que empiece.
2
Ríete de tu sueño, cuéntalo,
desempaca
los animales de una granja de juguete.
Amaestra tu sueño igual que este balcón
amaestra un paisaje: lago, montañas, nubes
que parecen montañas
detrás de las montañas.
3
Abre, antes que el periódico, un registro de símbolos.
Donde quede asentado: nube que se hace nada
encima de la lengua,
orlas de mantequilla, servilletas
para lavandería, migajas
y desmenuzamientos.
4
Porque el día viene a deshilachar
las cuatro puntas del mantel.
Hormigas, mariposas,
pájaros
y termitas.
Llegan bichos bordados.
5
El cuchillo saca
del ámbar mermelada
esta amargura exacta
para la punta de los dientes:
cortezas de naranja.
Antonio José Ponte nació en Matanzas, en 1964. Ha publicado poesía, ensayo, cuentos y novela. Este poema pertenece al libro inédito Quien en una emboscada nocturna.