para A.J.Ponte
1
Si un poema cae en el bosque
y no hay nadie para oírlo,
¿quién lo diría?
Y si un árbol cae en la oreja,
¿habrá un bosque allí para esconderlo?
¿Quién oye ya?
2
Todos hemos leído a Bolaño.
Como un sándwich viejo
dejado a la intemperie de la vidriera
la nada aún sabe a nada.
La prosa es una medianoche mosqueada
contando el mismo cuento lleno
de angustias y guasasas.
La literatura es un dolor de barriga
para quienes la ejercemos y
tomamos el almuerzo desnudo en las letrinas.
3
Si un árbol cae y es convertido en silla
y mueble de oficina, ¿habrá alguno
entre los poetas que vaya a socorrerlo?
Si un caballo cae y el verdulero lo azota
¿habrá alguien allí que lo abrace
sin decir palabra ni dejar en claro
que la caída es siempre más
que la suma del poeta y sus caballos?
Verdulero es el poeta o "el-que-azota"
y leñador es el rapsoda que talla una flauta
del tronco y se traga la melodía.
Néstor Díaz de Villegas nació en Cumanayagua, en 1956. Ha reunido su poesía en Buscar la lengua. Poesía reunida 1975-2015 (Bokeh, Leiden, 2015). Vintage Español ha publicado su libro De donde son los gusanos. Crónica de un regreso a Cuba después de 37 años de exilio. Su libro publicado más reciente es Poemas inmorales (Pre-Textos, Valencia, 2022).