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Libros

Efraín Rodríguez Santana abre la 'Trilogía de Quinta Avenida'

'Ahí están mis claves: la realidad cubana que hemos vivido, la existencia de un Ministerio del Interior absolutamente poderoso, el ejercicio forzado de un Servicio Militar Obligatorio, el desencanto y caída de la identidad personal'.

Madrid
Efraín Rodríguez Santana.
Efraín Rodríguez Santana. Facebook/Efraín Rodríguez Santana

Efraín Rodríguez Santana (Santiago de Cuba, 1953) es poeta y autor de varias novelas. Una de ellas, La cinta métrica, novela la vida del poeta suicida cubano Ángel Escobar, quien fuera amigo suyo. Su novela publicada más reciente, Mi último viaje en Lada, se presenta este sábado en Madrid, y hablamos con él de ella y de otras novelas venideras.

Mi último viaje en Lada es la primera parte de una trilogía. Las otras dos novelas irán apareciendo en los próximos meses, publicadas por Casa Vacía. ¿Qué título tiene la trilogía? ¿Qué te hizo planear que la historia que tenías que contar se extendiera a tres volúmenes? ¿Ramificaciones de la historia, puntos de vista distintos de unos hechos, abundancia de personajes?

Comencé Mi último viaje en Lada con el objetivo de escribir una novela negra. Finalmente conseguí un lenguaje ajustado que reflejara los acontecimientos allí narrados con suficiente transparencia. Recopilé una serie de datos reales, junto a otros supuestos, propios de la trama policial: un robo en la casona de un poeta cubano muy conocido, el asesinato de uno de los participantes en ese robo, la correspondiente organización de un grupo de investigación criminal en el Ministerio de Interior, la selección de un jefe de grupo, "atípico" para una institución represora de homosexuales. Así pues, el personaje llamado Bocanera se convierte en el protagonista de esta novela. A lo largo de la misma iremos conociendo por qué se le asigna esa responsabilidad incongruente y cómo desempeña ese cargo. 

A Bocanera lo rodean especialistas competentes que lo conducirán por ese laberinto de investigaciones sobre un raro asesinato y un robo que se clasifica dentro de una serie de robos de cuadros de grandes pintores cubanos a personalidades de la cultura y que justo coinciden con el éxodo masivo de balseros cubanos hacia EEUU.

Esta es una de las líneas narrativas de la novela que depara sorpresas desconcertantes al final de la misma. La otra línea se refiere a un extraño grupo muy secreto denominado Club de la Chaveta Comunista, cuya función principal es la fiscalización y control de los jefes del primer nivel del Ministerio del Interior

En ese ámbito cerrado aparecen otros personajes contrapuestos en una lucha de poderes entre facciones y entidades de esa institución. Esta primera novela se abre a especulaciones más políticas y ministeriales en las dos próximas novelas: Nonadanadie y Bocanera. Así se constituye la Trilogía de Quinta Avenida

Quinta Avenida es una de las avenidas más opulentas de La Habana, por allí transitan o caminan por su acera central muchos de los personajes principales de esta trilogía. Es un símbolo de cierto confort de los poderosos de siempre. Aunque por momentos sea también refugio y tránsito de jineteras, custodios, policías, turistas ansiosos y algunos personajes de la novela como Bocanera y Rod que se reúnen allí para conversar más libremente.

¿En qué años sucede lo que cuentas en esos tres volúmenes? 

Hay cierta profusión de personajes que van a corroborar el sentido de poder absoluto del Ministerio del Interior, y otros más secundarios y externos que se irán relacionando con la investigación tangencialmente. Algunos tributan devotamente a ese poder, otros se dan a la tarea de vivir como mejor pueden. La Trilogía de Quinta Avenida transcurre entre los años 1973 y 1996. Este primer volumen, Mi último viaje en Lada, es el pórtico a situaciones más extremas. 

La historia (al menos la que se lee en esta primera novela) se mete en los entresijos de la policía política cubana, de Seguridad del Estado. Creo que es temprano todavía para tener una idea exacta de en qué ha consistido el funcionamiento de esos cuerpos policiales y operamos con algunas certezas y diversas hipótesis. ¿Cuáles han sido para ti, a la hora de escribir estas novelas, esas certezas y esas hipótesis? ¿Cómo has podido acercarte desde la ficción a unos mecanismos que, en buena parte, permanecen en la sombra?

La novela negra, con sus componentes de investigación policial que se extiende a lo social y político, se nutre de muchas hipótesis y de certezas relativas y cambiantes. Mi último viaje en Lada hace un recorrido sinuoso donde no se sabe con certeza quiénes roban los cuadros y quienes mueren con aquellos "cortes singulares". Son pistas que nos conducen a un callejón sin salida y que no se resuelven del todo en esta primera novela.

No quiere decir que no se concluyan en ella algunos desenlaces decisivos, pero el lector interesado estará obligado a leer las dos novelas siguientes para redondear el sentido de realidades más torcidas que trágicas, cuyas torturas, asesinatos, asedios y destituciones son solo una parte menor de los secretos capitales que se deben conservar cueste lo que cueste. 

La ficción da para acercarte a cualquier mecanismo de poder por oscuro y cruento que sea. Apelas a la invención de la realidad y esa relación se tensa para entregarnos personajes, situaciones y diálogos de gran calado. 

En esta primera novela aparecen algún que otro personaje reconocible (y en tu muro de Facebook has reconocido que el poeta César López es uno de los personajes del libro). ¿Mi último viaje en Lada es una novela en clave, donde cada personaje se corresponde con un conocido tuyo?

Las novelas negras están cargadas de claves que hay que resolver con claridad, entonces el camino se hace más difuso e intrigante, porque muchos de los hechos narrados son especulativos y otros, por el contrario, son convincentes y decisivos. Ahí están mis claves: la realidad cubana que hemos vivido, la existencia de un Ministerio del Interior absolutamente poderoso, el ejercicio forzado de un Servicio Militar Obligatorio, la fatuidad militar de subalternos y jefes, la indefensión calculada de los hijos frente a padres poderosos o muertos trágicamente, el desencanto y caída de la identidad personal. 

Como ves, son situaciones que muchos cubanos comparten día a día. La Trilogía de Quinta Avenida es mi intento personal de reflejar una trama trágicamente despótica


Mi último viaje en Lada se presenta este sábado 25 de octubre a las 7:00PM en la Librería Arenales (Calle de Vallehermoso, 110, Madrid). Lester Álvarez Meno acompañará a Efraín Rodríguez.

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