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Arquitectura

La arquitectura figurativa en Cuba: una breve mirada

'En Cuba la arquitectura figurativa no ha sido muy estudiada de manera independiente. Por ello queda pendiente una identificación de obras que permita valorizar su singular acento'.

La Habana
Club Naútico, La Habana.
Club Naútico, La Habana. Pinterest

Con el objetivo de dar cobijo a las más diversas funciones, la arquitectura ha explorado múltiples diseños y sorprendido con su capacidad para transfigurar formas convencionales en estructuras que a veces juegan con lo escultórico. Ya sea por querer adecuarse al entorno o contrastar con él, por dar forma a una moda, a un pensamiento o creencia, se han edificado obras que denotan gran expresividad y sentido de trascendencia, y por qué no, mucho marketing.

Aunque la arquitectura tiene sus propios recursos y lenguaje, llama la atención cuando evoca o reinterpreta formas reconocibles, como elementos naturales, objetos y símbolos. A esto se le conoce como arquitectura figurativa, y no constituye un estilo en sí, sino una manera de concebir el objeto arquitectónico. Es por ello que puede englobar inmuebles tan disímiles como las pirámides de Egipto (2550 A.C.), la Casa Batlló de Barcelona (1906), el Edificio Pato de Long Island (1931), las oficinas en forma de cesta de Longaberger en Ohio (1997), y el Estadio Nacional de Pekín (2008) o Nido de pájaro.

En Cuba la arquitectura figurativa no ha sido muy estudiada de manera independiente. Por ello queda pendiente una identificación de obras que permita valorizar su singular acento dentro del concierto arquitectónico. Igualmente, el registro de los proyectos que con este carácter se trazaron, pudiera ampliar sobre la creatividad de los arquitectos. Por ejemplo, la obra ganadora del concurso para el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Fontanar, de haberse construido, hubiese sido el más espectacular edificio figurativo de nuestra historia constructiva. La peculiar propuesta de los arquitectos Juan Ignacio Guerra y Claudio G. Mendoza, registrada por Emilio de Soto en el Álbum de Cuba de 1958, muestra una iglesia que, con estructuras laminares, lleva a escala arquitectónica lo que pudo ser el origami de una paloma blanca.

Los ejemplos más significativos en nuestro contexto se concentran en las décadas de 1950 y 1960, cuando el Movimiento Moderno desarrolló su potencial al máximo. Esta fue una etapa determinante en la arquitectura cubana, referente valioso para el arquitecto contemporáneo. El gran desarrollo tecnológico y la exploración estética de las formas arquitectónicas les hizo hallar formas muy diversas. Especialmente en las cubiertas, columnas, cornisas y marquesinas pueden encontrarse formas reconocibles y sugestivas que, rozando la abstracción geométrica, seducen y sugieren elementos fitomorfos, zoomorfos u objetuales. Ejemplo tipo resulta el Club Náutico.  

Debe considerarse que, a nivel de detalles, la decoración de estilos precedentes era claramente figurativa. En este caso la diferencia está en que el elemento figurativo no es agregado por una moldura o una reja, sino que toma forma en algún aspecto del edificio o del conjunto en sí mismo.

Antes del Movimiento Moderno, otro estilo que transfiguró partes del inmueble en figuras reconocibles fue el art nouveau o modernismo. En especial las viviendas construidas por Mario Rotllant en La Habana, confieren a los balcones y vanos de puertas y ventanas formas vegetales completamente identificables que evitan el diseño convencional. Esto, sin embargo, ocurre a nivel de partes o detalles del inmueble.

Volviendo a la arquitectura racionalista, un ejemplo figurativo más completo es la torre del Memorial a José Martí en La Habana, cuya forma de estrella se prolonga hacia el cielo. Otra cosa es la interpretación popular que luego le encontró analogía con la barra de raspadura, reforzando con humor su cualidad figurativa.

Tanto la escuela primaria y círculo infantil (1963) diseñados en Nuevo Vedado por Rafael Mirabal, y la heladería Coppelia (1966) de Mario Girona tienen en el círculo la expresión máxima de su diseño. En general, la interrelación de círculos que componen ambas obras de distinta manera, les otorgan ritmo, dinamismo y materialidad objetual desde la forma geométrica pura —un discurso que más adelante distinguió la obra del reconocido arquitecto norteamericano Michael Graves—. En ellas la forma predomina sobre la función, impregnándose de una cualidad más sensible.

Aunque existen otras obras reseñables, termino comentando algunos proyectos de Ricardo Porro, quien se autorreconocía como arquitecto figurativo. Entre sus obras tempranas están dos casas construidas en Nuevo Vedado, la de Isabel Abad Villegas (1954) en Calle 36 no.146 y la de Timothy James Ennis (1956) en Bosque no.7. En una entrevista concedida al documentalista Roberto Santana en 2014, Porro comentaba: "La casa Villegas es la casa hembra. La casa hembra que es maternal. Entonces es una casa que tiene una gárgola, que tiene unos vitrales de colores muy grandes… El uso del vitral no se había hecho en Cuba y yo empecé a hacerlo de nuevo, el uso del vidrio de color. La otra, la Casa Ennis es una casa mucho más masculina, más fuerte, en una colina".

Con esa idea, aun considerando que eran obras menores, Porro dotó de marcada simbología los elementos arquitectónicos, llegando incluso a transfigurar las gárgolas en falos, que en la Casa Villegas desaguan en una fuente-matriz.

Estos elementos los reutilizó en la Plaza de la Facultad de Artes Plásticas (1965), con un diseño más explícito, en particular en el surtidor de la fuente que alude al sexo femenino. También en este inmueble se inspiró en el cuerpo y la sensualidad femenina, lo que modela la curvatura de la fuente y las cúpulas en formas de senos que cubren los talleres. Su inspiración, la diosa Ochún, reunía para él dos cuestiones importantes de la cultura cubana: el mestizaje y el Eros.  

Sobre la idea que sirvió de base al proyecto de las Escuelas de Arte, en la citada entrevista resumió: "Yo no creo en una abstracción, yo creo en un arte que significa y un arte que figura. Creo en la figuración, y creo en la figuración en arquitectura. Y efectivamente la primera figuración en la que nos poníamos de acuerdo era la imagen de ciudad. Cada escuela es una ciudad, y cada escuela tiene que funcionar como una ciudad, pero a la vez tenía que ser cubana. Queríamos que todo aquello fuera muy atado a la tradición de Cuba y al espíritu cubano".

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3 comentarios

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Estlmada Ana, tan reciente, como esta misma semana Mega TV en Miami, transmitió un mini reportaje y documental, precisamente sobre el club Náutico y el reparto del mismo nombre. El balneario y sus instalaciones están en las mismas condiciones en que yo lo recuerdo en los años 70 , desde luego pidiendo mantenimiento y pintura a gritos, pero todavía conserva el encanto de su majestuosa entrada.
En el reparto, si es más apreciable el deterioro de las casas, aceras y calles, muchas casas han sido modificadas (para mal) y la falta de pintura y mantenimiento es mas marcado que en el balneario, la calle que bordea el litoral, está completamente destruida y el muro del pequeño malecón, al parecer desapareció.

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Gracias, casino deportivo, por esa información. Sí que la entrada se sentía majestuosa, como usted dice. Invitaba a entrar. Algún día llegará.... con "cemento, ladrillo y arena", como dice la canción, y con pintura también. Tenga usted un resto de domingo feliz.

Profile picture for user Ana J. Faya

Muchas gracias por este trabajo. Recuerdo la arquitectura del Club Náutico relacionada con su entorno, muy diferente a varios de otros clubs construidos en esa zona de playas. No sé cómo estará ahora ese edificio y sus instalaciones, al igual que la Universidad de Las Villas, donde todavía en el 63 era un placer caminar por sus instalaciones rodeadas de jardines. Frente a los bloques que con acidez critiqué en el artículo anterior, estaban la escuela Gustavo Pozo y el CI Raúl Píriz, ambos circulares, de curiosa arquitectura que la autora menciona. Ya en los 70 se apreciaba el avance de su deterioro, y una se lamentaba de "lo que pudieron ser y no eran". Pienso que no fueron terminados por completo, tal y como su diseño original fue concebido, porque la pileta circular y cóncava del CI, que se alzaba sobre uno de sus costados, y evitaba el peligro de cualquier profundidad para los niños, nunca vi que se utilizara, no sé incluso si tenía su plomería instalada.