Un total de 25 estudiantes de la secundaria básica Pepito Tey y un adulto del mismo centro fueron atendidos este miércoles en el Hospital Orlando Pantoja Tamayo, en Contramaestre, Santiago de Cuba, tras un episodio cuyas causas las autoridades locales no han precisado, pero corresponden a síntomas de una intoxicación. Trece de los afectados permanecían hospitalizados en observación, según la última actualización del Departamento de Comunicación del municipio.
En un primer mensaje publicado en Facebook, la dependencia oficial informó de la llegada al hospital de 23 adolescentes con "vómitos, calambres, cefalea, ojos irritados". Aseguró que habían recibido atención inmediata y se encontraban fuera de peligro. También indicó que los psicólogos de la institución prestaban apoyo a los estudiantes y sus familiares.
Una actualización posterior elevó a 25 el número de alumnos atendidos, además de un adulto de la escuela. "Todos fuera de peligro, ninguno en terapia, solo 13 hospitalizados, en observación con disminución de los síntomas, los demás fueron dados de alta", señaló el departamento.
Las comunicaciones oficiales no identificaron el origen del episodio ni explicaron si los afectados habían consumido algún alimento u otra sustancia en común. Las autoridades anunciaron que ampliarían la información después de realizar “la investigación pertinente”.
Otros episodios
El caso se produce después de otros reportes de intoxicaciones en Cuba, algunos de ellos vinculados oficialmente al consumo de alimentos. En septiembre, al menos 29 personas, entre ellas 22 niños, resultaron afectadas en el municipio matancero Pedro Betancourt tras consumir productos elaborados en un establecimiento local. DIARIO DE CUBA informó entonces de que las autoridades habían divulgado los síntomas y el estado de los pacientes, pero no qué alimentos estaban relacionados con el brote.
Los pacientes ingresados en Matanzas recibieron posteriormente el alta. La Dirección General de Salud de la provincia anunció una investigación del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología para determinar las causas y restablecer las condiciones sanitarias del establecimiento, según recogió este diario.
Otro antecedente reciente dejó dos fallecidos en Holguín. Según informó DIARIO DE CUBA el 1 de octubre, a partir de una nota de la Dirección General de Salud provincial, tres miembros de una familia sufrieron una intoxicación tras consumir comida elaborada con sal de nitro procedente de un centro de producción de embutidos. Murieron Clara Suárez Rodríguez, de 63 años, y su esposo, Manuel Fernández Fernández, de 65, mientras que la hija de la primera, Yaneisi Peña Escobar, de 37, sobrevivió y permanecía en estado crítico al divulgarse el parte. Las autoridades anunciaron una investigación para esclarecer lo ocurrido, incluida la forma en que la sobreviviente obtuvo el producto.
Estos antecedentes sitúan el nuevo reporte en un contexto de preocupación por las condiciones en que los cubanos consiguen, conservan y consumen los alimentos. Food Monitor Program ha advertido que la seguridad alimentaria no termina con el acceso a los productos: también requiere condiciones para preservarlos, manipularlos higiénicamente y cocinarlos. Los apagones, señala la organización, afectan tanto la refrigeración como el bombeo de agua.
Conseguir comida no basta si no puede conservarse con seguridad
En julio, DIARIO DE CUBA recogió otra alerta de Food Monitor Program sobre los riesgos que la acumulación de basura, los salideros de aguas albañales y el deterioro del saneamiento en La Habana suponen para la inocuidad de los alimentos. La organización calificó la situación de "emergencia sanitaria" y advirtió de sus efectos sobre la cadena alimentaria.
"La basura acumulada favorece la proliferación de moscas, cucarachas, ratas y otros vectores capaces de transportar microorganismos patógenos”, señaló entonces. También subrayó que el agua resulta indispensable para lavar los alimentos, limpiar los utensilios y cocinar: "Si está contaminada, aumenta el riesgo de enfermedades gastrointestinales".
A esos problemas se añade la dificultad de asegurar suficientes comidas. En la cuarta encuesta de DIARIO DE CUBA, elaborada por Cubadata entre el 22 de julio y el 10 de agosto de 2026, el 68,2% de quienes respondieron la pregunta sobre alimentación afirmó que su hogar había reducido o saltado comidas al menos algunas veces durante los 30 días anteriores. Para el 19,8%, esa situación ocurrió muchas veces o todos los días.