Una convocatoria lanzada el miércoles por la Universidad de La Habana pone en evidencia un serio problema que enfrenta el régimen cubano: cada vez cuenta con menos profesionales del periodismo dispuestos a sostener su aparato de propaganda.
En un intento desesperado por llenar el vacío, el centro de estudios superiores ha convocado a estudiantes de otras carreras universitarias "interesados en trasladarse a los estudios de Periodismo durante el curso 2026-2027" a realizar "un examen de aptitud extraordinario".
El texto, difundido en la página de Facebook de la Facultad de Comunicación, explica que las pruebas se realizarán los días 11 y 12 de septiembre y que los aspirantes podrán escoger qué día se presentarán.
El examen, que se realizará en la sede de la facultad, "permitirá evaluar conocimientos de cultura general, información de actualidad, redacción y dominio del lenguaje".
Podrán presentarse estudiantes que hayan concluido primer, segundo o tercer año de cualquier carrera en la Universidad de La Habana, tanto en el Curso Regular Diurno como en el Curso por Encuentros, siempre que sean menores de 28 años.
Los aspirantes deberán residir en La Habana, Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque o el municipio especial Isla de la Juventud.
"Esta convocatoria, en edición extraordinaria, se suma a las contribuciones de la Universidad de La Habana para ampliar la formación de profesionales de la prensa que demanda el país", concluye el llamado.
Al comentar la publicación, el periodista exiliado José Raúl Gallego destacó que esta no es la primera vez que las autoridades lanzan una convocatoria similar ante la pérdida de profesionales del sector.
Asimismo, señaló que cada año la matrícula para la carrera es menor en cantidad y calidad de los estudiantes.
"Un tiro en el pie"
Pese a que el problema data de años, en 2024 el régimen cubano impuso la obligación de cumplir el Servicio Militar a las mujeres que aspiraran a estudiar Periodismo. Hasta el momento, solo los hombres tenían esa obligación.
Gallego calificó la medida como "un tiro en el pie que se dio el castrismo en su afán de garantizar compromiso ideológico por encima de competencias profesionales". Los hechos, incluida la reciente convocatoria de la Universidad de La Habana, le dan la razón.
DIARIO DE CUBA mostró los efectos de la imposición en el inicio del propio curso 2024-2025. La matrícula de alumnos que finalmente comenzaron la carrera en la Universidad de La Habana este curso fue de apenas 14, un número bastante inferior al de años anteriores.
Entre ellos, solo había dos muchachas: una proveniente de la unidad militar de la frontera y otra con una discapacidad por la cual fue eximida de cumplir el año militar. Tradicionalmente, en las aulas de Periodismo había más mujeres que hombres.
En julio de 2024, Gallego y los también periodistas Wilfredo Cancio y José Luis Tan Estrada analizaron, en el programa de DIARIO DE CUBA Los Puntos a las Íes la crisis que atraviesa el periodismo oficial en Cuba desde hace años y en la que la imposición del Servicio Militar Obligatorio para las mujeres vino a ser la tapa al pomo.
Un problema que el régimen sufre hace años
De hecho, datos oficiales sobre el gremio ofrecidos por la oficialista Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) durante su XI Congreso mostraban la pérdida de periodistas. 982 miembros habían causado baja de la organización y se habían incorporado 637, lo que se traducía en un decrecimiento de 345 afiliados. Del total de bajas, 252 correspondían a fallecimientos y 271 a "profesionales que salieron del país".
En ese momento, la UPEC contaba con 3.660 profesionales de la prensa afiliados a la organización. 248 eran graduados de Periodismo, 308 estaban en plazas de periodistas y 20 eran directores de medios.
En 2016, la entonces directora del diario oficial Granma, Karina Marrón, se refirió a la fuga de jóvenes periodistas de las redacciones del oficialismo, al intervenir en el VI Pleno de la UPEC.
La situación actual de la carrera de Periodismo en Cuba contrasta con la de la década de 1990, cuando era una de las más codiciadas por estudiantes que finalizaban el preuniversitario y había muy pocas plazas disponibles en la Universidad de La Habana.