El régimen parece haber encontrado una nueva forma de revertir el profundo deterioro constructivo que sufre Cuba: que se encarguen las empresas como parte de su "responsabilidad social". Ello se puso de manifiesto el martes, durante la visita de Miguel Díaz-Canel al proyecto Estación Pública de Carga para Vehículos Eléctricos, que ejecuta la MIPYME 5ta. Avenida Motores.
La estación, que será la primera de su tipo en Cuba, se construye en la autopista Vía Blanca, enlace entre las provincias de La Habana y Matanzas, precisó el portal oficial Cubadebate.
Constará de un parque fotovoltaico y una estación de carga: serán 432 paneles con una capacidad de generación de unos 274 kWp (kilovatios pico), según la explicación que recibió Díaz-Canel.
Asimismo, contará con un contenedor tecnológico de 20 pies, con un inversor de 250 kW y respaldo en batería de 1.013 MWh. Podrán cargarse siete vehículos a la vez.
Además de generar empleos, el proyecto "restaurará 11 edificios del barrio, iluminará toda la zona con 18 postes con lámparas solares, y rescatará un deteriorado servicentro cercano, como parte también de la responsabilidad social de la empresa", indicó Cubadebate.
La semana pasada, durante una parada del tour que ha emprendido para vender a los cubanos el paquete de 176 reformas económicas del régimen, Díaz-Canel fue "enfático" al abordar "el tema de la responsabilidad social de las empresas cubanas con la comunidad donde radican", según el sitio de la Presidencia de Cuba.
En ese sentido, dijo que las utilidades no deben destinarse solo a incrementar los salarios de los trabajadores, sino también a ayudarlos "en cuestiones de vivienda".
En opinión del gobernante cubano, las empresas tendrían que "mantener la atención" a sus trabajadores jubilados, los vulnerables y los jóvenes.
Durante su recorrido del martes, Díaz-Canel también visitó la Unidad Empresarial de Base Industrial Guanabo, donde conoció sobre "un nuevo proyecto de ensamblaje y soldadura de 250 cajas de Ampiroll, los conocidos contenedores que, acoplados a un camión, se convierten en herramienta esencial, por ejemplo, para la gestión de residuos", según Cubadebate.
En el encuentro se informó que en julio y agosto llegarán a Cuba las cajas para ser ensambladas en estos talleres. Se destinarán fundamentalmente a la recogida de basura en La Habana.
La proliferación de desechos sólidos empeora la vida de los cubanos, que además de lidiar con apagones, falta de comida y escasez de agua, corren el riesgo de contraer enfermedades por la acumulación de basura en las calles.
En la mencionada unidad de base, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) reiteró "la importancia de que las empresas asuman la real autonomía que traen consigo las nuevas transformaciones económicas y sociales aprobadas", según Cubadebate.
El gobernante se refirió a "cuestiones puntuales como la posibilidad de gestionar los combustibles y los insumos, de exportar e importar, de tener cuentas en divisas, de distribuir las utilidades; e insistió en la necesidad de que el empresariado cubano se prepare para este nuevo momento", indicó el medio estatal.
Un día antes, estuvo en el municipio habanero Boyeros, donde 38 actores económicos están apoyando el Sistema de Atención a la Familia (SAF), según informó el presidente del Consejo de Defensa Municipal, Yucleidis Ramírez Ramírez.
Allí, además, "hay nuevos actores económicos que están responsabilizados con garantizar el pago a los jubilados", que no encuentran efectivo en los bancos, después de hacer largas colas para cobrar sus escuálidas pensiones.