El régimen cubano reaccionó este lunes con nuevas acusaciones de "genocidio" contra Estados Unidos tras la ampliación de las sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump, ahora contra diez entidades estatales y organizaciones vinculadas al aparato represivo y a las fuentes de financiamiento de La Habana.
Miguel Díaz-Canel escribió en la red social X que las nuevas medidas forman parte de "la guerra de EEUU y su afán por estrangular" la "economía" de La Habana.
"Otra semana, una nueva lista de 'sanciones' contra Cuba. Refuerzan la agresión en busca de un mayor daño al pueblo. Estamos ante un plan de diseño genocida denunciado en la ONU hace menos de una semana", añadió el gobernante.
En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo en la misma red social que Washington "continúa reforzando la guerra contra el pueblo de Cuba, sus condiciones de vida y fuentes de sustento".
Según el canciller, las sanciones anunciadas el 13 de julio constituyen "una manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida" de los gobernantes estadounidenses y reiteró la narrativa oficial de que el embargo es el principal responsable de la crisis que atraviesa el país.
El Departamento de Estado sancionó el lunes a diez entidades cubanas, entre ellas el Ministerio de Turismo, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, las Brigadas de Respuesta Rápida y las Milicias de Tropas Territoriales, además de varias empresas estatales señaladas por generar ingresos para el régimen.
Washington justificó las medidas por el papel de esas organizaciones en la represión de la población y por financiar al aparato de poder del castrismo.
Las sanciones fueron recibidas con satisfacción por varios legisladores republicanos de origen cubano, quienes las calificaron como un nuevo golpe contra la estructura política y económica del régimen.
La congresista María Elvira Salazar afirmó que las medidas significan "más presión" y "cero impunidad para la dictadura cubana".
"Así se enfrenta a una dictadura: golpeando su maquinaria represiva y cerrándole el grifo del dinero", escribió en X. "El pueblo cubano lleva demasiado tiempo pagando por esta tiranía. Ya es hora de que paguen quienes la mantienen en pie".
Por su parte, el congresista Carlos Giménez destacó especialmente las sanciones contra quienes integran las Brigadas de Respuesta Rápida y otros grupos paramilitares utilizados por el régimen para reprimir protestas.
"Los represores enfrentarán todo el peso de la ley americana", aseguró.
El también congresista Mario Díaz-Balart aprovechó el aniversario del hundimiento del remolcador 13 de Marzo para recordar uno de los episodios más trágicos atribuidos al régimen cubano.
"Hace más de 30 años, el régimen asesinó a 41 cubanos, incluidos diez niños, que intentaban huir de la Isla", escribió. "El régimen está más débil que nunca. Es solo cuestión de tiempo antes de que caiga y enfrente la justicia por sus crímenes contra la humanidad".