La desconexión, poco antes del amanecer de este viernes, de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, principal bloque de generación del país y que acumula más de 15 averías en lo que va de 2026, disparó el déficit energético en una Cuba asfixiada por los apagones.
Con la salida de la planta matancera, este 3 de julio marca un nuevo récord de energía dejada de generar por déficit de capacidad, tras los registros alcanzados el 25 y el 30 de junio, lo que confirma la preocupante facilidad con la que el sistema eléctrico cubano rompe sus propios máximos negativos y agrava los apagones.
Así, la estatal Unión Eléctrica (UNE), que no detalló la causa de la nueva avería de la Guiteras, informó que la disponibilidad de energía durante el horario pico de este viernes será de apenas 944MW, una cifra que no alcanza siquiera un tercio de la demanda máxima prevista, estimada en 3.150MW.
La UNE sostuvo que, "de mantenerse las condiciones previstas", algo difícil de garantizar en el inestable y obsoleto sistema eléctrico cubano, la afectación alcanzará los 2.236MW, 25MW por encima del récord anterior. Ello significa que más del 70% de la demanda nacional quedará sin cubrir de forma simultánea durante el horario de máxima demanda.
Sobre la Guiteras, que entró nuevamente en funcionamiento el pasado lunes tras una reparación para solucionar una avería y salió del sistema apenas cuatro días después, el periodista oficialista José Miguel Solís, quien sigue de cerca el comportamiento de la central, atribuyó su deterioro a "fallas recurrentes en el economizador de la caldera, debido al envejecimiento de la infraestructura y a la falta de un mantenimiento capital profundo".
El precario estado de la planta provocó al menos ocho salidas del sistema durante junio, mientras el régimen continúa aplazando el mantenimiento general, prometido desde hace años y anunciado nuevamente para 2026.
Además de la salida de la Guiteras, el sombrío panorama eléctrico de Cuba, que afecta todos los ámbitos de la vida cotidiana, está marcado por la desconexión de otras ocho unidades termoeléctricas, ya sea por averías o por mantenimiento.
En avería permanecen las unidades 2 y 6 de la Máximo Gómez (Mariel), la Unidad 2 de la Lidio Ramón Pérez (Felton) y la Unidad 6 de la central Diez de Octubre. Fuera de servicio por mantenimiento continúan la Unidad 3 de la central Habana, las unidades 5 y 6 de Renté y la Unidad 5 de Nuevitas.
Asimismo, la UNE dejó de publicar la capacidad total indisponible por falta de combustible, como hacía hasta ahora, lo que evidencia la creciente opacidad con la que el régimen maneja este asunto. No obstante, reconoció que "las limitaciones en la generación térmica son de 409MW".
Las cifras de este viernes confirman la tendencia a superar diariamente los 2.000MW de déficit. De hecho, durante la última quincena la afectación bajó de ese umbral solo en dos ocasiones: el 16 de junio, cuando alcanzó 1.957MW, y el día 23, con 1.995MW.
En este contexto, numerosos cubanos protagonizan cacerolazos a diario, en medio de apagones que superan las 20 horas en buena parte de La Habana y son aún más prolongados en el resto del país. En Matanzas, por ejemplo, la prensa oficial reconoció que en algunas zonas de la provincia los cortes eléctricos sobrepasan las 70 horas.
A ello se suman las averías en transformadores, que se dañan tras permanecer largas horas sin suministro eléctrico y sufrir sobrecargas cuando el servicio se restablece durante breves periodos. Ante esa situación, los cubanos se ven obligados a realizar apresuradamente las tareas domésticas antes de que vuelva a producirse el siguiente apagón.
Independiente que el desgobierno no funciona, nunca se han preocupado por hacer inversiones en el sistema eléctrico nacional, apostaron por el Turismo y les salió mal, como vas a tener turistas en un país a oscuras, no es un chiste, Cuba en la noche no se vé ni desde el espacio.