El medio oficial provincial de Matanzas, Girón, calificó de "complejo" el panorama de la electricidad en el territorio el lunes, al afirmar en su página de Facebook que los apagones superan las 70 horas "en algunos circuitos".
Ocho subestaciones se encuentran fuera de servicio por averías —Lagunilla, Carbonera, Fine y Bolondrón— o impedidas de prestar servicio debido al robo de aceite dieléctrico —México, Gratitud, Manuelito y San Joaquín—, según informó el subdirector técnico de la Empresa Eléctrica Provincial, Kenny Cruz González, en el más reciente chequeo realizado por las autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia, reseñado por Girón.
Además 63 transformadores se encuentran dañados, "algunos de difícil sustitución", señaló el periódico. Esa situación ha provocado afectaciones "que se remontan al mes de mayo", precisó.
Según el medio local, los municipios con más quejas sin solución son "Cárdenas y Jovellanos, lo que está relacionado con el déficit de combustible".
La Unión Eléctrica prevé la incorporación al sistema de cinco unidades de termoeléctricas entre el 1 y el 26 de julio
Cinco unidades de centrales termoeléctricas deben incorporarse al sistema eléctrico nacional (SEN) de Cuba entre el 1 y el 26 de julio, según informó el martes el ingeniero Edier Guzmán Pacheco, director de Generación Térmica en la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), en declaraciones ofrecidas al Canal Caribe de la Televisión cubana y citadas por el portal oficial Cubadebate.
Este miércoles debe sincronizarse al SEN la Unidad 5 de Mariel, que tiene más de 45 años de explotación y sufrió "nuevas fallas en el economizador". Una semana después, entre el 8 y el 9 de julio, debe sumarse la Unidad 6 de la CTE Diez de Octubre, de Nuevitas, Camagüey.
Otra unidad de Mariel, la número 6, debe comenzar a operar el 15 de julio, luego de que se completen labores de maquinado y rebabitado, que se ejecutan actualmente.
La Unidad 3 de la CTE Ernesto Guevara, que abastece al occidente de Cuba, debe incorporarse el 20 de julio, tras requerir "una intervención profunda debido al impacto del crudo nacional sobre las superficies de intercambio de calor, especialmente en los calentadores de aire regenerativos".
El 26 de julio, fecha icónica para el régimen de Cuba, por conmemorarse el aniversario número 73 de los fallidos asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, debe volver a brindar servicio la Unidad 5 de Renté.
Aunque la progresiva incorporación de esas unidades al SEN aportaría alrededor de 400 MW, Guzmán Pacheco rebajó cualquier expectativa de que eso al menos reduzca las afectaciones de más de 2.000 MW, que significan que más del 70% de Cuba está apagado en el horario pico y que se han convertido en la nueva normalidad.
El ingeniero precisó, según Cubadebate, que la mencionada cifra de 400 MW "no debe sumarse de forma estrictamente aritmética a la capacidad actualmente disponible, ya que el Sistema Eléctrico Nacional permanece en constante operación y existe el riesgo de que surjan nuevas averías en otras unidades".
Un círculo vicioso de apagones, escasez de agua y enfermedades
Los ya normalizados déficits de electricidad de más de 2.000 MW, que se traducen en apagones de más de 20 horas en toda Cuba y que prolongan aún más en territorios como Matanzas, según admitió Girón, no solo significan oscuridad. La poca y cara comida que consiguen las personas se echa a perder en los refrigeradores y la falta de electricidad impide bombear agua.
A lo anterior se suma la basura que prolifera en las calles, sin que las autoridades la recojan, esgrimiendo la crisis de combustible como justificación, más roturas de tuberías tardan en ser reparadas.
Esa combinación de circunstancias adversas ha generado brotes de vómito y diarreas en La Habana, según testimonios recopilados por el medio estadounidense Martí Noticias.
Desde La Güinera, Esperanza Álvarez dijo que en su reparto hay numerosos casos con síntomas de vómitos, fiebre y diarrea, de los que también se quejan usuarias en el grupo de Facebook "Madres Cubanas Luchadoras".
"Todo está contaminado, mucha basura, la corriente que no le da tiempo a uno conservar la comida, todo se echa a perder, el agua no entra como tiene que entrar, entra amarilla", indicó Álvarez.
Desde Centro Habana, una vecina identificada como Lilia habló de un brote de casos con igual sintomatología, que atribuyó a la probable mezcla de aguas albañales con la potable, debido aparentemente a una avería.
"Dicen que hay una rotura entre las aguas albañales y el agua potable y que se mezclaron", dijo.
"Y no solo es vómito y diarrea, hay brotes de hepatitis y de sarna... Las personas le pegan candela a los basureros y esos gases que desprende va a los pulmones de las personas", señaló la activista María Mercedes Benítez.
Reportes de nuevas protestas en La Habana
En este contexto de apagones, escasez y progresivo deterioro de las condiciones de vida, las manifestaciones de descontento de los cubanos se han vuelto parte de la cotidianidad, con cacerolazos que se escuchan en algún barrio cada noche.
Durante la noche del martes, decenas de vecinos de la calle Salud, entre Santiago y Márquez González, salieron a los balcones portales y aceras e hicieron sonar cazuelas en señal de protesta, informó el medio independiente Cubanet.
Los testimonios recogidos por el medio indican que los residentes habían estado más de 28 horas consecutiva sin electricidad, lo que había impedido bombear agua, y no tenían gas para cocinar.
"Estuvimos 28 horas sin electricidad. Hoy amanecimos sin gas", contó una vecina. "La gente no pudo bombear agua ayer".
Efectivos de la Policía se presentaron en el lugar, luego de que los llamara un vecino que es "un chivato conocido", según la mujer. Hasta el momento del reporte de Cubanet, los agentes permanecían a una cuadra del escenario de la protesta.
También en el municipio La Lisa, que se ha convertido en foco habitual de manifestaciones de descontento en los últimos meses, se habrían producido protestas y cacerolazos, según reportes que recibió el periodista exiliado Yosmany Mayeta Labrada.
Sus fuentes indicaron que las acciones ocurrieron cerca de la Fuente de la Lisa y en la sede municipal del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Hace falta que el periódico Girón lo diga por su nombre. Estar casi tres días sin electricidad no es "complejo", es abusivo, injusto, criminal.