Luego de que este lunes volviera a entrar en funcionamiento la deteriorada termoeléctrica Antonio Guiteras y comenzara a aumentar su carga entre dudas sobre su estabilidad, los apagones no ceden en Cuba. El problema es estructural y ni siquiera la incorporación del mayor bloque unitario del país representa una tregua en los prolongados cortes eléctricos. Así, durante el horario pico de este martes, más del 65% de la Isla estará en apagón de forma simultánea, informó la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La entidad detalló que las obsoletas termoeléctricas cubanas apenas podrán producir 1.148MW, una cifra notablemente insuficiente frente a una demanda máxima prevista de 3.200MW. De este modo, la afectación volverá a superar los 2.000MW, como ya es habitual en las últimas semanas, hasta situarse en 2.082MW. Ello demuestra que ni siquiera con la Guiteras en funcionamiento, y rozando los 200MW de carga entregada, el régimen es capaz de reducir los apagones.
A pesar de su reconexión, tras acumular 16 averías en lo que va de año, la pregunta sigue siendo la que formuló a sus seguidores el periodista oficialista José Miguel Solín hace pocas semanas: "¿Crees que aguante hasta el mantenimiento general?".
Si antes ese plazo se medía en semanas o incluso meses, ahora muchos lo calculan en horas, toda vez que la central matancera opera con equipos que acumulan más de cuatro décadas de explotación. A ello se suman la ausencia de un mantenimiento general, el avanzado deterioro de la caldera y el uso del pesado crudo nacional, factores que explican las frecuentes averías, paradas y reparaciones.
Más allá de la Guiteras, el sombrío panorama de los apagones en Cuba, que dificulta todos los aspectos de la vida cotidiana, está marcado por la salida de servicio de ocho unidades termoeléctricas, ya sea por averías o por mantenimiento.
En avería, la UNE reportó la Unidad 6 de la Máximo Gómez, la Unidad 2 de la Lidio Ramón Pérez y la Unidad 6 de la central Diez de Octubre. Permanecen fuera de servicio por mantenimiento la Unidad 5 de la Máximo Gómez, la Unidad 3 de la Ernesto Guevara de la Serna, las unidades 5 y 6 de Renté y la Unidad 5 de la central Diez de Octubre.
Además, 106 centrales de generación distribuida continúan fuera de servicio por falta de combustible. Por la misma razón, siguen sin producir electricidad las patanas de Regla y Melones, así como las centrales fuel de Mariel y Moa. No obstante, la UNE dejó de publicar la capacidad total indisponible por falta de combustible, como hacía hasta ahora, lo que evidencia la creciente opacidad con la que el régimen maneja este asunto.
En este contexto, numerosos cubanos protagonizan cacerolazos a diario, en medio de apagones que superan las 20 horas en buena parte de La Habana y son aún más prolongados en el resto del país.
Las manifestaciones, por lo general pacíficas, se producen en un contexto de creciente desgaste por los prolongados cortes de electricidad, que afectan también el suministro de agua, la conservación de alimentos y el funcionamiento de hospitales, comercios y otros servicios básicos, sin que el Gobierno logre estabilizar un sistema electroenergético cuya recuperación sigue dependiendo de reparaciones de emergencia y de la llegada de combustible.
Si ponen esas losetas que generan energía en pasos peatonales, y pasan los " personajes " de la "conguita del hambre " tal vez puedan hacer funcionar un refrigerador, pero tienen que pasar 500 veces.
Ja, Ja, Ja ... eso lo resuelven con marchas del pueblo combatiente ... permanentes, 24/7 ..
Lo lamento por los pocos que no se lo merecen. El resto que se la mamen; enfrenten la realidad con mucha conga (ya vimos los videos).