Los medicamentos escasean en Cuba, pero el régimen parece más interesado en potenciar sus negocios biotecnológicos en el extranjero que en producir las medicinas que no llevan a las farmacias y hospitales de la Isla. En tal sentido, el emporio estatal BioCubaFarma anunció la constitución de dos nuevas empresas mixtas en China, que amplían aún más la presencia de La Habana en el país asiático, pero sigue sin aclarar el destino de las producciones ni en qué medida estas aliviarán el malestar de los cubanos.
La primera de ellas, Latincell Biotechnology, estará dedicada "a la investigación, desarrollo y producción de terapias celulares", sostuvo el grupo en su perfil de Facebook, donde detalló que, con esta empresa, La Habana también pretende "atraer financiamiento de nuevos inversores". La constitución de la misma fue rubricada por el vicepresidente de la entidad, Santiago Dueñas, quien se encuentra de gira por Asia y ya firmó un acuerdo en Vietnam.
Dueñas también dio el visto bueno a la creación de Hangzhou Nova Bridge, empresa "orientada a la exportación y distribución de productos chinos hacia América Latina, con el propósito de cubrir la demanda regional de insumos asequibles y de calidad", resaltó BioCubaFarma en su perfil de Facebook, sin detallar cuántos de dichos insumos llegarán a los desabastecidos hospitales cubanos.
Más allá de que estas empresas persigan el objetivo manifiesto de robustecer los negocios biotecnológicos del régimen, BioCubaFarma enfrió aún más las esperanzas de los cubanos de recibir alguna de sus producciones, toda vez que, dijo, "los resultados visibles —nuevos medicamentos, terapias accesibles, mayor disponibilidad de insumos— requieren tiempos sostenidos de investigación, desarrollo, ensayos clínicos, regulaciones sanitarias y escalas productivas".
Antes de llegar a China, Dueñas sostuvo un encuentro en Vietnam con directivos de la empresa mixta Genfarma, como parte de "la proyección de internacionalización de la industria biofarmacéutica cubana, estrategia clave para acceder a nuevos mercados, diversificar fuentes de ingresos y elevar la sostenibilidad del sistema de salud cubano", informó el grupo farmacéutico.
Según la entidad, la empresa mixta Genfarma presenta "progresos significativos y una clara proyección de los objetivos estratégicos anuales". Sin embargo, el acceso a sus producciones ―medicamentos de alta tecnología, con énfasis en vacunas y tratamientos para enfermedades crónicas― también es notablemente limitado para los cubanos.
Según datos oficiales, reconocidos por el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, en Cuba solo está disponible "el 30% del cuadro básico de medicamentos".
La situación es especialmente perjudicial para personas con padecimientos crónicos o enfermos de cáncer. Algunos piden ayuda en las redes sociales y, los que pueden, compran el tratamiento: el lote completo de medicamentos para quimioterapia hechos en Cuba sobrepasa los 60.000 pesos, según contó un paciente que pidió el anonimato.
Conseguir un medicamento o recibir atención médica en Cuba se ha convertido en una carrera de obstáculos. Ya no se trata de una percepción sobre el deterioro del sistema sanitario, sino de una realidad medible: solo el 4,8% de cubanos encuestados afirman haber obtenido medicamentos sin dificultad cuando los necesitó, según un sondeo de Cubadata realizado entre febrero y marzo de este año.
El contraste es contundente. Un 40,4% reporta "mucha dificultad" para acceder a fármacos y un 13,8% asegura que le fue imposible. Sumadas ambas categorías, más de la mitad de la población (54,2%) enfrenta barreras severas. Si se incluye a quienes experimentaron "alguna dificultad", el problema alcanza al 81,8%.