En medio de la deplorable situación del sistema eléctrico cubano, el régimen ha insistido en los últimos meses en buscar chivos expiatorios, al tiempo que amenaza con aplicar todo el peso de la ley a quienes atenten contra la "soberanía energética". En tal sentido, poco después de que la Policía arrestara a tres hombres mientras robaban aceite dieléctrico de varios transformadores en Sancti Spíritus, las autoridades de Matanzas hicieron lo mismo con otro ciudadano que perpetraba el mismo delito.
Según informó la página de Facebook "Con todos la victoria", vinculada al Ministerio del Interior en Matanzas, en Jagüey Grande fue arrestado un hombre luego de que sustrajera "unos cuantos litros de aceite dieléctrico" de una subestación del territorio. Según el perfil propagandístico, esta acción dejó sin servicio "a 4.429 viviendas, además del hospital, un policlínico y el centro de higiene de la localidad".
"José Antonio Dorticós Zamora se enfrenta a la Justicia por tan inescrupuloso accionar y allí se definirá su destino; pues la última y peligrosa moda de sustraer el aceite a los equipos asociados a la energía eléctrica acarrea múltiples consecuencias, ya que las afectaciones son grandes y complejas, y los recursos para restituir el servicio en las condiciones actuales de bloqueo son aún más escasos", agregó.
El hecho sucedió poco después de que las autoridades cubanas acusaran de sabotaje a tres hombres, cuyas edades oscilan entre 35 y 45 años y poseen antecedentes penales, que fueron sorprendidos mientras extraían aceite dieléctrico de los transformadores de la subestación del Complejo Agroindustrial Uruguay, en el municipio Jatibonico. El hecho, que también afectó a la subestación Pelú, dejó sin electricidad durante 24 horas a las viviendas de la zona.
En un contexto de absoluta precariedad, "el mercado negro ha convertido el aceite dieléctrico en mercancía codiciada", denunció el medio digital oficialista Cubadebate, que detalló que un litro puede comercializarse por más de 1.000 pesos cubanos. "Ese incentivo económico explica la recurrencia de hechos similares en distintos territorios del país", agregó, sin referirse a que tales robos son consecuencia directa del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana.
A raíz del incidente, Cubadebate adelantó que la Empresa Eléctrica y el MININT trabajan en "la implementación de nuevas medidas de seguridad para las subestaciones, entre ellas la colocación de medios técnicos capaces de detectar manipulaciones, la asignación de responsables directos para la vigilancia de esas instalaciones y la articulación de mecanismos de control que permitan actuar con mayor rapidez ante cualquier intento de sabotaje o robo".
Sin mencionar que el responsable de los largos apagones es el régimen cubano y su mala gestión de los recursos económicos respecto a las termoeléctricas, Cubadebate encontró en hechos como este un chivo expiatorio, toda vez que, según dijo, estos robos "se traducen en alimentos que se deterioran por falta de refrigeración, en comunidades que quedan sin acceso estable al agua, en interrupciones de servicios básicos, en industrias que detienen su producción y en gastos adicionales para movilizar brigadas, recursos y equipos destinados a restablecer el servicio".
Como decía nuestro invencible Comandante: "Que nadie robe nada, yo solo puedo robar".