Las autoridades sanitarias de Matanzas alertaron el viernes sobre la presencia de casos y brotes de hepatitis en la mayor parte de la provincia, según un reporte del canal estatal local TV Yumurí en su página de Facebook. Sin embargo, hay omisiones en la información que las autoridades publican ahora, aunque la situación no es nueva, según relata el activista Iván Hernández Castillo a DIARIO DE CUBA.
Según la información citada por TV Yumurí, hay "casos aislados en la mayoría de los municipios", mientras que los brotes están "localizados" en los poblados de Pálpite y Cidra y los barrios de Versalles, de Matanzas, y La Marina, en el municipio de Cárdenas.
La situación más preocupante se concentra en Versalles, donde "existen 18 casos en zonas comprendidas desde la farmacia de Plácido hasta el río Yumurí, el reparto Americano por la Cumbre y áreas cercanas a la escuela Ernest Thaelman", de acuerdo con el doctor Andrés Lamas Acevedo, director del Centro provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, citado por TV Yumurí.
El especialista aseguró que "no se trata de un brote de gran magnitud" y afirmó que las acciones conjuntas entre el sector de la salud y otros organismos permitirán cortar la transmisión.
Sobre los brotes que existen en Pálpite y Cidra aseguró que están "próximos a cerrarse, ya que no reportan nuevos casos desde hace aproximadamente un mes. En La Marina, en Cárdenas, contabilizan siete casos".
No obstante, hay al menos otro brote en la provincia, según informa a DIARIO DE CUBA el activista Iván Hernández Carrillo, secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) y residente en el municipio Colón.
Allí, explica el sindicalista independiente, hay un brote de hepatitis A, "adquirida a través del agua".
"Acá tenemos problemas de escasez de agua potable, debido fundamentalmente a la falta de energía eléctrica para poder bombear el agua desde los pozos; las tuberías son muy viejas y no reciben mantenimiento", añade.
"Ahora existe el otro problema y es que las tuberías de aguas albañales tampoco reciben mantenimiento y circulan por la calle, y finalmente se mezclan porque se filtran a las tuberías de agua potable qué están vacías y al bombearla llegan a nuestros hogares en esas condiciones. De ahí el brote de hepatitis-A", detalla Hernández Carrillo.
"Las autoridades de Salud Pública aconsejan a la población hervir el agua o filtrarla, pero no existen las condiciones para hacerlo y es lo que ha originado el brote. No existe las condiciones, porque para hervir el agua, la mayoría de las personas lo hacen con equipos eléctricos y la electricidad la ponen tres horas al día, luego de 24, 30 o más de 40 horas sin servicio", lamenta el activista y asegura que los brotes de hepatitis A no son algo nuevo.
"Esto no es nada nuevo, pero ahora es que lo han publicado", sostiene y hace énfasis en que, aunque la publicación de TV Yumurí no lo aclara, los brotes son de hepatitis A, que es (junto con la E), la que se transmite por el consumo de agua contaminada (vía oral-fecal). La A también se transmite por la ingestión de alimentos contaminados.
Hernández Carrillo dijo también haber conocido de casos en Jovellanos y en Perico, "lugares que las autoridades de Salud Pública no reconocen. Al parecer, en los lugares que ellos están reconociendo la situación es alarmante", supuso.
El reporte del canal matancero citó las recomendaciones de las autoridades, que "insisten en extremar las medidas higiénico-sanitarias, entre ellas una adecuada recogida de desechos sólidos y hervir y clorar el agua de consumo. Los médicos recomiendan proteger a los alimentos y aislar a los pacientes en sus viviendas, con utensilios de uso exclusivo".
Como señaló Hernández Castillo, la falta de electricidad es una de las dificultades que enfrenta la población para cumplir esas medidas, a lo que se suman roturas en los sistemas de alcantarillado y los problemas con el suministro de agua.
Recientemente, la habanera Anais Penalba denunció en una publicación en Facebook, que ya no está disponible, la indolencia de las autoridades ante una avería que se produjo hace más de 20 días en la Calle Cuarta, de La Güinera, y ha provocado que las aguas albañales se mezclen con la potable.
A finales de febrero, el medio estatal matancero Girón reportó que decenas de residentes en la barriada La Playa se vieron obligados a perforar pozos en patios, aceras e incluso dentro de sus viviendas, debido a la falta de suministro de agua.
El médico matancero Juan Carlos Perdomo Arrier, citado en el reporte, advirtió sobre los riesgos sanitarios asociados a la proliferación desordenada de pozos y fosas, entre ellos la hepatitis A.
A finales de enero, familiares de reclusos y residentes en distintos territorios de Cuba denunciaron la propagación de la hepatitis A en prisiones cubanas y comunidades vulnerables de varias provincias.
En el propio mes, la detección de varios casos sospechosos puso en alerta a las autoridades sanitarias de Ciego de Ávila.