El Gobierno de Cuba busca incentivar que las MIPYMES vendan electricidad, en medio del crónico desabastecimiento de combustible y la crisis eléctrica que golpean al país. No obstante, esa electricidad solo puede ser producida a partir de energías renovables, según aclaró el director de Política y Estrategia Energética del Ministerio de Energía y Minas, Ramsés Montes Calzadilla.
En entrevista con el portal oficial Cubadebate, el directivo recordó que el Decreto 107, que "prohíbe que MIPYMES, cooperativas y otras formas de gestión generen y comercialicen electricidad a partir de combustibles fósiles, pero introduce una excepción clave: sí pueden hacerlo cuando la fuente es renovable".
El medio estatal destacó que "esta distinción abre la puerta a un cambio relevante" y señaló que "hasta ahora, el modelo más extendido ha sido el del autoconsumo, en el que una entidad instala paneles solares para cubrir su propia demanda y, en caso de excedentes, vende esa energía a la Unión Eléctrica. No obstante, la normativa permite ir más allá".
"Se puede hacer una inversión en energía renovable no como modalidad de autoconsumo, sino como generador", explicó Montes Calzadilla.
Lo anterior significa que "una MIPYME o una empresa estatal puede desarrollar un parque solar y firmar un contrato de compraventa de electricidad con la Unión Eléctrica, en condiciones que ambas partes acuerden, tanto en precio como en plazo", detalló Cubadebate.
El medio estatal recordó que el modelo ya se ha utilizado con la inversión extranjera en varios parques fotovoltaicos. Las empresas instalan las capacidades y venden la electricidad generada durante años para recuperar su inversión.
"La novedad radica en que ahora esa lógica también puede ser asumida por actores nacionales", resaltó Cubadebate, poniendo en evidencia que el régimen cubano ha privilegiado por décadas a los inversores extranjeros frente a los nacionales, a los que abre las puertas solo cuando las circunstancias lo obligan.
El directivo del Ministerio de Energía y Minas también explicó que "una MIPYME puede venderle energía a otra MIPYME o a una empresa estatal".
El Decreto 107 introduce, además, lo que Cubadebate describió como "una apertura relevante": Autoriza al sector privado cubano a ofrecer servicios de carga para vehículos eléctricos, "siempre que la energía utilizada provenga de fuentes renovables".
"Se trata de un ámbito que, a diferencia de la comercialización de combustibles tradicionales, se abre a una participación más amplia", subrayó el medio estatal.
En un momento de la entrevista, Ramsés Montes Calzadilla apuntó que Cuba "está buscando diversidad de mecanismos para avanzar en la transición energética, sobre todo en la energía solar fotovoltaica" y destacó que, en 2025, se instalaron alrededor de 1.000 megawatts de esta fuente.
La realidad demuestra, no obstante, el bajísimo impacto de la instalación de esos megawatts de energía fotovoltaica en las vidas de los cubanos, que enfrentan apagones diarios que alcanzan las 20 horas como promedio y han provocado protestas antigubernamentales.
Como parte de la "transición energética", la empresa estatal Correos de Cuba en Sancti Spíritus anunció en febrero la venta de kits de paneles solares en moneda nacional a la población. El más barato cuesta más de 100 salarios mensuales mínimos.
La Universidad de Camagüey se encamina "hacia la soberanía energética", gracias a un proyecto europeo
La Universidad de Camagüey (UC) contará con un sistema de generación fotovoltaica con almacenamiento que blindará la operación de sus infraestructuras críticas, gracias al proyecto PULSE-C, una colaboración estratégica que articula a Bélgica, Países Bajos, España y Cuba, con participación de cinco universidades nacionales y el Ministerio de Educación Superior (MES).
El doctor en Ciencias Eduardo Sierra Gil, director de Ciencia, Tecnología e Innovación de la casa de altos estudios camagüeyana confirmó lo anterior durante el reciente Consejo de Dirección, informó el medio oficial Granma.
"En la UC, se actuará sobre la seguridad energética de instalaciones vitales como el Laboratorio de Ensayos para la Electroenergética (LEPEL) y el Nodo de datos. Con la instalación de paneles solares y sistemas de almacenamiento, aseguramos la continuidad de los servicios ante cualquier interrupción del suministro eléctrico", explicó Sierra Gil.
El proyecto está enmarcado en el programa ERASMUS+ de la Unión Europea y debe durar cuatro años. En Cuba es coordinado por la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas (UCLV). "Su propósito medular es acompañar la Doble Transición —energética y digital— en la Educación Superior cubana, y en cada institución involucrada se desarrollan casos de estudio que demuestran la aplicabilidad de ese concepto", detalló Granma.
"Este es un ejemplo de cómo la cooperación internacional, cuando se articula con las prioridades nacionales, puede acelerar la resiliencia institucional. No se trata solo de paneles solares; sino de garantizar que nuestra universidad continúe siendo un pilar de estabilidad, incluso en tiempos de crisis", subrayó Sierra Gil.
El medio estatal destacó que "para Camagüey, la iniciativa supone un paso concreto hacia la soberanía energética de la primera Universidad creada por la Revolución".