La estatal Unión Eléctrica (UNE) de Cuba reportó el martes 20 de enero una de las demandas de energía más bajas en alrededor de un año en la Isla a causa de las bajas temperaturas que por estos días imponen condiciones invernales en el país. Pero ni siquiera así los apagones decrecen.
Según el parte oficial, la demanda eléctrica máxima es de 3.150MW, menor que los 3.200MW de días atrás y lejos de los 3.500MW promedio de los meses de verano. Pese a ello, hubo cortes de servicio durante las 24 horas del lunes último, y así se mantendrá el martes.
La situación está marcada por la existencia de ocho termoeléctricas sin operar. En avería están las unidades 5 y 8 de la Termoeléctrica de Mariel; la 3 de la Carlos Manuel de Céspedes, de Cienfuegos; la 2 de Felton y las 3 y 5 de Renté.
Félix Estrada, director del Despacho Nacional de la UNE, dijo en la televisión nacional que la 8 de Mariel estaba en arranque, por lo que debería sumarse a las plantas en funcionamiento durante la jornada.
Además, están en mantenimiento la unidad 2 de la Termoeléctrica de Santa Cruz del Norte y la 4 de Cienfuegos.
La escasez de combustible, cada vez mayor debido a la pérdida del suministro barato regular de crudo de Venezuela desde diciembre, incide en que 101 centrales de generación distribuida (927MW dejados de generar entre todas) no puedan operar.
Asimismo, tampoco cuenta con fueloil la patana rentada a la empresa turca Karadeniz Holding fondeada en Regla (40MW menos) ni el emplazamiento de motores de Mariel (105MW menos). La falta de lubricantes afecta otros 156MW, lo cual suma 1.228MW no producidos por la escasez de combustible.
El déficit de generación máxima del martes sería, según la UNE, de 1.855MW, que equivale a más de la mitad de Cuba en apagón en el horario de máxima demanda. El déficit del lunes fue de 1.764MW, por lo que esa cifra no hace más que crecer.