Como si la falta de comida y los largos apagones diarios no bastaran para aguar el fin de año en Cuba, donde estas fechas han perdido todo su brillo, el Gobierno dio una mala nueva a los residentes de Granma que dependen del gas licuado de petróleo (GLP) para cocinar: se paralizó la venta debido a la falta de suministro por tiempo indefinido en Santiago de Cuba.
"La disponibilidad de gas licuado de petróleo (GLP) en la planta de Santiago de Cuba se encuentra agotada hasta nuevo aviso", informó la División Territorial Comercializadora de Combustible en Granma, en una nota citada por CNC TV Granma en su página de Facebook.
Sin solución que ofrecer ante la enésima interrupción de la comercialización del combustible que enfrentan los cubanos que cocinan con gas, la entidad estatal se limitó a lamentar "los inconvenientes" y sugerir a la población mantenerse informada por sus canales oficiales para conocer la reanudación del servicio.
Según comentarios de usuarios citados por la televisora local estatal, la venta del GLP en Granma había comenzado el pasado día 19, lo que significa que el suministro duró menos de 15 días.
Entre las reacciones citadas por CNC TV Granma, que ponen de manifiesto el carácter reiterado de las interrupciones en la distribución del combustible, consumidores como Ana Margarita Ayala Macia señalaron que deben continuar "batallando con la leña" para cocinar.
Los cerca de 100 comentarios que acumula el post de la televisora también reflejan el cansancio de la población frente al desabastecimiento generalizado, frente a la que las autoridades cubanas solo ofrecen disculpas.
"Realmente triste la situación que vivimos. Se llega a fin de año y las personas bajo el mismo estrés que hemos vivido durante todo el año: no corriente, no agua, no efectivo, escasa alimentación, canasta básica súper desfasada (hoy 29 aún no llegan a la bodega las seis libras d arroz y las tres d azúcar anunciadas)", criticó Carmen Mazquiarán Aguilera.
"Y una aparente normalidad que da la idea de que nadie con decisión tiene idea de lo que vive el pueblo. Ya ni explican… solo nos vuelven (a pedir) disculpas por las molestias ocasionadas. La dirección de la empresa agradece… ¿qué comprensión?", cuestionó. "Nadie comprende…".
"No ponen una buena, ya no pueden. Gas, electricidad, salarios en tarjeta sin poder lograr efectivo, pago mísero a jubilados, ausencia de agua potable, servicios funerarios que hacen llorar a cualquiera, precios abusivos que no pueden controlar, las MIPYMES y sus precios, acceder a medicinas fuera de farmacias... no ponen una buena", enumeró Rafael M Espinosa Escala las penurias de los cubanos.
La nueva interrupción de la comercialización del GLP, sin fecha para su reanudación, se suma a las también cotidianas y largas interrupciones del servicio eléctrico y llega días después de que la estatal Unión Cuba Petróleo celebrara el incremento de su producción de crudo y gas natural en 2025.
Sin embargo, ese petróleo no alcanza para cubrir la demanda nacional de electricidad y menos aún para generar gas licuado a partir del proceso de refinamiento. Por tanto, el GLP con el que cocinan los cubanos continuará dependiendo de importaciones que La Habana no puede pagar con creciente frecuencia.
El gas natural de producción nacional apenas alcanza para la generación de electricidad. Incluso si se llegara a obtener suficiente para sustituir el licuado como combustible para cocinar, serían necesarias profundas transformaciones de la infraestructura, que tomarían años y requerirían un nivel de inversión imposible de asumir para un país colapsado.
Cuba está singá, digo, sin gas.