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Desabastecimiento

'Esto es con dolor': la agonía de comprar gas en Santiago de Cuba

Desde que el 15 de agosto el Gobierno anunció la llegada de un barco de gas, los santiagueros se alistaron en diversas colas.

Santiago de Cuba
Colas para comprar gas licuado en Santiago de Cuba.
Colas para comprar gas licuado en Santiago de Cuba. DIARIO DE CUBA

En la mañana del 26 de agosto, la empresa CUPET de Santiago de Cuba informó a sus clientes a través  de las redes que "se agotó el inventario de gas licuado en la provincia, por lo que la distribución se reanudará cuando dispongamos del producto". 

A las 5:00PM del día anterior, en la barriada de Micro 8 en el Distrito José Martí, Anais, una trabajadora por cuenta propia rectificaba por cuarta vez su turno en la cola de ama de casa.

"Nos enteramos de que se acabó por Mayeta [Yosmany Mayeta Labrada, periodista exiliado al que los santiagueros le envían información] porque ni en el punto lo habían informado", afirma Anais. 

"Todos estábamos esperando que informaran para dónde venía la distribución. Esta mañana me llegó el mensaje de Mayeta, salí a verificar y los vecinos me confirmaron que se acabó, que lo supieron por Mayeta también. Ni en el punto de gas dijeron nada", concluye.

Desde que el 15 de agosto el Gobierno cubano anunció la llegada de un barco de gas al puerto de Santiago de Cuba con 1.300 toneladas, los santiagueros se alistaron en diversas colas con la esperanza de comprarlo. La empresa anunció la proridad en la venta para los usuarios que quedaron "pendientes de la venta anterior y centros vitales de la economía" y que luego se vendería al resto de la población. Pero comprar gas es una tarea complicada por la diversidad de colas, rectificaciones y avisos a los que tienen que estar pendientes los consumidores.

"Son cuatro colas: la de ama de casas, plan jaba, la de impedidos y la de transfermóvil, que es la cola virtual que le dicen la plataforma", explica Orlando, un jubilado. "Yo estaba en la cola del ticket, la virtual porque en la vuelta anterior iba más rápido, pero al no avanzar porque tenían que terminar con la cola de la vuelta anterior, me pasé para la de impedidos y cogí en la última repartición", exclama eufórico.

Los carros de CUPET llegan a los puntos con 150 balitas que se reparten a los clientes después de recibir un ticket de compra. El gas se vende alternando las colas: dos plan jabas, una ama de casa, un impedido y uno de la plataforma, todo supervisado por trabajadores del Gobierno que llaman por los listados.

"En esta vuelta la cola de la plataforma fue un embarque", dice frustrada Anais. "Tenían que haber cerrado la inscripción si no estaban vendiendo, si me hubiera cambiado antes a lo mejor hubiera alcanzado, pero aquí no te dicen la cantidad de nada, solo qué llegó el barco", explica.

A la llegada del barco al puerto de Santiago de Cuba, la empresa informó que el gas se repartiría entre Santiago y La Habana, adonde arribó el pasado 21 de agosto.

"Aquí en Santiago todo el mundo comentaba que cuando se fuera el barco el gas iba a durar una o dos vueltas, y así fue", dice Milagros que compra en el Micro 8. Y añade: "Como alternaban la repartición en los puntos, tienes que esperar a que publiquen los puntos que abastecen. Hoy en la mañana yo estaba esperando la publicación de la repartición, pensando que nos tocaba, y lo que me llega es el anuncio de que se acabó en la página de CUPET y ya la gente lo sabía por Mayeta desde anoche".

"Ahora seguir con el carbón, porque ni ellos mismos [CUPET] saben cuándo pueden pagar otro barco", comenta decepcionada.

La crisis multisistémica que vive Cuba sume a la población en la supervivencia y la desesperanza. La falta de gas licuado para la cocción de los alimentos obliga al uso de alternativas poco sostenibles como la leña y el carbón, y reduce la calidad de vida por sus efectos nocivos y precios desmesurados.

"Todo aquí es con dolor", comenta Anais. "Te anotas en una lista, tienes que rectificar todos los días, velar que llegue el carro y no alcanzas gas. Por eso hoy por la tarde voy a subir a la cola, a la rectificación, a ver cómo queda eso, porque, según como quede, yo veré, porque uno no va estar rectificando, y si el gas no viene hasta noviembre o diciembre, ¿uno va a estar todos los días en esa bobería? Ya veremos qué dicen hoy", concluye.

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2 comentarios

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...y comida, medicinas, ropa, leña para cocinar, agua potable, electricidad, salubridad, electrodomésticos, transporte, implementos deportivos, útiles escolares y lo más importante, vergüenza.

En otras palabras, ¿qué bienes básicos o valores no están racionados o escasean en un campo de concentración socialista?

A Cuba la tienen "singá" y sin gas.