En medio de una de las peores crisis energéticas que ha vivido Cuba en décadas, marcada por apagones de más de 20 horas diarias en varias provincias, el Gobierno cubano y una empresa china inauguraron en La Habana una nueva tienda especializada en productos de electrónica y energías renovables. El establecimiento, que opera exclusivamente en dólares y refuerza la tendencia cada vez más visible a ofrecer "soluciones" a quienes pueden pagarlas en divisas.
La tienda, ubicada en la avenida 19, esquina calle 60, en el municipio Playa, pertenece a la empresa china Hainergy, subsidiaria del grupo Haier, y opera en alianza con la estatal Cubaelectrónica, cuya página de Facebook publicó sobre la apertura.
En su inauguración participaron altos funcionarios del Gobierno, entre ellos el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva, así como el embajador chino en La Habana, Hua Xin.
Según la información oficial, publicada también por el diplomático chino, el establecimiento comercializa paneles solares, baterías de litio, inversores y otros equipos vinculados a las energías renovables. La oferta está dirigida a "personas naturales y nuevos actores económicos con capacidad de pago en dólares", una formulación que, en la práctica, excluye a la mayoría de la población cubana, cuyos ingresos se perciben en pesos y no alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Pese a la expectación generada, no se ha hecho público ningún catálogo de productos ni una lista oficial de precios. En redes sociales, varios usuarios han preguntado insistentemente por los costos y las características de los equipos, hasta el momento sin respuesta. Tampoco se ha informado si existirán mecanismos de financiamiento, facilidades de pago o algún tipo de subsidio estatal, en un país donde el salario medio resulta incompatible con la adquisición de tecnología energética avanzada.
La apertura ocurre en un contexto crítico. Esta misma semana, la Unión Eléctrica ha reportado reiteradas salidas y entradas de unidades de termoeléctricas clave, confirmando la inestabilidad crónica del Sistema Electroenergético Nacional. Aunque las autoridades anuncian la sincronización de plantas, los comentarios de la población en redes sociales reflejan otra realidad: comunidades enteras pasan más de 20 y hasta 24 horas sin electricidad.
"Seguimos en apagón", "24 horas sin corriente" y "ojalá sea verdad" son algunas de las reacciones que acompañaron a anuncios de la UNE este mismo martes en la noche, cuando informó de la arrancada de la Unidad 3 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, a las 8:32PM, y luego, a las 11:06PM, de la Unidad 6 de la CTE Antonio Maceo "Renté".
La llegada de Hainergy se enmarca en la política aprobada por el Gobierno cubano en 2024, que abrió el comercio minorista a empresas mixtas con capital extranjero y el mayorista a compañías 100% foráneas, bajo estricta regulación estatal. El objetivo declarado es captar divisas y aliviar el desabastecimiento, priorizando sectores como los alimentos y la energía. Sin embargo, el resultado visible es una economía cada vez más segmentada, donde los servicios y bienes esenciales se dolarizan mientras el peso cubano continúa perdiendo valor.
Los paneles solares y las baterías de litio se presentan como una alternativa "sostenible" frente al colapso eléctrico, pero en la práctica se convierten en un lujo reservado para una minoría con acceso a divisas, remesas o negocios privados. Para el resto del país, la crisis energética sigue siendo una rutina de apagones prolongados, pérdidas económicas y una espera indefinida por "soluciones" que no lo favorecen.
Ya en Cuba hay un ejército de instaladores de estos sistemas por cuenta propia. Un sistema simple arranca por unos 2 mil dólares y ya los más complejos pueden superar los 10 mil.
Me imagino que en esta tienda todo sea más caro y le van a ir artiba a los instaladores independientes que imporatan los paneles desde Panamá y las baterias e inversores desde Miami.