El sacerdote benedictino anglicano Rodhin A. Colomar denunció este sábado en su página de Facebook la colocación, por parte de las autoridades de Santiago de Cuba, de mesas y tarimas en el acceso a la Parroquia Santa María Iglesia de la Episcopal de Cuba, ubicada en el Reparto Veguita de Galo, con el aparente objetivo de impedir el paso al recinto.
"Cerrar el paso de acceso a la Iglesia, llenarla de tarimas y mesas como si se tratara de un parque o un centro comercial, a sabiendas que es la entrada de un lugar santo y que los fines de semana se celebran Liturgias y servicios, es totalmente inaceptable y viola los derechos de libertad religiosa", criticó el religioso en una publicación que acompañó con fotos de una tarima y de un baño público, que según Colomar, fue instalado contra la pared de la cocina de la parroquia.
El sacerdote apuntó que a unos 400 metros de la iglesia está el Parque de Carretera del Morro, que "sería el espacio público para hacer semejante cosa, no frente a la iglesia".
"Esto es asedio", criticó.
Cada sábado alterno y en dependencia de la disponibilidad, la iglesia episcopal ofrece almuerzos a gratuitos cubanos necesitados. También brinda agua purificada y apoyo a ancianos, enfermos y niños.
Impedir esta labor humanitaria parece haber sido el objetivo de las autoridades santiagueras al colocar tarimas en el acceso. Pero de haber sido así, no lo lograron.
Horas después de denunciar el asedio, el propio Rodhin A. Colomar informó en Facebook que la parroquia había ofrecido 258 almuerzos, "a pesar de todo".
El bloqueo del acceso a la iglesia de este sábado no es el primer incidente relacionado con la libertad religiosa denunciado por el párroco de la iglesia episcopal en Santiago de Cuba.
En abril, un grupo de personas lanzaron piedras contra la edificación y rompieron cristales, además de poner en peligro la vida del sacristán de la comunidad, quien se encontraba en el lugar.
"¿Qué motivación puede tener un grupo organizado para atacar a una iglesia que ayuda?", se preguntó entonces el sacerdote. "¿Odio a la fe? ¿Enviados a crear caos?".
"Nada ni nadie impedirá que sigamos atendiendo a nuestra gente. La misión de la Iglesia nadie la detiene", concluyó.
El ataque se produjo en el contexto de la prohibición de varias procesiones por la Semana Santa en Cuba, por segundo año consecutivo.
El comunismo es el opio de los pueblos, no la religion. Esa ideología fallida, fracasada, que sólo genera odio, pobreza, separacion familiar y cuantos males puede haber en una sociedad es la que ha desangrado la sociedad Cubana por décadas y desgraciadamente parece que no va a desaparecer en corto plazo.