La Alianza de Cristianos de Cuba (ACC) solicitó ayuda de las instituciones internacionales y de los gobiernos democráticos para que el régimen ponga fin al hostigamiento y a las violaciones de la libertad religiosa, y que les reconozca personalidad jurídica a las iglesias y movimientos religiosos que existen dentro de la Isla.
Así lo dio a conocer la ACC, tras una reunión que tuvo lugar en Camagüey y con la presencia de un grupo de pastores de iglesias locales de esa ciudad.
En una declaración compartida este miércoles por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) en sus redes sociales, expresó preocupación por la "profunda crisis política, económica, social y espiritual en la que está sumergida nuestra nación".
Lamentó además que, ante la pobreza extrema que afecta a millones de cubanos, no se avizore "plan gubernamental alguno para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo, que pareciera condenado a resistir y resolver".
Pero, recalcando que la crisis no es solo económica, la ACC se refirió a la represión de régimen contra los cubanos que ejercen el derecho de expresar su desacuerdo con el poder, manifiesta en el encarcelamiento por motivos políticos de cientos de ciudadanos.
"Estamos especialmente preocupados también por los crecientes niveles de violencia que afectan nuestros barrios y por el desenfreno de los robos, los homicidios, asesinatos de mujeres, prostitución, drogas y corrupción", subrayó la organización religiosa.
La ACC considera que, en un contexto como el descrito, es cuando más "el pueblo necesita de sus Iglesias y pastores", en referencia a los cubanos que practican alguna religión cristiana.
Señaló que, pese a esa necesidad y "muy en contradicción con el proclamando carácter laico del estado cubano", la libertad religiosa en la Isla "seriamente afectada".
"Ninguna iglesia local tiene derecho a la personalidad jurídica, pues solo están legalmente inscritas las Asociaciones Religiosas y Fraternales existentes antes de 1962, estando despojadas de estatus legal, y de los derechos, deberes y obligaciones que emanan de estas, más del 80% de las iglesias locales, las denominaciones a las que están unidas y los ministerios y fraternidades que la articulan", expone la declaración de la Alianza.
"La confiscación de propiedades, la demolición de lugares de cultos, las amenazas, la regulación de viaje a líderes religiosos, las acotaciones de importaciones, las trabas a un servicio social total para ayudar, las prohibiciones o impedimentos para acompañar y consolar a nuestro sufrido país en hospitales, en hogares de ancianos y de niños sin amparo filial, prisiones, escuelas, institutos, universidades, equipos deportivos, ejército; y otras muchas medidas más, son muestra de la oposición, confrontación y persecución que sufre actualmente la iglesia cubana, llegando a la alarmante cifra de 996 acciones represivas registradas y denunciadas en el pasado 2024 contra líderes religiosos, sin que haya un cambio en el porcentaje mensual en lo que va del 2025", enumera el texto.
A ello hay que agregar que Cuba es el país del continente americano donde resulta más peligroso profesar la fe cristiana, de acuerdo con la Lista Mundial de Persecución, que desde 1992 elabora la organización no gubernamental Puertas Abiertas y que es auditada externamente por el Instituto Internacional para la Libertad Religiosa.
En la Lista Mundial de Persecución 2025, que fue divulgada en febrero y refleja los meses desde octubre de 2023 hasta septiembre de 2024, Cuba fue ubicada en el puesto 26 entre los 50 países donde más hostigamiento enfrentan los cristianos. Este ranking negativo lo encabezan Corea del Norte, Somalia y Yemen, ocupantes de los tres primeros lugares.
Por todo lo expuesto, la ACC pidió "a las instituciones internacionales y a los gobiernos democráticos que insten a las autoridades cubanas a poner fin al hostigamiento y las limitaciones a las libertades religiosas en el país".
También reiteró "la necesidad de que a nuestras iglesias y movimientos religiosos les sea reconocida la personalidad jurídica".
Los cristianos unidos en la Alianza destacaron que no hacían la petición en su propio beneficio, "sino en el del pueblo cubano, necesitado de labor pastoral, profética y asistencial de nuestras iglesias".
A finales de abril, la junta directiva de ACC, representantes de la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (AEIC) y del Ministerio Unidad Pastoral en Cuba se reunieron en La Habana con el objetivo de abrir un espacio de diálogo entre líderes religiosos para fomentar la colaboración en iniciativas sociales y comunitarias.