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Política

La exministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba paga por mostrar el verdadero rostro del régimen

Hay evidencia de la política de las autoridades cubanas de criminalizar la mendicidad antes de las inoportunas afirmaciones de Marta Elena Feitó Cabrera ante la Asamblea Nacional.

La Habana
La exministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera.
La exministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera. Vanguardia

En uno de sus más recientes y sonados actos de hipocresía, el régimen cubano ha hecho rodar la cabeza de la ahora exministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera, tras sus polémicas afirmaciones en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) sobre la mendicidad en la Isla

La Habana ha presentado la destitución —disfrazada de renuncia voluntaria de Feitó Cabrera— como un resultado de su "falta de sensibilidad" al afirmar que quienes piden limosnas en las calles cubanas buscan "un modo de vida fácil"

Pero la realidad es que lo que le costó el cargo a la exfuncionaria fue que su vehemente discurso —inicialmente aplaudido— dejó al descubierto el desprecio del régimen por los cubanos que, hundidos en la miseria extrema, mendigan para sobrevivir. Contra ellos, la política estatal es de criminalización.

Esa política había quedado demostrada meses antes de que Feitó Cabrera negara en la Asamblea Nacional que en Cuba haya personas que buscan comida en la basura, y sostuviera que algunos cubanos se disfrazan de mendigos.

A mediados de abril, la gobernadora de Matanzas, Marieta Poey Zamora, pidió a las autoridades de los municipios la "creación inmediata de grupos multisectoriales para enfrentar y erradicar a las personas con conducta deambulante (…)", de acuerdo con una publicación del portal oficial Matanceros.

"Deambulantes" es el eufemismo que utiliza el régimen cubano para referirse a mendigos e indigentes.

Poey Zamora llamó "a actuar sin pérdida de tiempo" contra personas que deambulaban "a toda hora del día en críticas condiciones físicas —incluidos enfermos mentales—, mal vestidas y solicitando ayuda monetaria".

Asimismo, reclamó a los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Salud, Educación y Transporte, así como trabajadores sociales, especialistas del Ministerio del Interior, Fiscalía, organizaciones de masas y a todos los que conocen de estas personas "cooperar en la erradicación del mal que, por demás, hiere la sensibilidad humana", según la citada publicación de Matanceros.

Un mes antes, la magistrada del Tribunal Supremo Popular (TSP) Isabel Acosta Sánchez amenazó con el uso del Código Penal para enfrentar la mendicidad existente en Cuba —que reconoció, a diferencia de Feitó Cabrera— en un artículo publicado por el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, Granma.

"La mendicidad, que a simple vista puede verse como una actividad tolerada, es una práctica que puede insertarse en diferentes tipos penales, según el propósito seguido por el sujeto comisor", escribió la funcionaria del Tribunal Supremo de Cuba.

"Quien induzca o utilice a una persona menor de 18 años en prácticas de mendicidad puede incurrir en el delito de corrupción de menores, regulado en el Artículo 404 del Código Penal, sancionado con penas desde dos hasta cinco años de privación de libertad, o multa de 500.000 cuotas o ambas (…)", recordó.

Según la magistrada, dicha conducta "se agrava con penas privativas de libertad desde los tres a ocho años para el que tenga la responsabilidad parental de una persona menor de 18 años e incursione en esas experiencias (…)".

En otras palabras, una madre cubana sin recursos para alimentar a sus hijos —como algunas de las que se han plantado en la casa de Miguel Díaz-Canel— que se vea empujada a pedir limosnas podría ir a prisión.

A Díaz-Canel, al primer ministro Manuel Marrero Cruz y a los funcionarios del régimen que salieron a criticar a Feitó Cabrera —solo después de que su discurso generara un tsunami de críticas e internet se inundara de imágenes de la mendicidad en Cuba negada por la entonces ministra— no les molestó el "cuestionable" enfoque "de la vulnerabilidad" de la ahora defenestrada. Les molestó que su negativa de lo evidente pusiera el foco en la realidad que ellos pretenden ocultar, más que erradicar.

Encima, la ahora exministra consiguió que saliera a relucir que su hijo —como los de otros funcionarios cubanos— está entre los cubanos que han optado por escapar del "paraíso socialista", donde, según el discurso oficial, "nadie queda desamparado".

Feitó Cabrera tenía que pagar por su falta, no de sensibilidad sino de inteligencia, y de paso convertirse en el trapo que el régimen cubano usó para lavarse la cara, aunque sus propias normas lo delaten.

A finales de abril, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), dirigido entonces por Feitó Cabrera, anunció la entrada en vigor de nuevas regulaciones relacionadas con los servicios sociales comunitarios y la atención a los mendigos.

La respuesta prevista para la llamada "conducta deambulante", conceptualizada como un "trastorno multicausal asociado a la exclusión social", enfatiza en protocolos de detención, traslado y "rehabilitación en Centros de Protección Social", estructuras cuyo funcionamiento en Cuba ha sido cuestionado y que las autoridades advirtieron que solo acogerán a las personas necesitadas temporalmente, hasta que las familias asuman la responsabilidad.

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8 comentarios

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Profile picture for user padre Ignacio

Resulta curioso cómo los mismos que se gastaron el oro y el moro para repatriar al niño Elian Gonzales, mandan a sus hijos al mismo lugar de donde rescataron a Eliencito.

Profile picture for user Felix Klein

"conducta deambulante" es, para empezar a hablar, un eufemismo humillante.

Es curioso cómo siendo "discípulos" de los chinos, estos dominan la minería, mientras los crápulas castrenses dominan las cloacas.
Ambos bajo tierra, unos trabajando y los otros esnifando.
¿Por qué será que es más fácil aprender lo malo?

El término "conducta deambulante" ha sido utilizado varias veces con anterioridad hasta por el puesto a dedo Diaz Canocho. Ya en sí su utilización es cruel pues lo de "conducta" denota voluntariedad, como si la pobreza y el hambre que fuerzan a la mendicidad fueran algo voluntario.
El Sin-casa, el Marrano y todos los que como focas aplaudieron después de que la ministra dió su "discurso" deberían renunciar.
Todos ellos, pero sobre todo, Diaz Canel por la insensibilidad de dar la orden de combate el 11 de julio del 2021 y por la todavía más insensible implementación de la tarea ordenamiento en medio de la terrible pandemia que azotaba al mundo y a nuestra islita ya sumida en la pobreza por sus políticas económicas erradas. !Renuncien!

Profile picture for user Ana J. Faya

El régimen debía responder por la mendicidad con que actúa. De "deambulantes" andan Díaz-Canel S y sus ministros por este mundo. La gente no tendría un mínimo de nada si no fuera por las donaciones de gobiernos y organizaciones humanitarias, y por la pejiguera de los funcionarios mendigando ante los gobiernos aliados.
Por lo demás, la palabrería sobra para describir la pobreza extrema in crescendo que hay en Cuba. Pobreza, o pobreza extrema son los términos en uso en cualquier institución internacional para describir esas cosas. Quieren disfrazar con palabras la miseria que hay. Qué "conductas deambulares" ni que ocho cuartos", "muertos de hambre" es lo que por desgracia hay en Cuba.

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

?Qué es lo que la autora considera negativo en las palabras de la dirigente matancera Poey Zamora?

"a actuar sin pérdida de tiempo" "a toda hora del día en críticas condiciones físicas —incluidos enfermos mentales—, mal vestidas y solicitando ayuda monetaria".

"cooperar en la erradicación del mal que, por demás, hiere la sensibilidad humana"....

Todas las sociedades deberían perseguir eso.

Ninguna de las frases niega el problema, sino todo lo contrario. Otra discusión son los métodos propuestos para resolver el problema, pero en el caso de la matancera no vi ninguna propuesta como no fuera "actuar sin pérdida de tiempo".

Le tocó el turno de plan piyama a la vieja esta descarada. Muy pronto, como ya está al descubierto, no aquí, pero la veremos viviendo en Espana. Es más, su otra tarea sera la de embajadora a un país irreconocible en nuestro mundo. Y de pasada si estudian bien el último párrafo del artículo, la idiota firmo un tipo de plan UMAP para los mendigos.

Cuando la "chiva expiatoria" habló, los diputados la aplaudieron...