La recepción, tramitación y entrega de la paquetería internacional en Cuba es uno de los tantos problemas que demuestran el resquebrajamiento integral de la sociedad y cada uno de sus sistemas. Así lo reconoció el Grupo Empresarial Correos de Cuba que, en una larga justificación publicada en su perfil de Facebook, culpó del "caos logístico" en que se ha convertido la Empresa de Mensajería y Cambio Internacional (EMCI) a "las motos con motor de combustión que en cifras récord están arribando al país".
Si bien en los años 2020 y 2021, cuando Correos de Cuba recibió 2,8 y 4,2 millones de envíos internacionales, respectivamente, situación que provocó el colapso de las infraestructuras y la logística de la empresa, las autoridades prometieron trabajar de forma intensa para revertir la situación y que no se volvieran a generar cuellos de botella como aquellos, el grupo "atraviesa hoy por una ruta crítica muy parecida", reconoció en Facebook, lo que permite cuestionar qué han hecho sus directivos en estos años y dónde están las supuestas mejorías en el servicio que le valieron recientemente el ascenso a viceministro de Comunicaciones a Pablo Julio Pla Feria, quien se desempeñaba como presidente del Grupo Empresarial Correos de Cuba.
Si bien "las cifras de envíos internacionales que entran a la EMCI son menores", reconoció el citado grupo, "el volumen y el peso de las cargas que se reciben son mucho mayores". Además, "a ello se suma el déficit de combustible y las afectaciones al sistema eléctrico nacional que hoy enfrenta el país", justificó y, como es habitual en el oficialismo cubano, culpó por esta situación al embargo de EEUU.
"En consecuencia, el procesamiento, transportación y entrega de los envíos internacionales a sus destinatarios en todo el país se produce en plazos que, contados a partir del momento en que llegan a la EMCI, como promedio hoy superan los 60 días y, en el caso de las motos, ese tiempo es mucho mayor", agregó.
De igual forma, Correos de Cuba reconoció de forma velada el abandono de la máxima dirección del país, toda vez que, al ser tan exacerbada la debacle de la Isla, "el tema de la demora de las cargas de Correos de Cuba no tiene la mirada ni la prioridad que tuvo en los años 2020-2021", dijo.
De las demoras, además, Correos culpó a las autoridades aeroportuarias y aduanales, pues, una vez que las cargas llegan a las terminales, sea al Aeropuerto Internacional José Martí o al puerto del Mariel, los funcionarios "priorizan el procesamiento y la liberación de las cargas que contienen materias primas y otros recursos e insumos que más urgen al país". Correo añadió, pero sin entrar en detalles, que los sistemas de inspección de la Aduana de Cuba "presentan demoras en sus despachos por causas y razones que corresponde a ese organismo informar y explicar".
Al referirse específicamente a las motos, Correos también culpó a las agencias que las venden, toda vez que estas "les dicen a los clientes que estarán en manos de sus destinatarios en Cuba en 15 días, lo cual no es cierto".
Si bien la publicación del Grupo Empresarial Correos de Cuba suscitó numerosas críticas, tanto de quienes esperan motos como de quienes deberían haber recibido otros paquetes, incluso más pequeños, facturados hace meses, tanto Correo de Cuba como la Aduana afirmaron que "se estudian alternativas", pero "esa problemática continúa sin solución inmediata".
"Mientras tanto, la nueva planta automatizada de la EMCI continúa pendiente de su puesta en marcha, debido a un equipamiento eléctrico importado que se espera por su arribo al país", agregó.
Recientemente, en un ejemplo que ilustra a la perfección la crisis, el periódico oficialista Escambray señaló que más de 4.000 paquetes internacionales con destino a Sancti Spíritus, y enviados a la Isla a través de Correos de Cuba, permanecen "envejecidos" en La Habana, debido a "la escasez de combustible, dificultades con el transporte, déficit de neumáticos, piezas de repuesto, baterías y demás".
Mientras Correos de Cuba insiste una y otra vez en echar balones fuera y pretende colocar la responsabilidad en las MIPYMES que prestan el servicio de entrega dentro de la Isla, tanto el "caos logístico" en que se ha convertido la Empresa de Mensajería y Cambio Internacional (EMCI) como los 4.000 paquetes envejecidos con destino a Sancti Spíritus, demuestran que la fórmula de su ineficiencia sigue siendo la misma: menos paquetes, menos ingresos y más retrasos.