Dos años después de que el régimen cubano anunciara su nunca del todo aclarada política "para corregir distorsiones y reimpulsar la economía", el primer ministro, Manuel Marrero, reconoció que esta no ha logrado los resultados "esperados en los asuntos más sensibles que afectan a nuestro pueblo".
El funcionario hizo esta declaración al presentar un informe sobre el cumplimiento de ese programa de Gobierno, aplicado luego de que el Partido Comunista de Cuba (PCC) reconociera el fracaso de la Tarea ordenamiento, paquetazo económico que aceleró la inflación y sumió en mayor pobreza a los cubanos, aunque fue anunciada como el remedio a la mayoría de los problemas.
Marrero intervino el viernes 4 de julio ante el X pleno del Comité Central del Partido Comunista (PCC) e hizo referencia a la aplicación del programa de Gobierno durante el primer semestre de 2025, en un informe que será sometido a la consideración de los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que se reunirá en su quinto periodo ordinario de sesiones el próximo 16 de julio.
El primer ministro mencionó los diez objetivos del programa, que según él actúan como "el hilo conductor del trabajo del Gobierno", pero que son papel mojado. Son estos "avanzar en la implementación del programa de estabilización macroeconómica"; "incrementar y diversificar los ingresos externos del país"; "incrementar la producción nacional, con énfasis en los alimentos", y "avanzar en el redimensionamiento y desarrollo de la empresa estatal socialista y los restantes actores económicos en su papel complementario".
Le siguen "avanzar en el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial" y en "el perfeccionamiento de la gestión de Gobierno", así como "consolidar y desarrollar las políticas sociales, garantizando la protección a personas, familias, hogares y comunidades en situación de vulnerabilidad".
Se suman "avanzar en la implementación de las directivas generales dirigidas a la prevención y reducción del delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales", "implementar el Programa de Gobierno para recuperar el Sistema Electroenergético Nacional (SEN)" y "gestionar la ciencia e innovación, la comunicación social y la transformación digital para impulsar las esferas de desarrollo y perfeccionar la gestión del Gobierno".
Estos objetivos, más retóricos que concretos, y que no han venido acompañados de medidas que transformen la economía cubana de manera real, son reiterados año tras año con la confesión del régimen de que no están surtiendo efecto.
Marrero dijo, no obstante, que en la primera mitad de 2025 se destacan resultados a corto y mediano plazos, aunque desde el Gobierno se mantiene la "más profunda insatisfacción, al no lograr los esperados en los asuntos más sensibles que afectan a nuestro pueblo".
Los avances, dijo, son de naturaleza fiscal, que contribuyen al control del déficit presupuestario, mientras que en la denominada "dolarización parcial de la economía", los esfuerzos se dirigieron a "reorientar los flujos financieros hacia el sistema bancario, el acceso a las divisas a quienes las generan y estimular la producción nacional de bienes y servicios".
Mencionó además que "se ha avanzado en encauzar el aprovechamiento de las capacidades del sector no estatal, tanto en la esfera productiva, financiera, comercial como de los servicios, en nuevos modelos de negocios con entidades estatales".
"En el segundo semestre, estas relaciones deben experimentar una mayor organización, consolidación y resultados sobre la base del control", prometió Marrero, sin mencionar cómo se piensa obtener tal avance.
Añadió el primer ministro que "se crean condiciones para atraer capital foráneo a partir de la implementación de nuevos incentivos para la inversión extranjera", aunque no dijo cuáles.
Marrero declaró que "en el actual contexto de guerra económica y agudización de conflictos internacionales", el programa de Gobierno, bajo la guía y el control del PCC, continuará siendo "la piedra angular de nuestro trabajo, seguros de que constituye el camino inequívoco para avanzar en la recuperación gradual de la economía y superar la compleja situación que enfrentamos".
Y, pese a reconocer el fracaso de la política, prometió, como ha hecho antes, que "lo realizado hasta aquí, unido a las acciones en curso, nos permitirá alcanzar resultados superiores en el segundo semestre".
Por su lado, el miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del PCC, Roberto Morales Ojeda, dijo que "en medio de un escenario cada vez más desafiante para la nación, en el cual se ha arreciado la hostilidad de la actual Administración estadounidense, Cuba continúa construyendo caminos que le permitan superar los obstáculos que tiene por delante".
El funcionario comentó, en referencia al secretario de Estado de EEUU, el cubanoestadounidese Marco Rubio, que "el diseño de la política del Gobierno de los Estados Unidos hacia la Isla está secuestrado por un reducto mafioso de origen cubano que ha declarado abiertamente el propósito de perseguir y cortar las escasas fuentes de financiamiento y entrada de divisas para acentuar de forma extrema las necesidades del pueblo".
A ello se une, dijo, la "feroz guerra de cuarta generación", que buscaría "fracturar la unidad del pueblo cubano, el arma más estratégica que nos ha acompañado durante todos estos años".
Morales Ojeda se sumó a las justificaciones de Marrero, y comentó que la recuperación económica es una asignatura pendiente, pues aun cuando "algunos indicadores macroeconómicos arrojan discretas señales de recuperación y evidencian que sí podemos salir adelante con nuestros propios esfuerzos, la realidad es que continúan distante de lo deseado y no se reflejan en la vida cotidiana del pueblo, que padece los efectos directos de los elevados precios y del desabastecimiento de productos esenciales".
Morales Ojeda añadió que, al evaluar el Programa de Gobierno para la estabilización del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), los resultados que se han obtenido "todavía no tienen el efecto esperado en cuanto a la disminución de las afectaciones, en lo fundamental por la falta de combustible y el incremento de la demanda".
Sobre el tarifazo del monopolio estatal de las telecomunicaciones, ETECSA, que provocó un repudio generalizado, en especial entre los universitarios cubanos, el funcionario dijo que "se llevó a cabo una valoración política de ello, analizándose las causas que provocaron el amplio descontento de la población".
En cuanto a la campaña para "la prevención y el enfrentamiento a la corrupción, el delito, las ilegalidades y las indisciplinas sociales durante el año 2024", el miembro del Comité Central, Julio César García Rodríguez, reconoció que, si bien se ha logrado avanzar en la prevención de esos flagelos, "la evaluación de las acciones realizadas demuestra que los resultados continúan siendo insuficientes".
Específicamente acerca del combate a las drogas, dijo que "existe toda la voluntad política y estatal para ello. Que hayan crecido las cifras en los últimos tiempos es también porque se ha logrado una mayor detección de ese flagelo en el país a partir de la información obtenida", aseguró.
"Tenemos toda la voluntad y la firmeza para enfrentar las ilegalidades, sea cual sea su índole, y no existe compromiso con nadie que atente contra los bienes del Estado", aseguró, pese a que impera total silencio en torno a los presuntos hechos de corrupción que habrían dado lugar a la destitución del ministro de Economía y Planificación Alejandro Gil hace año y medio. Sobre ese caso impera total hermetismo.