La Habana puso en marcha el programa de biotecnología Biotec-Cuba, que busca "elevar los estándares científicos y mejorar el acceso a terapias innovadoras y medicamentos para la población cubana y la región de América Latina y el Caribe", con un financiamiento de millones de euros proporcionado por la Unión Europea (UE), informó este miércoles la agencia estatal Prensa Latina.
El programa está destinado a "potenciar la investigación, producción, regulación e intercambio comercial regional de biofármacos" y cuenta con 8.500.000 euros del bloque europeo.
Por Cuba, están involucrados el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), el monopolio estatal farmacéutico BioCubaFarma, la Universidad de La Habana (UH) y el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED).
Como entidades internacionales participan el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que ha sido cuestionada por su papel en el esquema de explotación del régimen a los médicos cubanos exportados a Brasil como parte del programa Más Médicos.
En una investigación publicada entre finales de 2018 y principios de 2019, DIARIO DE CUBA demostró que el programa fue una propuesta del Gobierno cubano al de Dilma Rousseff, y que la OPS, que se embolsó el 5% de lo que pagaba Brasil por los profesionales cubanos, estaba al tanto de que su papel en el programa la implicaba en la violación de los derechos laborales de los trabajadores cubanos.
De acuerdo con Prensa Latina, Biotec-Cuba apoya dos pilares para el desarrollo de la biotecnología: el primero se enfoca en impulsar las capacidades existentes de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) de la industria biotecnológica y farmacéutica, así como la capacitación del personal científico para potenciar el desarrollo de investigaciones que contribuyan con el sector de la biotecnología en Cuba (asociación entre PNUD, BioCubaFarma, UH y UE).
El segundo apunta al fortalecimiento de los mecanismos de regulación de productos biofarmacéuticos (alianza entre OPS/OMS, MINSAP/CECMED y UE).
El primero contará con un financiamiento de seis millones 6.625.000 euros y al segundo se destinarán 1.875.000 euros.
Con el primero, detalló Prensa Latina, "se prevé contribuir al impulso de las capacidades de Cuba en la producción de insumos esenciales para la realización de ensayos clínicos encaminados al desarrollo de terapias innovadoras, con el fortalecimiento del Industrial Biotecnológico CIGB-Mariel SA".
Con el segundo se busca "impulsar el desarrollo tecnológico, metodológico y de las capacidades analíticas del Laboratorio Nacional de Control Nacional de Calidad (LNC) del CECMED; así como promover la transición digital en esa entidad".
El proyecto favorecerá la alineación con normas internacionales de los mecanismos de regulación de productos médicos de fabricación nacional, además de mejoras en la gestión digital de información y procesos de la autoridad reguladora.
Un tercer objetivo, apuntó la agencia estatal, está enfocado en la capacitación de especialistas del CECMED según estándares del Listado Global de Autoridades Regulatorias de la OMS y del Grupo de Autoridades Reguladoras de Referencia Regional de las Américas, para promover la cooperación con pares en la región y Europa.
"Esa intervención busca facilitar el acceso a productos sanitarios seguros, producidos en Cuba o importados, bajo los mejores estándares de seguridad internacionales", acotó Prensa Latina.
Según la agencia, la alianza refuerza "el compromiso de Cuba con la excelencia científica y la salud pública, posicionando a su industria biofarmacéutica como un actor clave en la innovación regional". Añadió que, con el apoyo de la UE y socios internacionales, "el programa se propone sentar las bases para un futuro con soluciones médicas más accesibles y sostenibles".
Este anuncio llega en un contexto de profunda escasez de medicamentos en Cuba, que abarca dese los fármacos más básicos hasta tratamientos contra el cáncer. En medio de esas carencias, han transcendido colaboraciones de BioCubaFarma con empresas de otros países para producir fármacos, que no han beneficiados a los cubanos.
En junio de 2023, BioCubaFarma firmó un acuerdo de cooperación con la empresa mixta china Changheber para introducir en el país asiático una inmunoterapia innovadora para el tratamiento del cáncer, con el objetivo de comercializarla también con otras naciones.
En agosto de 2024, BioCubaFarma completó la instalación de una empresa de capital 100% cubano en la ciudad de Shijiazhuang, China, con el objetivo "satisfacer desafíos globales" en la producción de medicamentos, según afirmó entonces la presidenta de la entidad cubana.
Mientras se desarrollan estos proyectos internacionales, la escasez de medicamentos en Cuba persiste. Muchos pacientes, especialmente aquellos con enfermedades como el cáncer, recurren a las redes sociales en busca de ayuda para conseguir tratamientos que escasean en las farmacias y hospitales de la Isla. Funcionarios de Salud Pública han reconocido la falta de insumos necesarios para el tratamiento de diversas enfermedades.
En noviembre de 2023, mientras culpaba al embargo estadounidense por la falta de medicinas en Cuba, el entonces presidente del monopolio farmacéutico estatal, Eduardo Martínez Díaz, informó que BioCubaFarma tenía "una cartera comercial de exportación de más de 300 productos". No obstante, se apresuró a decir que era "una política de nuestro país que no se exporta un producto que esté en falta en el sistema de salud nuestro; eso es inviolable".
En contradicción con sus palabras, en febrero del propio año y en medio de una escasez de medicamentos evidenciada en los pedidos de auxilio de los cubanos en las redes sociales para conseguir fármacos indispensables para salvar las vidas de familiares, La Habana vendió a México medicamentos por un valor de 84 millones de dólares, según informó entonces el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Uno de los asuntos que más encono produjo en este convenio y la subsecuente llegada de los médicos cubanos al Brasil fue el papel que jugaba o juega la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la gestión y consecución de este convenio. Un destacado periodista llegó a preguntarse, si en realidad con este convenio la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fomentaba el trabajo esclavo; todo esto porque la OPS-OMS son organizaciones que forman parte del organigrama de las Naciones Unidas. Los programas de triangulación y cooperación entre estados, organizaciones de salud y otras instituciones afines; es parte de las políticas salud y de necesario desempeño para la consecución de sus objetivos. Aqui como siempre hay "gato encerrado".