La reacción de un sector muy importante de los universitarios cubanos contra el tarifazo del monopolio estatal de las telecomunicaciones, ETECSA, ha tomado por sorpresa a la sociedad cubana de dentro y fuera de la Isla. La organización de un parón estudiantil y las exigencias de cientos de jóvenes, que en ellas quieren expresar el reclamo de otros sectores de la Isla, es una acción inédita que se abre a consecuencias imprevisibles.
¿Tiene esta protesta potencial para activar un movimiento contestatario de mayor envergadura? ¿Por qué los jóvenes más preparados del país reaccionan a esta crisis en vez de a las otras ya presentes, como los apagones o la crítica escasez de alimentos? DIARIO DE CUBA conversó con cuatro cientistas sociales para tratar de explicar el fenómeno.
Para el activista Omar López Montenegro, director de programas del Centro Latinoamericano para la No Violencia (CELANV), esta crisis ya está catalizando el desacuerdo de la sociedad con las políticas oficiales.
"Al brindar un espacio de protesta no politizado o ideologizado, enfocado en una demanda que afecta a todos los sectores de la población por igual, articula de forma natural una plataforma de amplia base para manifestar el descontento generalizado que ya se ha estado produciendo desde el 11 de julio de 2021", señala.
"Desde entonces, se han estado produciendo miles de minis 11J, a todo lo largo y ancho de la geografía nacional. Lo que ha sucedido es que este nuevo carácter social ha ido escalando desde los sectores más populares de la población hasta llegar a estratos más específicos, como el universitario", apunta.
Para el historiador y líder opositor Manuel Cuesta Morúa, en los últimos años "lo que venimos observando es una aceleración del divorcio, no elegante, sino con rupturas, entre el Gobierno y la sociedad. No podía ser de otro modo, porque el fallo multiorgánico del país obliga al Gobierno a actuar, y solo puede hacerlo, en su pretensión de fortalecer su poder oligárquico, contra el pueblo".
"Lo que asombra es su incapacidad para leer correctamente a la sociedad, atrapado como está en su burbuja de autoengaños. Dos hechos de impacto en profundidad han ocurrido en estos cuatro años: las protestas del 11J de 2021, históricas por lo inéditas, y ahora las protestas universitarias, inéditas por su lugar en la simbología revolucionaria, y el Gobierno no hace otra cosa que enrocarse y echar balones (culpas) fuera. Con lo que se ha reforzado el contexto que siempre antecede a las sucesivas olas de ruptura social: el de incertidumbre, el de la sorpresa. A más distorsión del principio de realidad, más profunda la ruptura con la realidad", advierte.
José Manuel González Rubines, codirector del Laboratorio de Pensamiento Cívico CubaXCuba, considera que hoy en la Isla cualquier hecho puede actuar como catalizador de una crisis social más amplia. No es difícil encontrar ejemplos de "pequeños actos que generaron protestas que terminaron con un régimen. Por supuesto, un régimen en crisis", señala.
El también investigador político y periodista enumera la divulgación de videos de casos de corrupción que precipitaron la caída de Alberto Fujimori, en Perú; el detonante de la Primavera Árabe en 2010, luego de que un vendedor de frutas en Túnez se inmolara en público tras sufrir el decomiso de sus medios de sobrevivencia; o el derrocamiento del emperador de Etiopía, Haile Selassie, en 1974, por un levantamiento militar que tuvo como desencadenante la repartición de comida podrida a los soldados en una base militar.
"O sea, cualquier cosa puede generar protestas generalizadas en un momento en el que las contradicciones al interior de una sociedad, como es el caso de Cuba, han llegado a un nivel en que son casi insalvables. Ese nivel es en el que están actualmente las contradicciones dentro de la sociedad cubana. El detonante puede ser perfectamente un apagón, o algo tan sencillo como una discusión en una cola", señala.
"No obstante, el hecho de que sean los estudiantes los que en este caso estén protagonizando esta crisis es realmente importante. Primero, porque son jóvenes; no es lo mismo una protesta de jóvenes que otro tipo de protesta. Segundo, por la histórica tradición de luchas estudiantiles que tiene Cuba, que es riquísima. Esto es una masa que ha estado dormida y muy bien controlada por la UJC, la FEU, durante años, pero que tiene un potencial gigantesco", subraya.
El historiador y diplomático Juan Antonio Blanco advierte que, si bien es temprano para sacar conclusiones de la crisis, dado que "pudiera ser otro episodio de tensiones que luego logran ser contenidas por el régimen, también puede indicar el inicio de un ciclo superior de la insumisión nacional que explotó a la luz pública el 11 de julio de 2021".
El también presidente del proyecto Cuba Siglo 21 apunta que, si bien el tarifazo de ETECSA es el detonante de la crisis, "el conflicto no es entre una empresa estatal y sus usuarios, sino entre la elite de poder que controla ETECSA, la cual, después de ganar miles de millones de dólares con un servicio deficiente y precios abusivos, ahora pretende degradar aún más los primeros y elevar los segundos".
"No es un conflicto económico, es esencialmente político, entre la población (principalmente los jóvenes) y quienes mandan y gobiernan el régimen totalitario y mafioso del Estado cubano. No es un conflicto solo por el cese de los abusos presentes, sino por el derecho de los cubanos a arribar finalmente al futuro".
Para Blanco, "Cuba está en una situación prerrevolucionaria. Toda revolución necesita de un tema-chispa que le dé inicio y un sector social que se sitúe a su vanguardia. Reclamar el derecho a internet es demandar que Cuba se pueda abrir o llegar al siglo XXI, y es lógico que sea el sector estudiantil universitario el que, partiendo de ese tema, pero no necesariamente limitándose después a él, se erija, sin proponérselo, en vanguardia de la disidencia popular masiva que hoy existe. Una disidencia popular y masiva que puede llegar a radicalizarse y transformarse en oposición política organizada en las actuales circunstancias de crisis multisistémica que vive el país", anticipa.
Un dato más que apunta el experto: "Las posturas contradictorias de algunas de las bases de la FEU y sus principales dirigentes nacionales o provinciales en esta crisis dejan claras las líneas divisorias entre un sector social (el estudiantado universitario) y las estructuras totalitarias que dicen representarlo (la FEU y la UJC). No menos importante es que se ha hecho visible la diferencia entre dirigentes (seleccionados por los superiores) y líderes, carismáticos y reales, que emerjan de esta confrontación".
¿No había suficientes crisis en Cuba?
Pero hay una pregunta que muchos se hacen y encuentra disímiles respuestas, ninguna definitiva: ¿por qué la crisis estalla ante el tarifazo de ETECSA? ¿No existen ya bastantes razones de malestar social, dígase la crisis eléctrica, la dolarización de las tiendas con productos de primera necesidad, la debacle hospitalaria, etcétera?
Para Cuesta Morúa, "los cubanos parece que damos prioridad tanto a las necesidades básicas como a las que se tendería a considerar como secundarias, de segundo orden. Eso es magnífico, aunque el Gobierno no logra entenderlo, en razón de que refleja hasta dónde la modernización tecnológica, la apertura al conocimiento, la libertad de expresión, las posibilidades de comunicación y el entretenimiento se convierten también en necesidades básicas y empoderan a los ciudadanos".
"El problema para el Gobierno es que todo esto se concentra en el sector de más alta e intensa socialización en cualquier sociedad: los universitarios; en los que albergan esperanzas, los jóvenes; y en quienes consumen diariamente un volumen de información inmenso y de mucha diversidad. En este sector no hay dispersión, hay un punto fuerte que genera consenso, tal y como lo hay en los sectores afectados por las demás crisis".
"El peor error del Gobierno es no entender que, aun sin experiencia, los jóvenes universitarios en Cuba son más inteligentes que los que dirigen el país. ¿Tratar como párvulos a quienes se mueven entre fórmulas, laboratorios, conceptos y creatividad? Ningún Gobierno inteligente haría eso. El resultado de tanta soberbia paternalista no podía ser otro. La lección a extraer aquí es que sin claridad no se puede liderar a jóvenes inteligentes, empoderados, que se mueven entre algoritmos como peces en el agua", indica.
González Rubines llama a no olvidar que cualquier fenómeno de crisis, sea cual sea su detonante, "es también una muestra de un efecto acumulativo. No es que vivíamos en el paraíso y de pronto nos subieron los precios de ETECSA y la gente ha salido a manifestarse. O sea, esto es algo más que llega en medio de una situación social absolutamente tensa por una crisis que se agudiza todos los días".
"Esta es una generación absolutamente dependiente, como sus similares en el mundo, de la tecnología. Es una generación que vive en el móvil. También es legítimo protestar porque a usted se le está impidiendo su derecho a perder el tiempo viendo reels en Instagram. Pero hay que tener en cuenta otro factor, y es el hecho de que nosotros actuamos muchas veces en respuesta a algo que nos pasa directamente. Quizás para los estudiantes lamentablemente es así: son producto de su tiempo, de su educación, de un contexto de totalitarismo de 60 años, y eso no se puede quitar; son estudiantes producto de una educación en un contexto de totalitarismo. Entonces estos estudiantes quizás ven como una cosa lejana, que no les toca a ellos, la causa de los presos políticos, por poner un ejemplo, pero esto sí les toca directamente".
Juan Antonio Blanco abunda que "mientras la inmensa mayoría de las protestas populares vienen haciendo demandas sobre la agobiante situación cotidiana, los estudiantes exigen con estas protestas su derecho a la libertad y la modernidad, no solo a comer y alumbrarse".
"Todo indica que la mafia en el poder subestimó el tema y su capacidad potencial para aglutinar masas en torno a su exigencia. Ahora recula, maniobra, apacigua, como hizo el 27N. No hay que desmovilizarse con promesas. Esta crisis va más allá de los precios de ETECSA; es sobre quiénes tienen el poder y cómo lo ejercen para distribuir recursos. Es una crisis sistémica, no de una institución o empresa", enfatiza.
Y añade: "En Cuba, la internet no es solo Facebook para hablar con familiares y amigos, ni una opción de entretenimiento apolítico, con Netflix para 'desconectarse' y evadir la agobiante realidad. Es ya un medio, a menudo el único, que le queda a algunos para obtener ingresos en dólares. Pero, sobre todo, es una ventana para ver ese otro futuro posible que los aguarda cuando se deshagan del régimen que bloquea su acceso a la prosperidad con libertad".
López Montenegro advierte que actuar contra el acceso a internet hace que el régimen cubano vaya en sentido contrario a la tendencia mundial, que es a expandir e incluso hacer gratuito el acceso a la red de redes.
"No se puede ir contra el curso de la Historia. Igual sucedió en los años 60, con la ofensiva contra la moda del pelo largo, la música rock y los pantalones estrechos, una batalla que el régimen definitivamente perdió y nunca se ha explorado o reclamado lo suficiente", dice.
"Lo segundo es que no se trata de un estallido social, un término muy manido y también poco explorado de forma rigurosamente analítica. Lo que estamos presenciando es un reto no violento articulado, con rasgos de planeamiento estratégico. Esto tiene un potencial de éxito muy alto, en caso de que logre mantenerse en el tiempo. Esta crisis no está aislada de las ya existentes de agua, sanidad, alimentación y energía eléctrica, sino que está imbricada con ellas dentro del escenario sociopolítico del país. Ante el retroceso del Estado, se produce un lógico avance de las fuerzas pro cambio", advierte.
La relación entre universidad, ciudadanía y cambio social ha sido objeto de estudio durante décadas. Este texto aporta una perspectiva que ayuda a comprender mejor los desafíos y las dinámicas actuales. Después de leer contenidos que invitan a la reflexión, a veces también disfruto de experiencias de suspense y narrativa interactiva en https://fnaf1game.io.
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A pivotal moment when Cuban university youth stopped being spectators, https://chillguyclicker.io and became protagonists in a possible national transformation.
Sin agua, sin luz, sin gas, sin comida, sin dinero... sin internet (¡ah!, eso sí que no... faltaría más).
Tranquilos "grandes revolucionarios" cuando descubran que están en Matrix y las máquinas castrenses les están chupando toda su energía serán desahuciados de la sociedad y les enviarán a las cloacas para ser reciclados.
Sabemos que en Cuba, la universidad es para los revolucionarios. Ahora ETECSA tiene un anzuelo trabado porque los minutos de conexión son por naturaleza Apolítico.
“ estos estudiantes quizás ven como una cosa lejana, que no les toca a ellos, la causa de los presos políticos, por poner un ejemplo, pero esto sí les toca directamente".
Estudiantes, la insubordinación ha comenzado, sigan adelante hasta la victoria final. PATRIA Y VIDA. VIVA LA CONTRARREVOLUCIÓN. MUERAN LA DICTADURA Y LOS DICTADORES. Como dice nuestro himno: no temáis.una muerte gloriosa, que morir por la patria es vivir.