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Telecomunicaciones

ETECSA anda en busca de nuevos chivos expiatorios

'Como ya le cojea el estribillo del bloqueo, ahora los chivos expiatorios tienen que buscarlos dentro del país. En los sabotajes contrarrevolucionarios y en la importación de los dispositivos Starlink'.

La Habana
Tres satélites Starlink.
Tres satélites Starlink. Starlink

"ETECSA nunca ofrece explicaciones, y cuando lo hace, siempre es para achacar la culpa a terceros. Eso no falla", dice Carlos Alberto Ruiz, vecino de Centro Habana, mientras intenta enviar un mensaje de WhatsApp a su hermano radicado en EEUU.

"El servicio de datos móviles empeoró en esta zona los últimos tres meses. De madrugada mejora un poco, y aún así tienes que configurar el modo de red a 3G porque en 4G es por gusto. Ahora escucho que la culpa, según ETECSA, la tienen las antenas ilegales y los sabotajes a los cables de fibra óptica. ¿Por qué tendría que creerme ese cuento cuando toda la vida los servicios de ETECSA, particularmente el de datos móviles, nunca fue bueno; a lo sumo regular pa'l tiempo y malo cuando ocurre alguna protesta contra el Gobierno?", añade Ruiz.

Recientemente el director adjunto de la Vicepresidencia de Operaciones de la Red de ETECSA, Kevin Castro Rodríguez, responsabilizó del mal servicio a las interferencias externas en la red móvil celular provocadas por antenas ilegales y equipos no certificados. Asimismo, culpó a un creciente número de actos vandálicos contra su infraestructura que incluyen cortes a la fibra óptica y a cables telefónicos, sustracción de baterías a gabinetes y radiobases, quema y derribo de postes telefónicos.

Habaneros consultados, como la ingeniera Alina Bustamante, se mostraron escépticos ante las explicaciones del monopolio de las comunicaciones, ETECSA, cuestionando que tanto los servicios como la calidad de los mismos "no pueden suponerse como afectaciones de la semana pasada o del mes pasado".

"Que hubo épocas en que los servicios eran regulares se puede aceptar. Pero es mucha mentira, o demasiada exageración, que el deterioro de cualquier servicio que oferta ETECSA sea consecuencia absoluta de sabotajes o de la introducción clandestina al país de antenas repetidoras de señal", señala la profesora y vecina de Playa, en referencia al uso de equipos satelitales Starlink introducidos en la Isla, y cuyo despliegue las autoridades han prohibido y amenazado con sancionar.

"Al Gobierno cubano incluso le escasean los chivos expiatorios, y en la desesperación es capaz de echar mano a cualquier excusa por muy absurda o descabellada que sea. Como ya le cojea el estribillo del bloqueo, ahora los chivos expiatorios tienen que buscarlos dentro del país. O sea, en los sabotajes contrarrevolucionarios y en la importación que ellos clasifican de ilegal de los dispositivos Starlink. Ni siquiera mencionan que los apagones sí afectan directamente los servicios de acceso a internet y datos móviles", acota Bustamante.

Según un comunicado reciente de la Aduana General de la República (AGR), se impidió la entrada de 20 equipos satelitales Starlink, que habrían permitido a quienes los recibieran en la Isla tener una conexión a internet mucho más rápida y eficiente que la desastrosa que ofrece ETECSA. Además, habrían podido burlar la censura que impone el régimen cubano en internet, con el bloqueo de sitios y medios independientes. Por su parte, ETECSA amenazó con "respuesta judicial" y hasta condenas de cárcel a quienes usen equipos que son legales en todo el mundo, pero no en la Isla.

"Resulta muy significativo que el descenso de la calidad del servicio de datos móviles y de acceso a internet se agudiza en estos tiempos donde se percibe un incremento de protestas ciudadanas a lo largo del país. Algo no cuadra en esa ecuación", comenta el joven Dayan Velasco, vecino de Regla.  

"Si el pueblo sabe que solo tiene las redes sociales para denunciar todo lo que padecemos y lo que ocurre dentro de Cuba, cómo ese mismo pueblo va a sabotear su única vía que lo conecta con el mundo. En todo caso, a quien realmente le conviene sabotear e interferir la calidad de los servicios de comunicación es al propio Gobierno. Quizás a las personas muy mayores las pueden convencer con estos tarugos de mentiras, pero a los jóvenes que vivimos y sufrimos las protestas de aquel 11 de julio de 2021 es mucho más difícil de tupir. Detrás de todo esto se huele la justificación para limitar la libertad de expresión; y no es una operación novedosa", conjetura Velasco.

Varias figuras del Código Penal vigente en Cuba incluyen agravantes, multas, decomisos de dispositivos y hasta penas de prisión por el uso de las redes sociales y las tecnologías de la información para denunciar, graficar o registrar el panorama que acontece a lo largo del país bajo el régimen del Partido Comunista.

En diciembre de 2022, Amnistía Internacional (AI) advertía sobre las consecuencias de estos agravantes contra la disidencia cubana y que hoy se extiende a toda la sociedad civil cubana. Por primera vez, señalaba AI, el nuevo Código Penal de Cuba permite expresamente a las autoridades limitar severamente la libertad de expresión en las redes sociales y tipifica una serie de delitos de redacción ambigua relacionados con telecomunicaciones, las tecnologías de la información y la comunicación.

"Además, según el Artículo 391.1 del nuevo Código Penal, cualquier persona que difunda 'hechos falsos' a sabiendas puede ser condenado a entre seis meses y dos años de prisión o multa, o ambas, e incurrirá en penas más severas, entre otros motivos, si la información se divulga en las redes sociales o en medios de comunicación social en sus espacios físico y digital", recuerda Maikela Dávila, licenciada en Derecho y vecina de La Lisa.

"Las leyes redactadas de forma ambigua, por ejemplo, las que prohíben la difusión de 'información falsa' o castigan a quien ofende el 'honor' de una persona, no cumplen los tres requisitos antes citados y son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión. En los medios de prensa estatal destacaron hace poco 'la falta de principios éticos' de los ciudadanos que denuncian la situación del país en redes sociales. Para ello recurrieron a las amenazas, relativizaron la pérdida de valores que ha provocado la profundización de la crisis económica en la Isla, pero no mencionaron el fracaso de los sistemas educativos y de propaganda que utiliza constantemente el Partido [Comunista]. Si me preguntan a mí, sinceramente, creo en una sobreexplotación de los actos vandálicos y un montaje histérico en el caso de los dispositivos Starlink. Simplemente son pantallas de humo".

"Tampoco creo que mejoren nunca más los servicios que impliquen acceso a internet y datos móviles. Y esto, a quien único beneficia es al Gobierno", concluye Dávila. 

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