La Aduana General de la República (AGR) de Cuba impidió la entrada de 20 equipos satelitales Starlink, que habrían permitido a quienes los recibieran en la Isla tener una conexión a internet mucho más rápida y eficiente que la desastrosa que ofrece el monopolio estatal de las telecomunicaciones cubanas, ETECSA. Además, habrían podido burlar la censura que impone el régimen cubano en internet, con el bloqueo de sitios y medios independientes.
La buena noticia para las autoridades de la Isla fue difundida por el vicejefe de la AGR, William Pérez González, en su cuenta de la red social X.
"AduanadeCuba obstaculiza la entrada ilícita de 20 equipos satelitales STARLINK en vuelo de los EEUU por el aeropuerto de La Habana, violando las regulaciones y normas vigentes en el país", escribió el funcionario.
"Se aplicaron las medidas de rigor establecidas #FronteraSegura", añadió, sin precisar las medidas ni cuántas personas fueron detenidas.
Starlink es un proyecto de la empresa aeroespacial SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk. Su objetivo es proporcionar conexión a internet a alta velocidad, principalmente en zonas rurales o en las que el acceso a internet por los medios tradicionales es muy limitado o no existe.
Funciona a través de una constelación de satélites en órbita baja (LEO, por sus siglas en inglés), que se comunican entre sí y con estaciones terrestres. Los usuarios acceden al servicio mediante una antena parabólica, instalada en sus casas o en sus vehículos.
Al conectarse directamente a satélites en órbita baja y funcionar independientemente de una empresa estatal como ETECSA, Starlink no pasa por los servidores cubanos. Por tanto, el régimen no puede monitorear, controlar ni restringir los contenidos en línea a los que acceden quienes usen sus equipos.
Eso significa, que los cubanos que usan equipos de Starlink tienen acceso libre a medios independientes y extranjeros, y a cualquier contenido que el régimen censura. Disfrutan de mayor privacidad y seguridad digital, que los que dependen de los servicios proporcionados por ETECSA y no son víctimas de los cortes selectivos de internet, a los que han recurrido las autoridades de Cuba ante protestas antigubernamentales como las que estallaron en decenas de ciudades y comunidades el 11 de julio de 2021.
La mayor dificultad para emplear la conexión que ofrece Starlink en Cuba es que el servicio debe ser activado fuera. La Isla no aparece oficialmente entre los países cubiertos por el proyecto de SpaceX, pero el servicio puede funcionar si se activa en una región donde está permitido y luego se traslada.
Esto resulta caro y complejo, y explica los altos precios que tienen los equipos en Cuba, en comparación con los de otros países en los que se comercializan legalmente.
Mientras en EEUU, el kit estándar de Starlink cuesta 349 dólares; en España, 299 euros, y en Nigeria, 420 dólares, en Cuba —donde el salario mínimo es 2.100 pesos y el dólar cuesta oficialmente 1x120 pesos cubanos, mientras en el mercado informal supera los 300 pesos— los precios oscilan entre 1.300 y 1.800 dólares, en dependencia del modelo. El traslado fuera de La Habana puede costar otros 300 dólares.
Un día antes de que el vicejefe de la Aduana de Cuba informara sobre la obstaculización de la entrada de los equipos de Starlink, ETECSA amenazó con "respuesta judicial" y cárcel a quienes usan equipos que son legales en todo el mundo, pero no en la Isla, para sortear el desastre de las comunicaciones. De paso, culpó a estos equipos de los constantes problemas de telefonía, internet y redes móviles en Cuba.
En abril, el régimen advirtió que el uso de Starlink en Cuba sin autorización estatal es ilegal y puede ser sancionado.
En una nota publicada en Facebook, la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico (UPTCERCuba), adscrita al Ministerio de Comunicaciones, detalló que el uso no autorizado de Starlink en Cuba viola varios principios establecidos por el Reglamento de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), además de ir contra la legislación nacional.
A finales de febrero, el congresista cubanoamericano Carlos Giménez confirmó durante una conferencia de prensa conjunta con los también legisladores María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart que trabajaban para concretar una iniciativa para hacer llegar información libre a los cubanos a través de internet.
En noviembre, Salazar dijo haber conversado con Musk, dueño también de la red social X, para que este colaborara en su proyecto de "llevar conectividad a Cuba".
Y me pregunto por donde entra el Kimico
Y esto era lo que anunciaba la María Elvira Salazar de llevar internet gratis a Cuba? Ella sigue durmiendo a todos con la misma historia.