Al niño cubano de diez años Damir Ortiz Ramírez, quien sufre de Neurofibromatosis plexiforme tipo 1 (NF1) —una rara enfermedad que ha provocado un acelerado deterioro de su salud en las últimas semanas— le fue concedida este viernes la visa que le permitirá recibir tratamiento en Estados Unidos y que le había sido negada en dos ocasiones.
La Embajada de EEUU se comunicó con la madre del menor, Eliannis Ramírez, para informarle del otorgamiento del visado, según dio a conocer la activista exiliada Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia, a través de una directa en Facebook.
Aunque la sede diplomática no abre ni sábados ni domingos, este sábado estará abierta para que Ramírez pueda acudir a completar el trámite, explicó Salcedo Verdecia.
A principios de febrero, Ramírez contó a DIARIO DE CUBA que el Hospital Pediátrico de Miami Nicklaus Children's había aceptado el caso de Damir, a quien la visa estadounidense le permitirá ser tratado allí.
No obstante, debido al delicado estado de salud en que se encuentra Damir en estos momentos —en los últimos días estuvo conectado a un ventilador para poder respirar— requiere que su traslado se realice en una ambulancia aérea.
Salcedo Verdecia explicó que el precio de la ambulancia aérea, sin los protocolos, es 38.000 dólares, e hizo un llamado para reunirlos a través de donaciones. El doctor Miguel Ángel Ruano, del Gremio Médico Cubano Libre, subrayó que "Damir no puede estar cinco ni seis días más allí (en Cuba), porque sabemos que lo perdemos".
Salcedo Verdecia fue la organizadora de una campaña de recaudación de fondos para el tratamiento de Damir en la plataforma GoFundMe. Sin embargo, ese dinero no puede ser utilizado hasta que se compruebe el arribo del menor a Estados Unidos.
"La recaudación de fondos sigue en pausa, porque la política (de la plataforma) no permite que utilicemos ese dinero, porque el niño no está aquí. Hoy escribí, les he dicho todo, y no lo van a desbloquear hasta que el niño esté aquí y podamos mandar prueba de ubicación del niño", detalló la activista radicada en EEUU.
Este mismo viernes, en una directa que hizo más tarde, Ramírez comunicó que Salcedo Verdecia le dijo que en la cuenta para la ambulancia aérea de Damir ya había "más de 9.000 dólares".
"Yo tengo más de 500.000 pesos en mi tarjeta de moneda nacional y tengo, en mi tarjeta de MLC (moneda libremente convertible) más de 1.000 dólares, 1.162 dólares", especificó la madre del niño y afirmó que este viernes no había "derramado ni una lágrima, todo ha sido felicidad".
El primer motivo de alegría de Eliannis Ramírez este viernes fue que Damir se encontraba "un tin, un milímetro ínfimo" mejor.
La Neurofibromatosis plexiforme tipo 1 es causada por la mutación de un gen en el cromosoma 17, que es responsable de la producción de la proteína necesaria para el normal funcionamiento en muchos tipos de células humanas. Provoca tumores a lo largo del sistema nervioso que pueden crecer en cualquier parte del cuerpo.
A Damir, quien tiene un tumor en el seno cavernoso y se quedó ciego a inicios de febrero, también le fue detectada una leucemia aguda el mes pasado.
A inicios de marzo, el Gremio Médico Cubano Libre acusó al Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de de haber procesado mal dos biopsias del niño. De acuerdo con la organización, el procesamiento errado y la no realización de estudios habría impedido que al menor se le diagnosticara a tiempo el Linfoma de Burkitt, también llamado leucemia de células de Burkitt.
El caso de Damir ha tenido una fuerte repercusión en las redes sociales y en los medios independientes, debido a las denuncias de Ramírez por la negativa del MINSAP a emitir una carta admitiendo su falta de recursos para atender a su hijo en Cuba.
Ese documento era uno de los requisitos para que el niño recibiera la visa humanitaria para viajar a EEUU, que le fue negada el 6 y el 21 de febrero.
La difusión del caso en las redes y la prensa independiente obligó al régimen cubano a dar explicaciones e incluso a ingresar al niño en la sala de Atención Médica Internacional del Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana, para darle la atención de primera calidad que el Gobierno ofrece a los extranjeros que pueden costearla.
Las condiciones de la sala en la que son atendidos los extranjeros que pueden pagar contrastan con las de las instituciones destinadas a los cubanos de a pie.
Que Dios lo bendiga y lo cure.
A los que hay que juzgar es a los mequetrefes de bata blanca cubanos que justificaron su retención en la isla.
Ojalá ocurra un milagro y este niño pueda curarse.
Espero que aquí sé mejore. En Latinoamérica hay clínicas y doctores con excelente sabiduría y algunos de sus pacientes tienen que buscar otro tipo de discernimiento acá en los Estados Unidos. Lo de Cuba es una falta de respeto al ser humano, en el caso de este paciente. Esperaron hasta lo último para darle un permiso de salida en busca de otra opción médica.