Entre el 1 de enero y el 24 de febrero de 2025 ocurrieron en Cuba 70 incendios forestales, que dejaron una superficie dañada de más de 160 hectáreas, informó el Cuerpo de Guardabosques, citado por la estatal Agencia Cubana de Noticias.
La entidad, adscrita al Ministerio del Interior, detalló que siguen siendo las negligencias las causas fundamentales de la ocurrencia de estos hechos. A la circulación de vehículos sin matachispas correspondió el 30%, a las quemas para varios fines 25%, a cazadores y pescadores furtivos 19%, transeúntes y fumadores irresponsables 19% y a castradores de colmenas el 4%.
Sin embargo, el 70% de los incendios forestales ocurridos en la Isla en los primeros dos meses de 2025 fue controlado antes de alcanzar las cinco hectáreas.
Asimismo, el Cuerpo de Guardabosques informó que las provincias más afectadas fueron Pinar del Río, Artemisa, Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Guantánamo y el municipio especial Isla de la Juventud. En ellas, subrayó la institución, "existe un gran deterioro de la vegetación, por lo que deben adoptarse las medidas establecidas para cada grado de peligrosidad de fuegos".
En esta etapa del año son frecuentes los incendios forestales en Cuba, toda vez que las condiciones climáticas, marcadas por el periodo seco, así lo propician. No obstante, los meses de mayor incidencia de este tipo de siniestros son abril y mayo, en los que, en 2024 se reportaron 220 incendios en áreas boscosas del país.
En enero, el coronel Manuel Lama Gómez, jefe del Cuerpo de Guardabosques de Cuba, explicó en conferencia de prensa, que "los vientos son un factor crucial para la propagación", y la variabilidad meteorológica en Cuba incluye cambios precisamente en los patrones de viento y sequías desiguales, lo que crea condiciones propicias para estos desastres. Estimó que, como promedio, podrían registrarse hasta 350 incendios de este tipo en la Isla en 2025, número superior a los 326 registrados en 2024.
Recientemente, un incendio forestal afectó el área protegida de Topes de Collantes, en el municipio de Trinidad, Sancti Spíritus, donde Gaviota, una de las empresas del conglomerado GAESA, propiedad de los militares, tiene varias instalaciones turísticas.
Alexeis Rodríguez, director de Protección al Medio del Complejo Gaviota, el fuego se inició por una negligencia humana, comenzó próximo a la carretera y se propagó rápidamente hasta cubrir cerca de 30 hectáreas de una zona de grandes valores paisajísticos.
"Tuvimos que hacer trochas a través del monte para llegar a las zonas incendiadas y apagarlas. Aquí arriba no puede subir el carro de bomberos, por lo que hay que cargar las mochilas con agua y caminar por estas lomas pedregosas y llenas de cuevas en las que puedes caer en el menor descuido. El viento también fue un enemigo en contra", dijo.