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Opinión

Cuba, sin 'revolución', tendría ahora 17 millones de habitantes

La población de Cuba bajó a 10,6 millones de habitantes, en 2022 murieron 24.695 más personas de las que nacieron, y emigra masivamente la fuerza de trabajo.

Miami
Un punto de venta de vegetales en Villa Clara.
Un punto de venta de vegetales en Villa Clara. Diario de Cuba

En materia de población el contraste de la Cuba castrista con el resto del mundo y con la historia de la humanidad es enorme. Su población total, lejos de aumentar, desciende. Actualmente tiene 10,6 millones de habitantes, unos 740.000 menos que hace ocho años.

Para ojear las causas y consecuencias de esta crisis demográfica primero echemos un vistazo al carácter contranatura de esta hija legítima de la "revolución cubana".

Antes de "inventar" la agricultura, hace unos 12.000 años, los seres humanos eran cazadores y recolectores de frutas, granos y raíces. Se trasladaban de lugar para poder sobrevivir. La mayoría moría violentamente en disputas por áreas para recolectar frutos, o cazar. Era casi un milagro encontrar en alguna de aquellas tribus genésicas a un anciano de 33 o 35 años de edad.

Al obtener productos agrícolas fue que se pudieron asentar en territorios fijos. Emergieron las ciudades y las primeras expresiones de civilización (del latín civis, ciudadano, y civitas, ciudad), en Mesopotamia con la cultura sumeria (en Sumer, actual Irak y Kuwait) en China y Egipto, hace unos 7.000 años. Se considera civilizada una sociedad con escritura, gobierno, producción de excedentes alimentarios, urbanización y división del trabajo.

Pues bien, desde aquellas ciudades-Estados, convertidas luego en Estado-Nación (países), los pueblos no han dejado de crecer, pese a pandemias, desastres naturales, plagas, y guerras. En el año 35.000 A.C había en el mundo entre diez y 15 millones de habitantes. Al nacer Cristo había 300 millones.

Hoy somos 8.000 millones. En 2500 habrá 14.000 millones de habitantes y entonces la población global se estabilizará hasta empezar a disminuir. Así lo calculan los expertos de la ONU. O sea, que los seres humanos se multiplican en todas partes, mientras en Cuba ocurre lo contrario.

Cuba: 10,6 millones de habitantes, muchos menos que en 2015

Son varias las causas de esta crisis demográfica cubana, todas de origen político. Una de las más preocupantes es que hoy en la Isla mueren más personas de las que nacen. En 2022 hubo 95.403 nacimientos y 120.098 muertes. Fallecieron 24.695 más cubanos que los que nacieron. Son datos oficiales.

En 2015 Cuba tenía 11.339.894 habitantes (cifra oficial), y actualmente (a mediados de 2023), tiene 10,6 millones, según cifras oficiales y no oficiales, pues el régimen no resta a quienes emigran hasta dos años después de su partida. En resumen, hoy en la Isla hay 739.894 habitantes menos que hace ocho años.

En 2020, en plena pandemia, en Cuba hubo 112.439 defunciones y 105.038 nacimientos. Es decir, el número de muertes por encima de los nacimientos ha aumentado en 2021 y 2022. El total de habitantes bajó de 11.113.215 al finalizar 2021, a 11.089.511 de habitantes al cierre de 2022.

Pero esas cifras no cuentan a los emigrantes anuales, y hay que restarle unos 400.000 cubanos que emigraron en 2022 y los primeros meses de 2023. Y eso da los 10,6 millones de habitantes ya citados.

Para visualizar mejor el daño que esto causa a Cuba pongo un ejemplo. En 1958 Chile tenía 7,6 millones de habitantes y Cuba 6,6 millones. Hoy Chile tiene 19,4 millones de habitantes y Cuba 10,6 millones. El país austral duplicó a la población cubana.

Si aplicamos entonces las matemáticas, y si los Castro no hubiesen asaltado el poder, Cuba tendría hoy entre 16,8 y 17,4 millones de habitantes. Habría duplicado su fuerza laboral activa, produciendo de todo, y eficientemente (en el capitalismo la ineficiencia lleva a la quiebra).

Siendo hoy Cuba uno de los países más pobres del hemisferio occidental, resulta que tiene cada día tiene menos gente produciendo alimentos, bienes y servicios, y más ancianos y jubilados, niños y adolescentes que mantener.

Y ello ocurre en un país que antes del castrismo era uno de las tres más avanzados de América Latina, y un imán para atraer inmigrantes de todo el planeta, incluso de EEUU.

Las mujeres cubanas no quieren tener hijos para que pasen hambre

Otra de las causas de la crisis demográfica cubana es la muy baja tasa de fecundidad. Se estima mundialmente que cada mujer fértil debe tener como mínimo de 2,1 hijos para que la población de un país se reemplace a sí misma y no descienda.

Pero en Cuba, a golpe de "revolución socialista", la tasa de fecundidad oscila entre 1,7 y 1,8 hijos por mujer. En Guatemala es de 3,0 hijos por mujer; en Bolivia (2,9), Honduras (2,5), Panamá (2,5), Argentina (2,3), Perú (2,4), México (2,2), y en República Dominicana, 2,4 hijos por mujer.

La razón de la negativa de las mujeres cubanas a tener hijos es muy obvia: no quieren traerlos al mundo a pasar hambre y necesidades de todo tipo. Entre la imparable emigración masiva y el no reemplazo de la población Cuba está perdiendo el poco capital humano y el cada vez más escaso know-how que le queda. Se encoje la palanca que mueve al mundo: la población económicamente activa (PEA).

Y a propósito, es falso el argumento castrista de que una baja tasa de fecundidad es sinónimo de desarrollo. Es cierto que en las naciones desarrolladas las mujeres tienen menos hijos que en el resto del planeta. Según el Banco Mundial, en la Unión Europea la tasa de fecundidad es de 1,5, mientras que en África, es de 4,7, y en Asia es de 2,32 nacimientos por cada mujer.  Pero las naciones avanzadas disponen de una PEA amplia, muy productiva, pertrechada de alta tecnología, que genera recursos de sobra para hacer crecer la economía, sostener a quienes ya no trabajan, tener un alto nivel de vida, y para exportar en grande.

En la Cuba sometida por el castrismo-comunismo, al emigrar tantos hombres y mujeres en edad reproductiva y laboral, se acelera el envejecimiento de la población cubana y se reduce la PEA. Cuba es el pueblo que más rápidamente envejece en América Latina.

Eso genera una nefasta ecuación algebraica de relación inversamente proporcional: mientras crece la cantidad de ancianos y jubilados disminuye la cantidad de personas que trabajan para mantenerlos y producir los bienes y servicios que necesita el país. Resultado: la gente es cada vez más pobre y pasa hambre.

Sin castrismo, Cuba estaría recibiendo inmigrantes

Al reducirse la fuerza laboral del país, Cuba seguirá soltando los pedazos en la pura ruina. Eso es grave hoy, y lo será en el futuro. No habrá capital humano necesario para la futura reconstrucción del país en el poscastrismo. Además, hoy con menos gente trabajando, el Estado tiene menos recursos financieros y abandona todavía más a los jubilados y ancianos.

El colmo es que, de no ponerse fin a esta crisis demográfica de hechura socialista, el Banco Mundial proyecta que para fines de este siglo XXI en Cuba habrá solo 4,5 millones de habitantes, mientras que en Perú aumentarán de 33,2 a 51,8 millones, y Panamá pasará de 3,9 millones a 6,9 millones de habitantes. Y solo cito dos países de los que menciona el Banco Mundial.

Claro, eso en Cuba no va a ocurrir. Mucho antes la tiranía castrista será historia antigua. El problema es cuánto tiempo más durará la plaga devastadora que para perpetuarse más allá de Raúl Castro ya ha comenzado a entregar la Isla al imperialismo ruso que encabeza el zar Vladimir I.

Es una vergüenza que los jerarcas de la Unión Europea y Washington (Administración Biden), y la mayoría de los gobiernos e instituciones internacionales miren para otro lado y hagan concesiones a la pandilla que usurpa el poder en Cuba, en vez de presionarla y arrinconarla.

Conclusión: sin "revolución", en Cuba no solo no habría crisis demográfica, sino que estaría recibiendo inmigrantes, como antes de 1959. Su población no bajaría de 17 millones de habitantes que nada tendrían que ir a buscar a ninguna parte.

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1 comentario

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Profile picture for user padre Ignacio

Una vez le escuche decir a CAM durante una entrevista que en 1959, año de la desgracia nacional, habian 2000 solicitudes de residencia permanente en la embajada cubana en Roma. Cualquiera sabe que la inmigración de gallegos y asturianos era masiva y que obligo al estado cubano a emitir el decreto 2583 del 8 de Noviembre de 1933, que obligaba a comerciantes extranjeros a emplear un mínimo de 50% de nacionales. Sin hablar de la cantidad de polacos y libaneses. En el Oriente habían asentamientos de haitianos y jamaiquinos que venían a trabajar la agricultura, que era muy fuerte, hasta que llego el comandante y la arreglo, convirtiendo los campos de Cuba en marabusales.