Para reconstruir y refundar a Cuba hay que extirpar al castrismo de raíz, sin dejar ramificaciones, porque de quedar vivas algunas raíces podría mutar a un neocastrismo con pespuntes chinos, vietnamitas y ¡bolcheviques!
Estamos hablando de la fórmula híbrida de sobrevivencia autocrática comunista que, por cierto, no inventaron Deng Xiaoping y el Partido Comunista Chino en 1978, sino Vladimir Lenin 57 años antes.
El castrismo en lo socioeconómico murió, pero políticamente sigue intacto en manos de una mafia nucleada en torno a GAESA, que dada la gravedad de las circunstancias actuales solo puede sobrevivir si guarda en el closet su dogmatismo ideológico "revolucionario", en el cual realmente nunca creyó, e inicia una metamorfosis a neocastrismo para sobrevivir y aumentar sus inmensas riquezas privadas.
El primer intento de esa mutación es el "paquete reformista" de 176 medidas anunciadas recientemente, que si bien han salido a flote ahora por la presión y las sanciones de EEUU, no es nada nuevo, es algo con lo cual hace unos 15 años sueña la mafia militar usurpadora del poder.
Y aclaro lo de los pespuntes bolcheviques. Resulta que el modelo económico que Pekín llama "economía de mercado socialista" (capitalismo de Estado a cargo del Partido Comunista) lo puso Lenin en práctica en Rusia más de medio siglo antes.
El "socialismo de mercado" lo inventó Lenin, no Deng Xiaoping
En 1920, la producción agropecuaria de Rusia se había derrumbado y era inferior a la de 1913. Lenin, consciente de que la hambruna más que por la guerra civil era causada por la colectivización forzosa de las tierras y la ausencia de propiedad privada urbana, hizo suya una estrategia de corte capitalista diseñada por Nikolai Bujarin (ejecutado luego por Stalin) para "dar un paso atrás y luego dar dos pasos hacia adelante".
Lenin argumentó que Rusia era un país agrícola atrasado que no podía transitar directamente al socialismo, que antes necesitaba imponer un modelo de capitalismo de Estado para industrializarse y crear la base económica para "construir el socialismo".
Con la oposición de Trotski y otros "comecandela" que calificaron ese plan de un regreso al capitalismo, en 1921 el Gobierno bolchevique lanzó la Nueva Política Económica (NEP en ruso). Se autorizó la creación de pequeñas y medianas empresas privadas en la agricultura, la industria ligera, el comercio, la construcción y la minería.
Pero el Estado, o sea, el Partido Comunista, mantuvo el control absoluto de la banca, la industria pesada, el transporte y el comercio exterior. O sea, bloqueó la posibilidad de acumulación de capital financiero privado que pusiera en peligro su poder político monopólico.
Tomaba solo el 10% de las cosechas de los agricultores, quienes podían vender el 90% ellos mismos en el mercado. Así se duplicó la producción de alimentos y la extracción de petróleo. Se septuplicó la producción de acero, se triplicó la de carbón. Aumentaron los salarios y los técnicos extranjeros contratados fueron la base de cierta modernización de la industria.
Pero en 1928, cuatro años después de morir Lenin, Stalin sepultó la NEP. Restableció la colectivización forzosa de la tierra y prohibió todo tipo de propiedad privada, excepto la personal y de muy pequeñas parcelas de tierra familiares para su propio consumo. Como resultado, en nueve años murieron de hambre 12 millones de personas, seis millones solo en Ucrania, crimen conocido como el Holodomor ("Hambruna Roja").
En la China post Mao, Deng y otros líderes comunistas chinos estudiaron la NEP y con algunas modificaciones y la adecuación a las características de China nació el actual modelo económico, que no político.
En Cuba, si bien estas 176 medidas "reformistas" han sido lanzadas precipitadamente por la presión y las sanciones de EEUU, no son algo nuevo, solo estaban archivadas. Fueron cocinadas entre 2011 y 2016, cuando GAESA consolidó su control del 70% de la economía cubana, y el 95% de las divisas, y Fidel Castro ya había entregado su título de dictador (jefe del PCC) a su hermanito.
El Plan B estaba aguantado por el rechazo visceral de Fidel Castro
Y es muy probable que al jubilado Castro le escondieron algunos “detallitos”, porque el faraón cubano arremetía desde los años 80 contra las reformas económicas en China. Las calificaba de "traición al socialismo", y tildaba a Deng Xiaoping de "caricatura de Hitler". Y seguramente le ordenó a Castro II que no aplicara el modelo chino porque sería traicionar a la "revolución".
Nadie peca hoy de perspicaz si sospecha que la cúpula de GAESA durante todos estos años ha deseado la muerte del ¿general?, opuesto a rajatabla al modelo chino-vietnamita con el que GAESA habría aumentado mucho su actual fortuna privada de unos 18.000 millones de dólares.
Pero el barco de la "revolución" se hunde. Y aún no se ha disipado del todo una posible intervención de EEUU. Así que "El Cruel" dejó a un lado su culto cuasi religioso a su héroe personal (empedrado en Santa Ifigenia), y dio luz verde al Plan B.
Es decir, los oligarcas del régimen quieren imitar a sus "hermanos" del Partido Comunista Chino y el de Vietnam, que se convirtieron en multimillonarios al apropiarse y repartirse las empresas estatales, y con sus "contactos políticos" obtuvieron licencias, contratos privilegiados, prebendas, grandes créditos y préstamos de bancos extranjeros, etc.
Hace unos días, al recibir en La Habana al canciller vietnamita, Hoai Trung, por primera vez el ¿presidente? Díaz-Canel elogió las reformas de Vietnam y las consideró como el modelo para "actualizar" el sistema económico y social del castrismo.
Claro, no dijo que en Vietnam hay más de 19.400 "compañeros" vietnamitas millonarios, que 1.200 de ellos poseen más de 30 millones de dólares per cápita. Y que ocho de esos camaradas superan los 1.000 millones de dólares cada uno, según la revista Forbes.
En China hay 11 millones de "hermanos chinos" millonarios, y 1.058 son billonarios, tienen más de 1.000 millones de dólares cada uno. Muchísimos de ellos son militantes del Partido Comunista, o diputados. Por ejemplo, Zhong Shanshan tiene 71.300 millones de dólares; Zhang Yiming tiene 69.300 millones, y Ma Huateng, 62.800.
Cualquier transformación económica depende ahora de EEUU
Ahora bien, una cosa es querer mutar, y otra es lograrlo. Y ahí está el detalle que pasa por Washington. Dada la magnitud del desastre causado por la "revolución", y ahora con las sanciones de EEUU, no hay posibilidad alguna de transformación económica en Cuba sin una negociación con el Gobierno de Trump. A no ser que sean levantadas las sanciones sin nada a cambio, como hizo Obama.
En Cuba hoy ninguna transformación económica es posible si se carece de combustible, y con el país al margen del comercio y las finanzas internacionales. Y no debido a las recientes sanciones estadounidenses, sino al cataclismo económico y el endeudamiento asombroso causado por el castrismo-comunismo.
Además, a los potenciales inversionistas la dictadura cubana no les ofrece garantías legales de no expropiación, ni de respeto a la propiedad privada. No hay en verdad un mercado interno en Cuba con una moneda nacional que casi no tiene ya valor de compra. La infraestructura del país está prácticamente en ruinas.
Tampoco es posible dolarizar la economía porque no hay dólares suficientes para comprar los pesos en circulación o depositados en la banca, o para sostener el funcionamiento del Gobierno. Pero todo esto conforma un tema a abordar en otro momento.
Ir al seguro, arrancar todas las raíces del fidelismo-raulismo
Finalmente, la pregunta que ahora planea sobre el pueblo cubano es si el Gobierno de Trump de veras va a intervenir para acabar con el castrismo, o solo negociará para lograr un acuerdo a la venezolana.
Por lo pronto, con el empantanamiento en el conflicto con Irán, más la tragedia causada en Venezuela por los terremotos, el temor (por no conocer bien la realidad cubana) a que una intervención genere caos en Cuba y no un entusiasta respaldo popular, así como las presiones internas y externas para evitar "otra" intervención de EEUU, el caso cubano no es ahora prioritario en Washington.
Y, volviendo al punto en cuestión, aunque el castrismo ortodoxo murió, existe técnicamente el peligro de una metamorfosis a una economía de mercado comunista y eso hay que evitarlo.
En cuanto a la pregunta del título de si podrá, soy optimista con un no. A EEUU no le conviene tener a 140 kilómetros un régimen disfrazado de capitalista a cargo de un Partido Comunista, sino legítimamente capitalista y anticomunista. En fin, creo que un "achinamiento" de Cuba no será posible. Pero, ojo, para ir al seguro hay que arrancar de cuajo todas las raíces del fidelismo-raulismo.
Idealmente, una transición similar a la de España. Sin embargo, al final de la dictadura de Franco, España se había convertido en una economía industrial de ingresos medios. Cuba tiene que manejar tres factores al mismo tiempo. 1-La isla necesita una afluencia enorme de capital extranjero, 2- el proceso político requiere capacitar a los trabajadores para ingresarlos a una economía moderna, y 3- la transición exige un cuidado riguroso porque puede ser saboteada por remanentes de la Seguridad del Estado.
En fin, que en el Caribe y en Europa los vientos soplan diferentes.
https://www.cibercuba.com/n…
Sr. A.Q., ya El Santo menciono el papel de Konrad Adenauer después de la derrota del nazismo. Usted habla de la post dictadura trujillista, pero tal vez no recuerda que Joaquín Balaguer, quien ocupaba la presidencia de manera nominal durante el régimen, se quedó al frente del país.
Por otra parte, estoy de acuerdo con Gedeon en que no vale comparar las dictaduras de derecha con las de izquierda.
Pero lo peor de todo es el radicalismo suyo. Para usted, arrancar de raíz el castrismo y el comunismo de Cuba no solo es lo ideal, sino la unica via. Estoy de acuerdo en que seria lo ideal, pero ya que los cubanos no tomamos acciones concretas, pues hay que dejar que Trump y Marco Rubio hagan lo que ellos puedan, considerando que ellos representan a los EE UU.
El problema suyo, Sr. A.Q. es que, por alguna razon, usted pretende caerle en gracia al "Exilio histórico", y bueno, es su derecho; pero no se ofenda si lo ponen en evidencia.
Saludos.
Weston, usted en realidad lo que quiere es que y yo no escriba más aquí, pero no lo voy a complacer. Y punto
Weston, en España Manuel Fraga fue otro personaje que encajó en el agujero negro de la historia de las transiciones a la democracia.
Saludos.
Señor Weston ¿quedó algo de nazismo en Alemania luego de la II GM? ¿Cree Ud. que en Cuba se puede repetir una transición a la democracia como la que hubo en España al morir Franco, quien, por cierto suavizó bastante su dictadura en sus últimos años (en Cuba ocurre lo contrario) ¿Hubo restos de dictadura trujillista, de dictadura miitar argentina en 1983, de la brasileña, ¿Por qué en Cuba sí pueden quedar raices precisamente de la peor tiranía (y única comunsta) jamás sufrida por pueblo alguno en el continente? occidental?
Idealmente, una transición similar a la de España. Sin embargo, al final de la dictadura de Franco, España se había convertido en una economía industrial de ingresos medios. Cuba tiene que manejar tres factores al mismo tiempo. 1-La isla necesita una afluencia enorme de capital extranjero, 2- el proceso político requiere capacitar a los trabajadores para ingresarlos a una economía moderna, y 3- la transición exige un cuidado riguroso porque puede ser saboteada por remanentes de la Seguridad del Estado.
En fin, que en el Caribe y en Europa los vientos soplan diferentes.
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Sr. RAQ, creo que usted debería echar a un lado su fanatismo radical.
Después de la II GM sí quedó nazismo en la Alemania Occidental. Claro que no se volvieron a ver las banderas y las esvásticas entre otros símbolos nazis, salvo por casos aislados de ignorancia y estupidez humana, pero la élite y el pensamiento siguió siendo nazi, simplemente fue reciclada toda la estructura fascista.
El aparato estatal, el funcionariado y el ejército fueron poblados de nuevo por antiguos miembros del partido nazi (NSDAP). Por algo, el alcance e impacto de la continuidad nazi en la democracia alemana es un tema de constante debate.
Mire que todavía los alemanes siguen preguntándose si el gobierno de Konrad Adenauer priorizó la estabilidad sobre la justicia para poder reconstruir una Alemania devastada por la guerra.
¿Acaso no puede suceder algo similar en una supuesta transición pacífica de una Cuba dictatorial a un modelo democrático?
Eso es lo que más o menos estoy viendo en la Venezuela actual.
Señor Santo, cuando digo arrancar de raíz al castrismo me refiero al nucleo militar mafioso que usurpa el poder , los dirigentes del Gobierno, el PCC, todo el aparato represivo, los altos mandos militares, dirigentes de la Asamblea Nacional, la CTC y todas laa "organizaciones de masas" , no al resto de la burocracia estatal .Como bien dijo el propio Konrad Adenauer "No se tira el agua sucia cuando no se tiene agua limpia". En una primera etapa luego de la liberación hay que apoyarse en lo sano de esa burocracia. En cuanto sus insultos personales l vuelvo a refrecar la memoria: los pioneros en la tarea de acabar con el comunismo en Europa fueron dos miembros del Buró Político del Parrrido Comunista de la URSS, Mijail Gorbachov , y Boris Yeltsin. Además, como dijo l filósofo San Agustín: San Agustín: «Errando humano est, perseverare diabolicum» "Errar es humano, perseverar en el error es diabólico".
Sr. RAQ, Hans Globke era el jefe de la Cancillería durante el gobierno de Adenauer y no fue cualquier funcionario en la Alemania hitleriana. El tipo era nada más y menos que el jurista del Ministerio del Interior nazi y coautor de las leyes que despojaron a los judíos de la ciudadanía alemana y prohibición de los matrimonios mixtos, incluso, de preparar el terreno para el Holocausto.
También formó parte de ese gobierno Hans Filbinger, otro importante nazi, quien fungió como gobernador del estado de Baden-Württemberg.
Así como a estos dos degenerados, Alemania Occidental integró a otros altos cargos con pasado nazi en el gobierno.
Por eso dije que esa élite que gobernó Alemania Occidental, su pensamiento siguió siendo nazi.
En cuanto a que si insulté a usted, creo que no fue mi intención con el comentario que hice, pero si así lo considera, le ofrezco mis disculpas.
A propósito de su refrescamiento, le diré que hay personas que cambian de bando por conveniencia y otros lo hacen por convicción. En el primer bando están quienes ayer defendían con vehemencia una postura y hoy la atacan hasta con más energía. Son aquellos que se pelean por tener un lugar en la mesa, por conseguir su porción de pastel y exaltan su sabor, pero cuando ese pastel está malo desde el inicio, no se preguntan por qué no lo olieron antes, no lo cuestionan ni lo rechazan, simplemente salen a buscar otro pastel.
Mientras que en el segundo bando están quienes a pesar de tener un lugar en esa mesa, chocan frontalmente y tienen discrepancias profundas e irreconciliables con los otros comensales que no aceptan desechar ese pastel maloliente aunque después se marchen a buscar otro pastel.
Por último, permíteme aclararle que Gorvachov como comunista convencido que fue, nunca pretendió destruir el sistema, sino salvarlo y modernizarlo. Pero por ironías de la historia, ese intento terminó desestabilizando por completo y desintegrando a la Unión Soviética.
Los movimientos obreros como Solidaridad en Polonia, la presión ciudadana y la decisión de no intervenir militarmente Moscú, fue lo que provocó el colapso del comunismo en Europa
Por cierto, el arquitecto de las reformas soviéticas tampoco fue Gorvachov, fue Aleksander Yakovlev, quien por esos años era el embajador de Moscú en Canadá. Él convenció a Gorvachov sobre la imperiosa necesidad de reestructurar el sistema soviético.
Y claro que entiendo las palabras de San Agustín y espero que usted también tenga presente estas de un ilustre político del siglo XX: "La gente cambia por el bien de sus principios; otros cambian de principios por su bien".
Saludos.
La historia muestra que equilibrar el aprovechamiento de la experiencia técnica del funcionario y que este garantice su lealtad al nuevo sistema democrático es lo más primordial en cualquier proceso de transición política.
Así que aunque el régimen cubano colapsara, pienso que sería imposible extirpar de raíz el castrismo para reconstruir y refundar Cuba como usted plantea por dos razones obvias:
Primera: Se necesita de una estructura técnica para mantener el funcionamiento del país.
Segunda: Eliminar una ideología arraigada desde hace 67 años es algo bastante difícil, traería polarización extrema y más resistencia al cambio.
Si se quiere evitar que la antigua maquinaria castrista trate de frenar las nuevas políticas del recién establecido gobierno democrático, lo único que habría que hacer es una purga con la alta dirigencia y las figuras más comprometidas con el régimen: enjuiciar a quien se tenga que enjuiciar y apartar a quien se tenga que apartar.
Sr. Quiñones: Los únicos que son incapaces de discernir entre las dictaduras de derecha y las “del proletariado”, son los progresistas (izquierdistas). Usted es progre?
RAQ fue por muchos años un connotado propagandista del régimen de la Habana, ahora convertido en un furibundo fanático anticastrista.
Si él estuviera viviendo en la isla y se viene un cambio de gobierno, estoy seguro que no desearía que lo linchen, preferiría ser reciclado y alinearse a la nueva nación.
Lo mismo pasará con muchos comunistas allí que ahora muy eufóricos gritan ¡Viva Raúl!, ¡Viva Díaz-Canel!, ¡Patria o Muerte, Venceremos! y otras pendejadas.
Cuan diferente este artículo del de JA Blanco. Aqui encontramos el radicalismo en su forma más extrema. Veamos algunas de sus tesis:
"Ir al seguro, arrancar todas las raíces del fidelismo-raulismo" (¿Como?)
"Para reconstruir y refundar a Cuba hay que extirpar al castrismo de raíz" (¿Como?)
"De quedar vivas algunas raíces podría mutar a un neocastrismo con pespuntes chinos, vietnamitas y ¡bolcheviques!" (No se preocupe Sr. Alvarez Quinones, los cubanos no somos asiaticos)
Señor Weston ¿quedó algo de nazismo en Alemania luego de la II GM? ¿Cree Ud. que en Cuba se puede repetir una transición a la democracia como la que hubo en España al morir Franco, quien, por cierto suavizó bastante su dictadura en sus últimos años (en Cuba ocurre lo contrario) ¿Hubo restos de dictadura trujillista, de dictadura miitar argentina en 1983, de la brasileña, ¿Por qué en Cuba sí pueden quedar raices precisamente de la peor tiranía (y única comunsta) jamás sufrida por pueblo alguno en el continente? occidental?
El país está arrasado. Mutar a cualquier cosa sin electricidad es sumamente difícil. ¿Cuándo va entrar el petróleo en Cuba? Porque de esto depende todas las opciones posibles para cualquier mutación.
Algunos tecnócratas del grupo castrista están soñando con ese "híbrido" pero hay muchas urgencias que deben resolver y no tendrán margen de maniobra para hacerlo. Desde el 1/3/26 que vienen cuesta abajo y no hay pronóstico que lleguen a un piso del desastre que ellos mismo armaron, porque los mandos medios sólo saben sobrevivir y tendrían miedo frente a cualquier innovación.
Venezuela ofrece el control a la mayor reserva de petroleo conocida, Iran algo similar mas un pais industrializado que se puede mover hacia la esfera de influencia (si continuan los bombardeos eliminando ayatolas).
En cambio Cuba no tiene economia ni industria ni poder adquisitivo. Con un rebaño de carneros obedientes resulta mas economicamente viable aislarlo (como una epidemia sarnosa)
En 1898 habia una tropa Mambisa luchando en la manigua por el cambio, esa genraacion no dejo herederos en la poblacion actual (que se lanzaria a pedir welfare, jinetear y vender tabacos y ron robados de los comercios a los turistas......
Entre el desinterés de Estados Unidos por un lado y el hiper-conformisno de un sector considerable de la población cubana por el otro pues parece que eso es lo que nos espera.
Ya los Castro son parte del santoral cubano ... Van a tener que buscar exorcistas competentes en otra galaxia ...