Expertos entrevistados en el programa Los Puntos a las Íes, de DIARIO DE CUBA, cuestionaron la decisión del régimen de La Habana de arrendar tierras a empresas extranjeras, mientras se impide trabajar en libertad a los campesinos cubanos.
"Lo más importante es lo que significa: el Gobierno hace cualquier cosa para no entregar la propiedad a los cubanos", lamentó el historiador Dimas Castellanos.
Recordó además que trabajar la tierra en Cuba se hacía antes "sin necesidad de ningún inversionista extranjero, mucho menos de Vietnam, país al que prácticamente enseñamos a cultivar café".
Magdelivia Hidalgo, fundadora de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR), afirmó que "la productividad en Cuba no depende de la gestión de un extranjero, sino de las condiciones en que se permite producir".
"Los campesinos cubanos enfrentan severas restricciones estatales, pero también la falta de una propiedad plena sobre la tierra, escasez de insumos, y la burocracia. Y aunque se les otorgara tierras en usufructo o se les permitiera cierta inversión extranjera, sin autonomía real no se puede hacer nada", advirtió la activista.
Para Castellanos, "la salida del Gobierno con las MIPYMES está claramente dirigida a la esfera de la circulación. O sea, no producen, están para comprar y revender, son intermediarios". Y recordó que las MIPYMES no han sido permitidas en la agricultura, "porque tienden inmediatamente a formar un empresariado nacional".
"Cada dueño de MIPYME es un potencial empresario. Y el Gobierno tiene definido, como política, no admitir que se forme una clase media en Cuba", dijo Castellanos.
FLAMUR advirtió hace cinco años sobre la posibilidad de la actual hambruna. Sin embargo, "no ha cambiado nada".
"El problema no es el 'bloqueo', que no prohíbe a ningún campesino vender directamente a otro. Por poner un ejemplo, el régimen no permite intercambiar mecanización o semilla con un campesino en Nicaragua", dijo Hidalgo.
Dimas Castellanos comparó la situación actual con "un regreso al estanco del tabaco de principios del siglo XIX, cuando el veguero producía y tenía que venderle todo a la metrópoli, al precio y en las condiciones que ponía la metrópoli".
"El Gobierno cubano ha generalizado, a toda la economía agrícola, una cosa tan atrasada como esa. Es el regreso a la colonia, en peores condiciones", afirmó.
“Un disparate en función de conservar el poder”.
El empecinamiento enfermizo del régimen de no abrir el mercado a la libre empresa interna, los lleva a estos disparates como arrendar las tierras a extranjeros para que produzcan lo que no les permite a sus propios campesinos en un país fundamentalmente agrícola. Surrealismo y maldad.
“empecinamiento enfermizo” = Raúl Castro
¿Que tiempo le queda a Raúl? ¿Se parte antes o después de la neutralización estadounidense en Venezuela?
Raúl, ¿que esperas?, acábate de morir, por favor.