El Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR, por sus siglas en inglés) publicó esta semana su informe anual "Batallas presupuestarias en la ONU: cómo los Estados intentan desfinanciar los derechos humanos", en el que revela que un grupo reducido de 14 países, entre ellos Cuba, ha apoyado de manera reiterada las iniciativas para retirar fondos a los mecanismos de investigación del Consejo de Derechos Humanos.
El estudio, que analiza las votaciones de los Estados miembros en la Asamblea General de la ONU entre 2018 y 2024, da cuenta del doble rasero del régimen cubano, toda vez que, para el ISHR, los votos de Cuba y sus aliados reflejan un choque de visiones dentro del sistema multilateral, un modelo de diplomacia que La Habana dice defender.
"Mientras algunos Estados buscan preservar su soberanía frente a lo que consideran mecanismos politizados, otros defienden la necesidad de investigaciones independientes para garantizar justicia y reparación a las víctimas", señaló el informe.
Cada año, al aprobar el presupuesto ordinario de la ONU, el Quinto Comité debate si financiar o no las resoluciones del Consejo de Derechos Humanos que crean misiones internacionales de investigación o mecanismos de rendición de cuentas por violaciones graves.
Algunos estados —encabezados por Rusia, China, Irán y Cuba— consideran que estos mandatos son "selectivos y politizados", y promueven enmiendas hostiles para bloquear su financiamiento.
Según el ISHR, ninguno de los intentos de desfinanciación ha tenido éxito hasta la fecha. En todos los casos, las votaciones impulsadas por la Unión Europea y otros aliados han mantenido los fondos.
Entre los años analizados, Cuba votó a favor de desfinanciar al menos cuatro de los cinco intentos principales que buscaban retirar fondos a investigaciones sobre países como Irán, Venezuela, Nicaragua, Eritrea, Bielorrusia, Siria, Rusia y Ucrania, lo que sitúa al régimen junto a China, Rusia, Irán, Corea del Norte, Sudán, Siria, Eritrea, Nicaragua y Zimbabue en el grupo de los gobiernos más activos en esta línea.
El ISHR señaló que todos ellos forman parte —o están estrechamente vinculados— al bloque conocido como "Amigos en Defensa de la Carta de la ONU", que promueve el principio de no injerencia y respeto a la soberanía estatal frente a las presiones internacionales.
En tal sentido, en sus intervenciones diplomáticas, La Habana ha reiterado que no se opone a los derechos humanos, sino a su "uso selectivo y con fines geopolíticos". Sin embargo, organizaciones internacionales y gobiernos occidentales consideran que esta posición debilita la capacidad del Consejo de Derechos Humanos para actuar frente a crisis graves.
El análisis del ISHR confirma que Cuba ha mantenido una postura coherente y sostenida de rechazo a la expansión de los mandatos del Consejo de Derechos Humanos, alineándose con la visión de soberanía absoluta frente al control multilateral.
Así, una vez más, La Habana estaría invocando la justificación de "respeto a la soberanía" para no criticar las violaciones de los derechos humanos ejecutadas por sus aliados, así como para amparar las actuaciones del cuerpo represivo del régimen.
En un reciente artículo de análisis publicado por DIARIO DE CUBA, Lucía Alfonso Mirabal sostuvo que el régimen cubano "reconoce y se beneficia de resoluciones o pronunciamientos favorables, mientras que desconoce, desacredita o incumple los que implican obligaciones, críticas o cuestionamientos. Esto es un comportamiento instrumental del derecho internacional que desnaturaliza el principio de universalidad y coherencia que debe regir en materia de derechos humanos".
"Mientras se presenta como defensor de los derechos humanos en espacios multilaterales, la práctica interna del régimen contradice ese discurso. En foros internacionales aboga por el respeto a la soberanía, la equidad y la no injerencia. Sin embargo, en su política interna, La Habana criminaliza el disenso y reprime y censura a quienes denuncian abusos, además de desatender mandatos internacionales como los de la CIDH", agregó.
Nunca en mi vida oí que las cucarachas necesitan derechos humanos.
Esto me hizo recordar al estúpido aquel que en un meeting del Partido grito’; abajo los derechos humanos!
Lo que molesta no es que quieran desfinanciarlos lo que indigna es que varios de estos países incluida Cuba pertenecen al concejo de los derechos humanos
Brutalmente descarados. Ya no pierden el tiempo en retóricas diplomáticas. ¡Que recorten el presupuesto de lo que desconocemos! Algo así como decir: en Cuba no hay humanos; por tanto, esos derechos no son necesarios.