Nuevos hechos que evidencian las violaciones a la libertad religiosa en Cuba han sido expuestos en redes sociales este 17 de abril. Un sacerdote católico de Trinidad, Sancti Spíritus, denunció la prohibición oficial a permitir una tradicional procesión religiosa durante la Semana Santa, mientras desde Santiago de Cuba un párroco condenó un ataque violento contra una comunidad cristiana local que realiza labores humanitarias.
En una extensa reflexión publicada en Facebook, el sacerdote Lester Rafael Zayas Díaz calificó como un "atropello" por parte de las autoridades locales la negativa a la autorización para la salida procesional del Santo Cristo de la Humildad y Paciencia, una tradición con más de un siglo de antigüedad.
Pese a haber solicitado el permiso con 58 días de antelación —muy por encima del mes estipulado por las autoridades—, la petición fue rechazada con el argumento de que la procesión "no era costumbre en la ciudad" y que la solicitud "llegó fuera de plazo".
Zayas Díaz consideró que "no se ha de pedir 'permiso' para el ejercicio de un legítimo derecho como es en este caso la manifestación pública de la fe" y que "es más bien obligación de un estado derecho y pluralista garantizar ese legítimo derecho y facilitarlo".
"Obstruir, negar, imposibilitar el mismo, aludiendo a todo tipo de 'razones' es lacerar la dignidad humana impidiendo el ejercicio de libertades legítimas que en cambio son permitidas y garantizadas por ese mismo estado a otros grupos o instituciones que no son necesariamente representativas de toda la sociedad", denunció.
Para el sacerdote, "es discriminación permitir el uso de los espacios públicos a determinados grupos afines a la ideología imperante, mientras se le niega a otros".
La reacción de las autoridades incluyó, según el testimonio del religioso, la presencia de agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil y funcionarios gubernamentales en las inmediaciones de la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad, en lo que fue interpretado por la feligresía como un intento de intimidación.
"¿Qué hubiera pasado si se realizaba la procesión? Nada. Solo se hubiera ejercido un legítimo derecho", apuntó el sacerdote.
Un ataque violento a una comunidad cristiana
A esta situación se suma otro hecho alarmante ocurrido en la madrugada del martes. La comunidad eclesial San Pedro, en Santiago de Cuba, fue atacada por un grupo de personas que lanzaron piedras contra la edificación. El ataque rompió cristales y causó daños a ventanas, poniendo en peligro la vida del sacristán de la comunidad, quien se encontraba en el lugar, denunció el sacerdote benedictino anglicano Rodhin A. Colomar en Facebook.
Testigos presenciales afirman que no se trató de un individuo aislado, sino de un grupo organizado, un incidente que ocurre en un contexto en el que la Iglesia local ha estado activa en labores humanitarias y ofreciendo comida a unas 300 personas cada dos semanas, además de proveer agua purificada y apoyo a ancianos, enfermos y niños.
"¿Qué motivación puede tener un grupo organizado para atacar a una iglesia que ayuda?", se preguntó el sacerdote. "¿Odio a la fe? ¿Enviados a crear caos?", se preguntó.
"Nada ni nadie impedirá que sigamos atendiendo a nuestra gente. La misión de la Iglesia nadie la detiene", concluyó.
En una publicación posterior en la misma red social, Colomar dijo que a la Comunidad de San Pedro se personaron agentes del Ministerio del Interior (MININT), el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI), de la guardia operativa y del sector.
"Levantaron huella de olor, agarraron imágenes de una cámara de seguridad del frente (no son concluyentes). Todo queda en la investigación", escribió.
La negativa a la procesión y el ataque a la comunidad San Pedro no son casos aislados. Este mismo año las autoridades prohibieron la procesión del Solemne Viacrucis del Domingo de Ramos, una de las liturgias de la Semana Santa, que tendría lugar este 13 de abril en la barriada de El Vedado, en La Habana.
En 2024, el régimen cubano también prohibió las procesiones por la Semana Santa en La Habana y Manzanillo, una semana después de que masivas protestas estallaran en Santiago de Cuba y se extendieran a otros puntos del país exigiendo el fin de los apagones y alimentos.
Diversos informes de organizaciones internacionales como Christian Solidarity Worldwide y USCIRF (Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional) han documentado un patrón de restricciones, vigilancia, intimidación y hostigamiento hacia líderes religiosos en Cuba, especialmente aquellos que no se pliegan a las directrices del Estado.
Aunque la Constitución cubana reconoce la libertad religiosa, en la práctica las manifestaciones públicas de fe suelen requerir autorizaciones especiales. Estas solicitudes, según líderes religiosos, son evaluadas de forma discrecional y muchas veces arbitraria.
La fe está controlada en Cuba por la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista y en 2022, dos meses después del regreso de Cuba al Top 50 de la Lista Mundial de la Persecución Religiosa, el Consejo de Ministros aprobó la creación del Departamento de Atención a las Instituciones Religiosas y las Asociaciones Fraternales, como parte del fortalecimiento de la estructura del Gobierno.
En diciembre de 2021, fue estrenado de manera clandestina el documental Cuba crucis: fe y libertades individuales, dirigido por el periodista Yoe Suárez.
"El tema del documental es cómo la falta de libertades individuales de todo tipo afecta vivir a plenitud la fe. No es necesariamente sobre la libertad religiosa, sino acerca de cómo la libertad de conciencia se ve lastimada en un sistema totalitario", precisó el realizador.
Suárez contó que el mediometraje de 52 minutos tomó un año de producción en las circunstancias accidentadas que impuso tanto la pandemia del Covid-19 como el hostigamiento permanente de la Seguridad del Estado en contra suya.
La Inglesa Católica se lo tiene merecido, por lame botas del Ca卐trofa卐ismo.
Los anglicanos que tomen notas ...
Solo que si esa "Católica" a la que se refiere no le hubiese lamido un poco, hoy no quedaría ni un cristiano en el campo de concentración.
Si a usted le suena aquello de "morder la mano que te da de comer", en este caso los católicos no han querido morder la mano que les "deja" seguir malviviendo en la isla para poder ayudar en lo que buenamente se les permite.
Otro tema pueden ser los infiltrados que en todos los sitios hay, sean religiosos, políticos o sociales.
hay anglicanos en Cuba?
Esa banda de narcotraficantes no hace más que prohibir todo lo que no les deje dinero, dentro de poco se van a inventar el pago en dólares del derecho a una procesión por las calles, cada 100 metros 100 fulas... eso viene. Caridad Diego, esa vieja comunista, gorda y aprovechada, necesita fulas porque Trump no le dejará a la hija enviarle de USA sus fulas. Y el maricón reprimido de Noa, el segundo de la oficina de Caridad también necesita fulas para acabar de salir del cuchitril en que vive en el Cerro, como todo comunista necesita mejorar sus condiciones de vida.
Los Castro FASCISTAS, temerosos siempre de perder el poder, han apelado al aforismo de Marx de " La religion es el opio de los pueblos"
y han usado todo tipo de represiones contra la Iglesia Catolica y sus feligreses, desde apropiaciones ilegales de sus propiedades, temples, cultos, encarcelamientos y expulsiones forzosas de sacerdotes. Estas violaciones de los Derechos los Catolicos a realizar procesiones no es nuevo, sin embargo, y como acota el encabezamiento del artículo, no se aplica a otras religiones, como la religion afrocubana ( La brujería) usada como arma de control, chantaje y
empobrecimiento de la sociedad Cubana, que se ha haitianizado de tal forma que la practica de este sincretismo religioso se puede notar en muchos de los Cubanos que han emigrado de la Isla últimamente, impulsado por la dictadura Castro FASCISTA para mantener a la población en el obscurantismo y asi obstaculizar la labor de la Iglesia Catolica para atraer abyectos dentro de la población joven.