Estados Unidos autorizará hasta abril de 2027 las operaciones rusas con diésel que estaban sujetas a sanciones desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022, una decisión del presidente Donald Trump que busca contener el encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales y ha sido criticada por el gobernante ucraniano, Volodímir Zelenski, reportó EFE.
El anuncio llega en medio de la escalada de ataques ucranianos contra refinerías rusas y de las represalias de Moscú contra instalaciones energéticas de Ucrania. La subida de los precios del diésel preocupa a Washington, afectado también por el choque de oferta derivado de la guerra con Irán y por el impacto del encarecimiento de los combustibles en sectores como la agricultura.
Los ingresos rusos por exportaciones de hidrocarburos habían caído un 17% este año, pese al aumento de los precios del crudo. La autorización temporal supone un alivio para Moscú, que afronta dificultades económicas y necesita financiar el gasto militar.
Zelenski calificó la decisión de perjudicial para la relación entre aliados y cuestionó que Washington permita operaciones comerciales con Rusia mientras reclama a Kiev que suspenda sus ataques contra las refinerías. Según el reporte de EFE, Trump había pedido reiteradamente al gobernante ucraniano que detuviera esas acciones, alegando que afectan al suministro mundial de combustible y a los intereses económicos estadounidenses.
El sábado, Trump también afirmó que Ucrania debía tener un nuevo presidente.
Trump anuncia una tregua energética
Este domingo, Trump anunció en su red social Truth Social que Rusia y Ucrania habían acordado suspender los ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas. "Con efecto inmediato, se establece un alto el fuego en materia energética en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han dado su consentimiento", escribió, sin detalles sobre las condiciones del acuerdo.
Ni Moscú ni Kiev habían confirmado el anuncio y la Casa Blanca tampoco había aclarado si Trump había hablado previamente con Vladímir Putin y Zelenski.
El gobernante ucraniano dijo estar "sorprendido" por la declaración, aunque calificó de buena noticia la posibilidad de una tregua, reportó EFE. Insistió en que Ucrania está dispuesta a dejar de atacar las refinerías rusas si Rusia detiene sus bombardeos contra la infraestructura energética ucraniana.
Zelenski afirmó que durante la semana anterior Rusia había lanzado más de 200 ataques contra instalaciones de producción y distribución de energía, además de otros 16 contra instalaciones de gas y petróleo. También denunció nuevos ataques con drones y bombas guiadas, incluida una central eléctrica en Járkov.
"Es importante que se haga realidad", señaló sobre la tregua, y dijo esperar detalles claros del diálogo entre Washington y Moscú, así como el cumplimiento por parte de Putin.
Desde junio, los ataques ucranianos con drones han alcanzado unas 30 refinerías rusas, algunas de las cuales suspendieron sus operaciones.