Una investigación del medio independiente ruso Mediazona, realizada en colaboración con el servicio ruso de la BBC, ha identificado por nombre a 258.989 militares rusos muertos en la guerra contra Ucrania, según informó The Kyiv Independent.
Más de 10.000 nombres fueron incorporados a la relación en menos de dos semanas, aproximadamente el doble del ritmo habitual. Mediazona atribuyó buena parte de este incremento a una lista filtrada de cuerpos intercambiados entre Rusia y Ucrania, cuyos nombres fueron incluidos únicamente después de ser contrastados con registros oficiales.
La cifra no representa el total de fallecidos. Los investigadores advierten que el número real probablemente es mayor, ya que su recuento se construye a partir de fuentes públicas como esquelas, publicaciones de familiares en redes sociales, medios regionales y declaraciones de autoridades locales. The Kyiv Independent señaló que no pudo verificar de manera independiente la investigación.
Hasta el 21 de septiembre, Mediazona había confirmado la muerte de 7.692 oficiales de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad rusos. El registro incluye además unos 20.500 soldados movilizados, aunque los investigadores consideran que esta cifra está significativamente subestimada porque las esquelas más recientes omiten cada vez con mayor frecuencia información sobre el reclutamiento.
La fecha de fallecimiento consta en 241.600 casos. Los datos correspondientes a los últimos meses son todavía incompletos y pueden aumentar a medida que se verifiquen nuevas muertes.
Las cifras sobre las bajas rusas varían ampliamente. El Estado Mayor ucraniano calculaba el 27 de septiembre en 1.528.970 las pérdidas de personal ruso desde el comienzo de la invasión a gran escala, pero esa estimación incluye muertos, heridos, desaparecidos y capturados, por lo que no es comparable directamente con el registro de Mediazona y BBC Russian.
Entre las muertes de extranjeros incorporados a las fuerzas rusas, no contabilizada por la investigación, estaría la de Héctor Moreno Ulloa, natural de Matanzas, quien habría resultado herido por un dron mientras combatía en Ucrania, de acuerdo con información publicada por La Tijera y recogida por otros medios independientes cubanos.
Según Yordan Roque Álvarez, quien mantenía comunicación con Moreno Ulloa desde el frente, el cubano se había incorporado a las fuerzas rusas a comienzos de 2026 mediante un contrato.
El relato sobre sus últimas horas indica que Moreno Ulloa habría sufrido heridas en ambos pies por el impacto de un dron. Un sanitario ruso le prestó entonces su teléfono para que pudiera comunicarse con Roque Álvarez e intentar contactar con sus familiares en Cuba. Los mensajes dirigidos a la Isla aparentemente no llegaron debido a problemas de conexión.
Al día siguiente, Roque Álvarez escribió nuevamente al número desde el que se había comunicado Moreno Ulloa para preguntar si sería trasladado para recibir atención médica. Esta vez respondió el sanitario ruso: "Lamento informarle que Héctor falleció esta mañana temprano".
El sanitario pidió además que, si lograban localizar a los familiares del cubano en la Isla, les facilitaran su número telefónico para que pudieran obtener información sobre lo ocurrido.
La información sobre la presunta muerte de Moreno Ulloa procede de ese testimonio. DIARIO DE CUBA no pudo obtener de manera independiente confirmación de su fallecimiento. Otros medios que recogieron el caso también señalaron que no encontraron, por el momento, registros públicos sobre su muerte.
La participación de cubanos en las fuerzas rusas se hizo pública desde 2023, cuando el Gobierno cubano reconoció la existencia de una red dedicada al reclutamiento de ciudadanos de la Isla para incorporarlos a las fuerzas rusas y anunció procesos penales contra implicados. Desde entonces no han dejado de aparecer nuevos casos de cubanos trasladados a Rusia mediante contratos para participar en la guerra.