El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), que lidera las protestas y cierres de carreteras que afectan a ese país desde hace mes y medio, iniciaron el miércoles 17 de junio un diálogo en busca de soluciones a la crisis nacional.
La reunión comenzó pasada la media tarde en el auditorio del Banco Central de Bolivia (BCB), con la presencia de Paz y ocho ministros por parte del Gobierno, y el máximo líder de la COB, el minero Mario Argollo, junto a una nutrida delegación de dirigentes de los sindicatos afiliados a esa entidad.
"Hoy día es el momento donde empieza un espacio de reconciliación, un espacio para cumplir lo que manda la Constitución, el 'vivir bien'. El 'vivir bien' no es con bloqueos, no es con hacernos daños entre bolivianos, sino en la búsqueda de este diálogo", sostuvo Paz, según el reporte de la agencia de noticias EFE.
El martes, la COB presentó un documento al Gobierno con una serie de demandas para "pacificar el país", a lo que las autoridades respondieron con una invitación a dialogar.
El mandatario, que lleva siete meses de Gobierno, agradeció la asistencia de los sindicalistas e indicó que están reunidos "para buscar soluciones, no problemas".
Paz afirmó que "han sido días muy duros", pero que se debe ver "hacia adelante" y "reconstruir la confianza entre los bolivianos".
Por su parte, Argollo sostuvo que su presencia en el encuentro es una "señal" de que los sindicatos quieren "pacificar el país".
"Pero tenemos que entender también por qué la gente está molesta, (y es) porque no se ha llegado a identificar o estar representada por nuestras primeras autoridades del Estado", indicó el minero.
También señaló que para avanzar en el diálogo, "lo primordial" es "la liberación" de los manifestantes que fueron detenidos durante las protestas y el "respeto al fuero sindical".
Tras ambos discursos, se dispuso una pausa para conformar mesas de diálogo específicas y trasladar la negociación a la casa de Gobierno.
La COB y la Federación de Campesinos de La Paz lideran desde el 6 de mayo los bloqueos de carreteras para exigir la renuncia de Paz, sumando el respaldo de los sectores afines al expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019).
Los campesinos de La Paz también enviaron el martes una carta a Paz condicionando el diálogo al cumplimiento de cinco puntos, como una "amnistía presidencial y restitución de garantías" ante los procesos penales contra algunos manifestantes y la anulación o modificaciones a decretos y leyes recientemente aprobadas.
Sin embargo, la reunión con este sector todavía está pendiente de una programación.
Posteriormente, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que no serán liberadas las personas detenidas que estén vinculadas con el uso de explosivos, armas de fuego y agresiones graves contra efectivos policiales.
La autoridad informó que una comisión conformada por abogados del Gobierno, representantes legales de la COB y fiscales revisa desde la noche del miércoles "caso por caso" la situación de los procesados, informó el diario boliviano El Deber.
"Una cosa es que una persona sea detenida protestando, pero otra cosa son los delitos que se cometen cuando se lanzan explosivos", manifestó la autoridad a la local Radio Panamericana.
Según el ministro, 55 policías resultaron heridos durante el conflicto. Uno de ellos perdió la vista, otro recibió un disparo en la cabeza y varios fueron afectados por armas de fuego.
"Entonces, estos detenidos no pueden ser liberados", remarcó Oviedo. Señaló que las responsabilidades deberán ser establecidas por el Ministerio Público y las autoridades judiciales.
Oviedo adelantó que algunas personas podrán recuperar su libertad cuando se determine que no están involucradas en hechos delictivos graves. Sin embargo, quienes tengan indicios en su contra por ataques armados, uso de explosivos, lesiones a policías u otros delitos, continuarán sometidos a investigación y proceso penal.
El jueves 18 de junio, las principales carreteras de cinco de los nueve departamentos de Bolivia seguían bloqueadas, según informó la Administradora Boliviana de Carreteras, reportó El Deber.
La Paz es el departamento más afectado, con 20 bloqueos, seguido por Cochabamba, con 13; Oruro, con 11; Potosí, con tres, y Santa Cruz, con dos.
El conflicto ha ocasionado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades y ha dejado al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, y pérdidas económicas estimadas en 2.760 millones de dólares.