El Legislativo de Bolivia dio luz verde el domingo 7 de junio para que el presidente Rodrigo Paz utilice el Ejército para despejar los bloqueos de caminos que han paralizado ciudades clave durante más de un mes, provocando una crisis social grave.
Un proyecto de ley que relajaba las estrictas normas del país sobre los estados de emergencia fue aprobado en la cámara baja, tras 15 horas de debate nocturno, anunció el presidente del organismo, Roberto Castro, reportó la agencia de noticias AFP.
La norma ahora espera por la firma de Paz para su puesta en vigor.
La nueva ley llega un día después de que decenas de policías antidisturbios, respaldados por vehículos militares, dispararan gases lacrimógenos mientras intentaban despejar una carretera en la localidad de San Julián, en la región de Santa Cruz.
Los manifestantes lanzaron piedras y quemaron neumáticos para intentar frenar el avance de la Policía, según un periodista de AFP presente en el lugar.
Según las autoridades, al menos 26 civiles y seis policías resultaron heridos durante la operación, en el que es el mayor enfrentamiento en el país desde que comenzaron las protestas contra el Gobierno.
"Se tiene seis servidores públicos policiales que han sido lesionados, cuatro de ellos por impacto de proyectil de arma de fuego", informó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez.
El jefe policial precisó que el caso más grave corresponde a un agente que recibió el impacto de un proyectil en la cabeza, el cual atravesó su casco de seguridad y que, por la gravedad de las lesiones, ingresó a "terapia intensiva". Tres policías recibieron impactos de bala en las piernas, mientras que otros dos fueron alcanzados por pedradas.
Paz escribió el domingo en X que la capital, La Paz, y la segunda ciudad, El Alto, "siguen enfrentando tiempos difíciles, pero también se están comenzando a lograr avances concretos", incluyendo la distribución de combustible.
El mandatario ha pedido repetidamente un diálogo con los manifestantes, pero el miércoles anunció la legislación que busca modificar las leyes de estado de emergencia del país.
Las nuevas normas permitirían a las tropas usar la fuerza contra los manifestantes y les otorgarían una "presunción de legalidad" en situaciones de conflicto.
La cuestión de la responsabilidad legal para el Ejército fue uno de los debates más acalorados.
Las nuevas protecciones son "no solo necesarias, sino también útiles, muy útiles, para que haya personal policial y militar que, ante una violencia que está destruyendo nuestros derechos... estén dispuestos a protegernos", dijo el diputado del partido gobernante Carlos Alarcón.
Hasta ahora, el Ejército ha tenido una participación limitada en la limpieza de controles de carretera, desempeñando un papel de apoyo a la policía antidisturbios.
El viernes, la nueva alianza Escudo de las Américas del presidente estadounidense Donald Trump, una coalición que incluye a Argentina, Bolivia y Chile, entre otros países, dio a Paz su apoyo inequívoco.
"Estamos al lado del Gobierno democrático de Paz mientras lucha contra los intentos de arrastrar a Bolivia hacia atrás mediante esfuerzos cínicos para impedir la entrega de alimentos, medicinas y otros suministros vitales al pueblo boliviano mediante falsos bloqueos de carretera", dijeron los miembros de la alianza en un comunicado.
En las últimas semanas, los bloqueos de carreteras se extendieron a ocho de las nueve regiones de Bolivia, provocando escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y, especialmente, oxígeno medicinal para los centros de salud.
Durante el conflicto han muerto siete personas por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos y otras tres en el contexto de las protestas, entre ellas un manifestante que recibió un disparo durante un operativo de desbloqueo, según datos de la Defensoría del Pueblo.