Luego de que el empresario colombo-venezolano Alex Saab, testaferro y presunto arquitecto del entramado financiero de Nicolás Maduro, fuera extraditado hace menos de dos semanas a EEUU, el Departamento de Justicia lleva a cabo una segunda investigación penal contra el exdictador venezolano. Según reveló El Nuevo Herald y corroboró EFE, la causa fue abierta en el sur de Florida y está centrada en los presuntos delitos financieros del heredero político de Hugo Chávez.
Según El Nuevo Herald, "investigadores estadounidenses examinan si el hombre que alguna vez tuvo la tarea de proteger el imperio financiero de Maduro pudiera convertirse en el arma más valiosa del Departamento de Justicia".
En tal sentido, los agentes federales y fiscales a cargo de la investigación "han mostrado un marcado interés en Saab porque creen que posee un conocimiento detallado de la estructura financiera de Maduro", dijeron al citado medio personas familiarizadas con las pesquisas en curso.
El caso, dirigido por el veterano fiscal de Miami Michael Berger, pudiera derivar en una nueva imputación contra Maduro, quien desde el pasado 3 de enero está encarcelado en Nueva York acusado de narcoterrorismo y delitos con armas de fuego.
La nueva investigación apunta a convertirse en una trama con múltiples ramificaciones y amplias posibilidades de prosperar. Si bien el pasado 19 de mayo CBS News expuso que existen "preocupaciones" sobre que el proceso inicial contra Maduro "es débil", la causa abierta en Miami pudiera rendir frutos sustanciales y revelar las redes de corrupción del chavismo en territorio estadounidense, en las que no sería extraño que apareciera también La Habana.
Saab, cuyo testimonio es clave para el futuro judicial de Maduro, compareció la semana pasada ante una corte federal de Miami. Allí, los fiscales del Distrito Sur de Florida revelaron una nueva acusación formal en su contra por su participación en una conspiración de lavado de dinero vinculada al programa venezolano de distribución de alimentos CLAP. Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han vinculado directamente al exdictador con esta trama, pero, al tratarse de una causa abierta, esa hipótesis no está descartada.
En cuanto a la posibilidad de que Saab revele detalles del entramado de corrupción y lavado de dinero en torno a Maduro, una persona familiarizada con la situación, que habló bajo condición de anonimato con El Nuevo Herald, dijo: "La primera vez, en 2020, EEUU lo trajo desde África mientras el Estado venezolano lo protegía. Pero esta vez el Estado venezolano lo entregó". Así, Saab "ya no le es leal a nadie", afirmó.
La misma fuente sostuvo: "Alex Saab es el testaferro de Maduro. Tiene todos los detalles, toda la suciedad. Lo sabe todo, las negociaciones con Irán, por ejemplo".
"Durante años, fiscales federales en Miami han intentado vincular a altos funcionarios venezolanos con actividades financieras ilícitas canalizadas a través del sistema estadounidense", señaló El Nuevo Herald, que subrayó además que este podría ser un momento especialmente propicio para que esas investigaciones prosperen, toda vez que Washington mantiene una considerable capacidad de presión sobre Caracas y Saab se sentiría abandonado por el chavismo y decidir "tirar de la manta".
A la espera de que avancen estas investigaciones, Maduro y su esposa, Cilia Flores, se enfrentan a un dilatado proceso penal en Nueva York. Sin embargo, Washington modificó en abril las sanciones impuestas contra Caracas para permitir que el actual Gobierno presidido por Delcy Rodríguez pudiera pagar los honorarios de los abogados de la defensa, algo a lo que las autoridades judiciales estadounidenses se habían negado hasta entonces por motivos de seguridad nacional y política exterior.
Si bien tanto la acusación como la defensa solicitaron que la próxima audiencia se celebre dentro de dos meses —contando desde abril—, la fecha exacta aún no ha sido fijada por el tribunal.